Superfinanciera pide a aseguradoras acelerar pagos tras el terremoto
El superintendente Financiero, Pablo Andrés Rivas Herazo, destacó la respuesta aseguradora al terremoto y pidió acelerar pagos y ampliar la cobertura.
Periodista de economía de El Colombiano. Oidor de tangos. Sueño con una Hermosa sonrisa de luna.
En la Convención Internacional de Seguros, organizada por Fasecolda en Cartagena, el superintendente Financiero de Colombia, Pablo Andrés Rivas Herazo, presentó las perspectivas del supervisor para el sector y puso el foco en los desafíos que enfrenta la industria aseguradora tras el terremoto del 10 de agosto.
Rivas Herazo destacó la respuesta del sector ante la emergencia, pero señaló que el desastre también evidencia la necesidad de ampliar el acceso a los seguros, mejorar los tiempos de atención y fortalecer la presencia de la industria en las regiones más apartadas del país.
El superintendente comenzó su intervención destacando la magnitud de la tragedia ocasionada por el terremoto del 10 de agosto, con afectaciones en zonas del Eje Cafetero, Chocó y Valle del Cauca.
Según explicó, Colombia enfrenta cada año cerca de dos eventos naturales de grandes proporciones, por lo que el sector asegurador cumple un papel fundamental no solo en la atención de los afectados, sino también en la reconstrucción, la recuperación de las familias y la reactivación económica.
“Esta no es la primera vez que pasa”, fue uno de los mensajes centrales de su intervención. A su juicio, la experiencia acumulada por la industria después de diferentes terremotos y desastres naturales ha permitido desarrollar mecanismos para responder de manera más eficiente y reducir el impacto de futuras emergencias.
El funcionario agradeció a la industria aseguradora por la respuesta frente al terremoto y calificó el esfuerzo realizado por el sector y las autoridades como significativo.
Uno de los puntos centrales de su intervención fue la evolución de los pagos de los siniestros. El funcionario resaltó que las aseguradoras han avanzado en la atención de las reclamaciones, mientras la Superintendencia Financiera ha trabajado para facilitar el proceso y preservar la confianza de los consumidores.
El superintendente recordó que quienes adquieren una póliza esperan contar con los recursos precisamente cuando ocurre un evento que afecta su patrimonio. Por eso, pidió mantener el ritmo de atención y avanzar con mayor rapidez.
Rivas Herazo reconoció que la evaluación de los siniestros debe ser meticulosa, técnica y transparente, pero señaló que detrás de cada reclamación hay personas que pueden haber perdido sus bienes y que dependen de los pagos para reconstruir sus vidas.
Canales de atención muestran avances, pero persisten brechas
El funcionario también destacó la evolución de la industria aseguradora en materia de continuidad operativa, canales alternativos y gestión de siniestros.
De acuerdo con su intervención, el sector ha aprendido de anteriores emergencias y ha desarrollado mejores mecanismos para atender a los consumidores, incluyendo canales telefónicos y virtuales que permiten mantener la prestación del servicio durante situaciones de alta demanda.
Sin embargo, todavía existen dificultades. Rivas Herazo señaló que, cerca de dos meses después del terremoto, persistía alrededor de 31% de indisponibilidad en algunas regiones.
Aunque reconoció que la recuperación ha sido importante y que los canales alternativos han permitido mantener la atención, consideró necesario avanzar más rápido para cerrar esas brechas de servicio.
Otro de los elementos destacados por el Superintendente Financiero fue el comportamiento de la reserva para riesgos catastróficos.
Según explicó, la mayoría de las entidades aseguradoras no había optado por utilizar parte de esta reserva, mientras que solo tres habían solicitado hacerlo. La Superintendencia, indicó, ha trabajado para facilitar la liberación de esos recursos y permitir que lleguen a las personas que los necesitan.
Rivas Herazo también resaltó que, pese a la magnitud del evento, no se observaba una afectación significativa en la solvencia del sector ni un deterioro grave en el calce.
