Huracán Matthew ya deja más de 339 muertos y amenaza a EE. UU.
El fenómeno toma más fuerza a medida que cruza el mar Caribe en dirección noroeste.
Salsero a ultranza. Volante de salida. San Lázaro me protege antes del cierre. Máster en Periodismo - El Mundo (España). Redactor Internacional - El Colombiano.
Mientras que las zonas por donde pasó el huracán Matthew intentan respirar a pesar de daños cuantiosos y de centenares de muertos, los sitios que no han recibido su furia sienten cada vez mayor temor, a medida en que el fenómeno climático se vuelve cada vez más mortal.
Si en Colombia —donde de cierto modo se subestimó su poder— dejó hasta 18.000 afectados, el huracán actual generó peor destrucción en países como Cuba y Haití, fortaleciéndose a medida que cruzaba el mar Caribe hacia el noroeste.
Por lo menos, el oriente cubano toma aliento tras el azote de un feroz Matthew que ya tenía fuerza 4, e inició los trabajos de recuperación a la espera de que las autoridades cuantifiquen los daños. Brigadas de trabajadores desde diferentes puntos de Cuba se desplazaron hasta la provincia de Guantánamo, la más perjudicada por el paso del huracán, para iniciar las tareas de recuperación. No obstante, en la isla no se reportaron muertos.
Pero en la vecina isla La Hispaniola sí se vieron numerosos fallecimientos por causa de este desastre. En República Dominicana 4 personas resultaron muertas, mientras que en Haití, el país que se anticipaba más vulnerable, se registran, por lo menos 339 muertos, tal como informaron las autoridades de Protección Civil de dicha nación, la más pobre de las Américas.
Y es que el paso de Matthew dejó un rastro de inundaciones y daños que un país tan poco preparado como Haití tuvo mucha dificultad en mitigar. Las fotos que llegaron martes y miércoles a través de agencias daban fe del sufrimiento de todo tipo de haitianos enfrentando sin ayuda estatal la destrucción o las corrientes desbordadas junto a sus hogares.
Temor estadounidense
Muy atentas de lo que pasaba a pocas horas de sus cada vez más turbulentas costas, las autoridades de Estados Unidos elevaron la alerta para los estados del sudeste del país como Florida, Carolina del Sur, y Carolina del Norte.
El presidente Barack Obama decretó ayer el estado de emergencia para dicha región, mientras que el gobernador de la Florida, Rick Scott, fue mucho más allá en rueda de prensa: “Si están en un área de evacuación —cercana a la costa—, evacuen. No se expongan. El tiempo se agota y esto tendrá o un impacto directo o pasará muy cerca a la costa y tendremos vientos huracanados. No hay excusas, se tienen que ir. Evacuen, evacuen, evacuen”.
No hay constancia de que los 2 millones de pobladores de las zonas costeras en riesgo en Florida, quienes deben evacuar, hicieron caso al gobernador. Por ejemplo, supermercados se ven vacíos de productos ya que las familias compraron provisiones pensando en una larga temporada de escasez tras lo que anticipan como un desastre.
No obstante, el país se prepara mucho mejor que Haití para enfrentar el fenómeno, contando, por supuesto, con una cantidad superior de recursos para blindar las costas, sabiendo que científicos vaticinan que Matthew tomará aún más fuerza al tocar suelo estadounidense.