“Cada uno de los más de 26 millones de votos será escrutados”, Cristian Quiroz, presidente del CNE
El Consejo Nacional Electoral (CNE) comenzó este martes 23 de junio el escrutinio nacional de la segunda vuelta presidencial. El proceso, que incluye las votaciones de los colombianos en el exterior, está marcado por la revisión de reclamaciones en todo el país.
El CNE instaló la Comisión Escrutadora Nacional, etapa en la que se consolidarán los resultados definitivos de las más de 122.000 mesas distribuidas en Colombia y de los votos depositados por los colombianos en el exterior. El presidente del CNE, Cristian Quiroz, explicó que el organismo tiene como fecha límite para culminar el proceso, resolver las reclamaciones que lleguen desde las campañas y anunciar el nuevo presidente antes del 7 de agosto, especialmente en una elección con una diferencia estrecha entre los candidatos.
Quiroz explicó que muchas de las solicitudes e inconformidades fueron atendidas durante las etapas municipales y departamentales del escrutinio, pero las que no pudieron resolverse serán estudiadas por el CNE. Entre los casos que serán revisados se encuentran formularios E-14 que presuntamente llegaron sin las firmas obligatorias de los jurados de votación. “Los jurados designados tendrán que responder ante las autoridades administrativas y judiciales”, advirtió.
El presidente del CNE recordó que el sistema electoral colombiano es preclusivo, es decir, que las reclamaciones deben presentarse oportunamente. “Aquí en el CNE no llegan votos. Aquí tenemos las actas municipales y departamentales de los escrutinios de mesa. Lo que no se solicite en la mesa, no se puede solicitar acá. Lo que nos llega son las actas del domingo”, explicó.
Las elecciones más vigiladas de la historia
El presidente del CNE destacó que el proceso presidencial de 2026 ha contado con una vigilancia sin precedentes por parte de testigos electorales, observadores nacionales e internacionales y organismos de control. “Estas son las elecciones más vigiladas en la historia del país”, aseguró.
Según Quiroz, esa supervisión permanente hace probable que buena parte de las reclamaciones ya hayan sido resueltas en instancias previas.
También destacó la precisión mostrada en la primera vuelta. “Los testigos y los jurados con su labor hacen que las votaciones sean muy exactas. En la primera vuelta la diferencia entre el preconteo y el escrutinio nacional fue mínima”, sostuvo.
Un proceso manual y con participación de miles de personas
El magistrado enfatizó en que el sistema electoral colombiano no depende exclusivamente de herramientas tecnológicas, sino del trabajo de miles de ciudadanos y funcionarios.
“Nuestro proceso en Colombia es netamente manual. No hablamos de software, estamos hablando de personas de carne y hueso desde el inicio del proceso hasta la culminación: jurados, testigos, jueces, notarios, cónsules, magistrados y delegados”, manifestó.
Añadió que las fotografías de las actas y demás documentos electorales son públicas y pueden ser consultadas por cualquier ciudadano. “Las actas y las fotos de los testigos están publicadas. Eso no es algo secreto. Todo el mundo puede verificar. El Consejo Nacional Electoral garantiza que cada uno de esos más de 26 millones de votos depositados en las urnas va a ser contado. Lo hacemos con responsabilidad”, dijo.
Para Quiroz, más allá de la polarización y los mensajes que circulan en redes sociales, la fortaleza institucional del sistema electoral colombiano ha quedado demostrada. “Ha sido un proceso transparente y limpio para los dos candidatos. En democracia siempre hay un ganador y alguien que pierde, y se debe tener altura para aceptar la derrota y saber ganar”, afirmó.
Y concluyó con un mensaje sobre la confianza en el sistema electoral colombiano: “Tenemos la democracia más fuerte de América Latina. Las comisiones observadoras del exterior se llevan una muy buena imagen. Entregamos resultados en horas, algo que en otros países tarda días”.
* Contenido en colaboración con el Consejo Nacional Electoral.