Francisco se reúne con miles de jóvenes de todo el mundo
En su viaje a Polonia, el papa Francisco habló ayer sobre el pontífice Juan Pablo II diciendo que fue el más “humilde y poderoso”, mientras le hacía homenaje al pueblo polaco por tener una fe tan grande y fuerte como la que han tenido desde que vivían en un régimen comunista.
Asimismo, el Francisco veneró a la virgen negra, nombre que viene de la cantidad de barnices que han sido aplicados a ella, la misma que adoraba Juan Pablo II.
Antes de pronunciar su discurso el Sumo Pontífice asustó a la multitud por una caída que tuvo, sin mayores consecuencias. Luego aconsejó a los polacos mantenerse unidos a pesar de las divisiones que ha creado el continente por la seguridad fronteriza de los migrantes que escapan del conflicto. Rezó para que todos seamos capaces de “construir una comunidad unida”.
Agregó que como humanos a veces nos sentimos atraídos por el poder y la tentación, pero nos tenemos que “entregar a los demás acortando distancias”, para solucionar problemas de hoy.
El papa visitará Auschwitz-Birkenau, el campo de concentración donde sufrieron y murieron millones de personas.
El padre Euclides Eslava, profesor de la Universidad de la Sabana, considera que esa visita es una manera de “desagraviar y pedir que no vuelvan a ocurrir esos males”, que hoy en día son muy probables. Agregó que “si una persona recurre a la violencia en nombre de Dios, es porque tiene un concepto erróneo de él”.
En el inicio de la Jornada Mundial de la Juventud, donde miles de jóvenes se reunieron para discutir el futuro del mundo, el papa instó a los jóvenes a “rebelarse contra todos aquellos que dicen que las cosas no pueden cambiar”, para tener un mundo mejor