Las olimpiadas de los pueblos indígenas
Este fin de semana concluyen los primeros Juegos Mundiales de los Pueblos Indígenas que se celebran en la ciudad de Palmas capital del estado amazónico de Tocantins, en el norte de Brasil.
La competencia que comenzó el pasado 23 de octubre, reunió casi dos mil nativos de distintas partes del mundo quienes exhibiendo sus más finos atuendos tradicionales demostraron su fuerza y habilidades en diferentes deportes característicos de las comunidades indígenas, aunque también hubo espacio para modalidades occidentales, como el fútbol moderno, tanto femenino como masculino.
“Ha sido un bonito encuentro de etnias. Para muchas personas todos los indios son lo mismo y hay una gran diferencia cultural entre unos y otros”, dijo Juatá, de la etnia Patxó, .
Los Juegos Indígenas han contado hasta el momento con 12 ediciones nacionales en diferentes ciudades de Brasil, la primera en 1996, pero esta es la primera vez en que el evento traspasa fronteras y acoge a los pueblos originarios de otros países del mundo.
Durante los primeros días de los juegos, inaugurados el pasado viernes con la presencia de la presidenta de Brasil, Dilma Rousseff, las mujeres mostraron su fuerza durante una exhibición de corrida de tronco, de unos 100 kilos de peso; su técnica en el tiro de arco y su rapidez en las carreras de relevos.
De acuerdo con Miriam Terena, consejera de Articulación del Consejo Nacional de Mujeres Indígenas (Conami), la inclusión de las mujeres, especialmente las jóvenes, en los juegos fue importante para mostrar su participación en ese proceso de construcción e interacción de los pueblos originarios.
“El proceso de conquista de derechos de las mujeres indígenas fue conquistado hace poco tiempo. Por eso estamos aquí con nuestra fuerza para decir que las mujeres indígenas quieren el 50 % de toda la participación”, comentó Terena.
Aunque muchos brasileños ven a su país como una nación multicultural por excelencia, fruto de la mezcla entre afros, mestizos y los pueblos autóctonos, los indígenas están ausentes en gran medida de la cultura popular del país.
En esta oportunidad, las etnias brasileñas mostraron al mundo un pedazo de su cultura, pero también fueron testigos de las tradiciones de los indígenas llegados de otros países como Guatemala, Colombia, Costa Rica, Bolivia, Perú, México, Panamá, Uruguay, Estados Unidos, Canadá, Rusia, Finlandia, Nueva Zelanda, entre otros.
Próxima sede
Canadá será la sede de la segunda edición de los Juegos Mundiales de los Pueblos Indígenas, según anunció la organización del evento.
La fecha de los próximos juegos todavía no fue definida, pero, según el Comité Intertribal Memoria y Ciencia Indígena (ITC) de Brasil, la competición tendrá una periodicidad de dos años.
Los líderes de las diferentes etnias acordaron también la creación de un Consejo Internacional de los Juegos Mundiales, el cual estará formado por varios países y tendrá a Brasil como sede.