Mundo

65 mil venezolanos cruzaron a Colombia por pasos fronterizos

En el primer día de reapertura entre los dos países, hubo molestia por el formulario migratorio.

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14 de agosto de 2016

En medio de un ambiente de calma, entusiasmo, alegría, y rodeados de un fuerte dispositivo de seguridad implementado por la Guardia Nacional Bolivariana, GNB, los venezolanos empezaron a disfrutar de la apertura parcial de la frontera colombo-venezolana, desde las cinco de la mañana, hora de Colombia, luego del anuncio hecho el pasado jueves por los mandatarios de ambas naciones.

Esta vez la apertura fronteriza fue distinta a los anteriores pasos que habían sido habilitados de manera intermitente entre Norte de Santander y Táchira.

En orden y calma pasó la población venezolana que en colas largas pero fluidas llegaban al puente internacional Simón Bolívar para cruzar a la hermana república.

Los venezolanos debieron llenar un formulario migratorio, dispuesto por las autoridades colombianas para acceder a ese país, el mismo que era entregado a lo largo del recorrido que va desde la avenida Venezuela de la fronteriza población de San Antonio del Táchira, hasta la línea limítrofe en el puente internacional, donde se encuentran las oficinas de la Dirección de Aduanas Nacionales de Colombia, Dian.

Mientras tanto, el director Nacional del Servicio Administrativo de Identificación, Migración y Extranjería, -SAIME- Juan Carlos Dugarte, señaló que Venezuela no está exigiendo documento alguno a los colombianos que se desplacen a ese país.

“Nosotros no estamos exigiendo nada para el ingreso de colombianos a la frontera. No pedimos ningún documento, y será así mientras se concreta con los mandatarios de ambos países el diseño y ejecución de la tarjeta de movilidad fronteriza”, explicó.

La apertura peatonal de la frontera se dio en el Táchira por San Antonio, Ureña y Boca del Grita; en el Zulia, en Paraguachón; en Apure, en Puente Páez; y en Amazonas, en Puerto Ayacucho.

Del lado colombiano los controles de acceso no se hicieron esperar. La exigencia de la planilla migratoria que permite la permanencia de los venezolanos en el departamento de Norte de Santander por un tiempo máximo de 30 días se debe cumplir.

“Quienes no diligencien este documento se van a encontrar de manera irregular en territorio colombiano porque este formulario permite el tránsito y la legalidad dentro del departamento de Norte de Santander”, dijo Víctor Bautista, asesor del despacho de la canciller colombiana María Ángela Holguín.

El descontento también forma parte de la dinámica de reactivación del paso fronterizo y así lo hizo saber el alcalde de Cúcuta, César Rojas, la única autoridad que hizo público su malestar con respecto al empleo de una cédula común para los habitantes de la frontera, pues considera que es una forma de “estigmatizar” a esos habitantes.

Pasaron para no volver

Con un bebé en brazos, dos caminando a cada uno de sus costados y 10 años guardados en tres maletas, cruzó Madeleine Suárez el puente internacional Simón Bolívar. “Me voy para no volver, soy colombiana con 10 años de residencia en Venezuela y tres hijos venezolanos, pero la crisis de ese país me obliga a retornar a mi amada Colombia. Como extranjera, no tengo acceso a los alimentos regulados, todo debo repagarlo y es imposible vivir así en Venezuela”.

Madeleine dijo que se marcha feliz a vivir en Cúcuta, ciudad que no visita desde hace un año y donde asegura que podrá garantizar calidad de vida a sus hijos.

Muchos de los venezolanos que cruzaron ayer no lo hicieron solo para comprar los alimentos y medicinas que escasean en el país, también esperaban ansiosos el reencuentro con sus familiares.

Caras sonrientes, de satisfacción y algunas ansiosas se encontraron entre quienes a ritmo apresurado llegaban a la línea limítrofe con Colombia para ser recibidos con la popular canción del folclor colombiano “Brisas del Pamplonita”, entonada por un grupo de músicos pertenecientes al Ejército colombiano.

“Voy a Medellín a visitar a mi familia. Desde que cerró la frontera no los volví a ver. Mi emoción es grande al cruzar el puente y sentir el recibimiento que nos da el pueblo colombiano. Vivo en Venezuela desde hace 15 años pero ahorita acabo de dejar un país bastante fracturado y en donde la calidad de vida ha disminuido mucho”, dijo Iván Perdomo.

Desde distintos puntos de la geografía venezolana se desplazaron familias completas que, arrastrando equipajes enormes, corrían al encuentro con sus seres queridos en Colombia, luego que el cierre fronterizo los separó por un año.

José Chaustre, por ejemplo, viajó desde el estado Zulia para llegar hasta Colombia y conocer a su pequeño hijo en San Gil, Santander.

Entre la multitud se dejaban oír conversaciones en donde se discutía sobre las prioridades de los productos alimenticios que se podían adquirir en el vecino país al hacer la conversión de bolívares a pesos, sin contar que el paso de algunos productos está siendo restringido por las autoridades. Lo cierto es que el paso empezó a normalizarse y el impacto de esta decisión empezará a notarse en las próximas semanas.