Para el funcionario, este comportamiento demuestra la capacidad del sistema para absorber un evento de grandes dimensiones y continuar operando, aunque advirtió que todavía existen aspectos por mejorar.
La atención de las quejas de los consumidores afectados por el terremoto fue otro de los asuntos abordados durante la intervención.
Rivas Herazo explicó que la Superintendencia recibe información sobre las inconformidades de los consumidores financieros y que, al aislar aquellas directamente relacionadas con el terremoto, se identificaron 469 quejas. Aquí es pertinente recordar que las aseguradoras han recibido más de 90.000 reclamaciones.
El funcionario consideró que la cifra es relativamente baja frente a la magnitud de la emergencia, lo que también puede reflejar que muchas personas están activando directamente sus pólizas sin necesidad de presentar una queja ante el supervisor.
No obstante, señaló que las reclamaciones que sí llegan presentan demoras en su atención. El problema, explicó, no se limita a las pólizas específicamente relacionadas con terremotos.
En las zonas afectadas también existen consumidores que necesitan activar seguros laborales, de riesgos laborales y otras coberturas que pueden haberse visto afectadas por las consecuencias de la emergencia. Estos casos requieren atención, aunque su naturaleza sea diferente a la de un seguro contra terremoto.
Colombia aún tiene una baja penetración de seguros
Más allá de la respuesta a la emergencia, el Superintendente planteó uno de los principales retos estructurales para la industria: ampliar la cobertura de seguros en Colombia.
Rivas Herazo señaló que el riesgo asegurado representa alrededor de 14,5% de las pérdidas, una proporción que, aunque puede compararse favorablemente con algunos países de la región, todavía es reducida frente al potencial del mercado colombiano.
En su opinión, si el país sabe que este tipo de eventos naturales seguirá ocurriendo y ha desarrollado capacidades para responder, esa preparación también debería reflejarse en una mayor penetración de los seguros.
El desafío incluye aumentar el número de personas y empresas que cuentan con protección, así como fortalecer la educación financiera para que las familias y los negocios conozcan las alternativas disponibles para gestionar sus riesgos.
Al mismo tiempo, el funcionario planteó responsabilidades tanto para los reguladores como para la industria: facilitar el acceso y fortalecer la confianza en el sistema, pero también desarrollar mejores productos, ampliar la información y llegar a más territorios mediante nuevos canales.
El acceso a los seguros presenta una brecha particularmente marcada entre las ciudades y las zonas rurales, de acuerdo con lo expuesto por Rivas Herazo.
El superintendente advirtió que el fenómeno de El Niño puede generar impactos importantes en distintos sectores de la economía y que existen actividades que podrían contar con mecanismos de protección, pero que actualmente no están suficientemente cubiertas.
Los datos de inclusión financiera muestran, según explicó, una mayor penetración de productos financieros y algunos productos de seguros en las ciudades. Sin embargo, a medida que se avanza hacia las zonas rurales y la denominada Colombia profunda, disminuyen las posibilidades de acceso, asesoría y cobertura.
El mensaje del supervisor para la industria aseguradora es, por tanto, doble: responder con mayor rapidez a las emergencias actuales y aprovechar las lecciones de estos eventos para ampliar la protección de los colombianos frente a futuros riesgos.
Enviado especial a Cartagena, por invitación de Fasecolda.
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Bloque de preguntas frecuentes
- ¿Qué destacó la Superintendencia Financiera sobre la respuesta del sector asegurador al terremoto?
- Pablo Andrés Rivas Herazo destacó la respuesta de las aseguradoras, la evolución de los pagos y el fortalecimiento de los canales de atención para los afectados.
- ¿Qué problemas persisten en la atención de los afectados por el terremoto?
- La Superintendencia identificó demoras en algunas reclamaciones y una indisponibilidad cercana al 31% en algunas regiones, aunque resaltó la recuperación de los canales de atención.
- ¿Cuál es uno de los principales retos del sector asegurador en Colombia?
- Ampliar el acceso a los seguros, especialmente en las zonas rurales y en la denominada Colombia profunda, donde persisten brechas de acceso, asesoría y cobertura.