Por el desalojo de Manrique, Medellín, ya tumbaron 20 viviendas: ¿qué pasa con las familias afectadas?
Las propiedades fueron derribadas por el alto peligro que generan las quebradas La Máquina y La Mansión. Algunas familias no dan el brazo a torcer para mantener sus casas en pie.
Comunicador social de la Universidad Católica Luis Amigó. Trabajé como periodista en Qhubo y El Mundo. Apasionado por los deportes, las estadísticas, los temas judiciales y de movilidad. Un curioso por buscar los detalles de la noticia.
El ruido constante de los martillazos y la caída de escombros como si fueran lluvia marcan la rutina en el barrio Manrique Jardín, donde avanza la demolición de 39 viviendas. La intervención, motivada por el riesgo que representan las quebradas La Mansión y La Máquina, obligó a la evacuación de 73 familias y desató disputas con algunos habitantes que aún se resisten a abandonar el sector.
El derribo de las propiedades es realizado por funcionarios de la Alcaldía de Medellín, en acompañamiento con la Policía Metropolitana.
La presencia de los uniformados se debe a los disparos que se presentaron en los primeros días de la evacuación, aunque durante las demoliciones de las casas no se han registrado más desmanes. La orden de demolición responde al alto riesgo de las viviendas por estar a pocos centímetros de estas quebradas. Son las mismas que el pasado 3 de abril se desbordaron durante un torrencial aguacero que cobró la vida del niño Sebastián Jesús Valencia Valencia, de solo 5 años.
El alcalde encargado de Medellín, Manuel Villa Mejía, dijo que realizan una evacuación humanitaria con acompañamiento a las familias e incremento de la oferta social por la gravedad de la emergencia.
Familias que se resisten
Pese a los contratiempos y disputas, la Alcaldía aseguró el pasado 15 de septiembre que las 73 familias habían evacuado la zona y que las casas estaban deshabitadas. Sin embargo, el panorama en los últimos días es distinto. En un recorrido por el sector, EL COLOMBIANO constató que aún hay personas dentro de las edificaciones en pie, con la esperanza de ser las últimas de la lista o de que un milagro evite la demolición.
María Aidé Villa y uno de sus 10 hijos son parte de ese grupo. Al lado de su vivienda, mitad en madera y mitad en material, aseguró que desde el desalojo hizo resistencia para que no le tumben la propiedad. Sin embargo, es consciente de que en cualquier momento llegan los funcionarios de la alcaldía, con martillos, para derribarla.
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“Yo he estado acá, evitando que se metan a la casa para que tumben el esfuerzo de toda mi vida. Aunque veo cómo van haciendo eso con las de mis vecinos y no sé hasta cuándo podamos resistir. Mientras tanto, mi hijo está durmiendo en una colchoneta y ya le han puesto problema”, relató María Aidé, quien está viviendo en un apartaestudio con una de sus hijas, en una zona cercana.
Además de este acto de resistencia, varias de las familias afectadas hicieron una protesta el pasado lunes en el semáforo de La Alpujarra. Fue tan pacífica que solo se paraban al frente de los vehículos cuando estaba en rojo y lanzaban sus arengas. Apenas se ponía en verde, se quitaban para no afectar el flujo vehicular.
Líos con los arriendos
El alcalde encargado Villa Mejía aseguró que dentro de este proceso se les aumentó el valor del arriendo a las familias de $621.000 a $900.000 para que cuenten con más recursos y así puedan acceder a una vivienda digna. La principal queja de las familias es que el trámite para recibir esos dineros no es tan sencillo como decir “esta casa me gustó” y ya.
“Nos piden toda clase de papeles y nos descartan las casas por cualquier cosa. El trámite es bastante complicado y nosotros necesitamos llegar donde el arrendatario con la plata en la mano para que nos entregue la casa. No hemos podido”, expresó María Aidé.
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Yeison Mosquera, quien vivía casi que en la orilla de la quebrada La Mansión, estaba afuera de su casa, a la cual ya le habían tumbado las puertas y las ventanas. Con desconsuelo aseguró que “no he tenido forma de recibir la primera ayuda para irme con mi mujer y mis hijos, quienes están de arrimados donde mi suegra”.
El Instituto de Vivienda de Medellín (Isvimed) aseguró que 42 de las familias desalojadas ya cuentan con una vivienda identificada para el proceso de arrendamiento. De ellas, 10 están en proceso de pago del primer mes, de los tres inicialmente ofrecidos.
https://www.elcolombiano.com/medellin/disparos-a-funcionarios-evacuacion-de-73-familias-en-zona-de-alto-riesgo-en-manrique-medellin-GJ40853984
“Los 34 hogares restantes están pendientes de completar y entregar la documentación requerida para avanzar en el proceso”, explicó la entidad encargada de asignar los subsidios a estas familias.
Del total de las familias, ocho de ellas permanecen en los albergues temporales ubicados en el barrio Prado y en la comuna 5 (Castilla), donde reciben alimentación y dormida, mientras encuentran una vivienda con las ayudas entregadas por la administración.
Simultáneamente, Villa Mejía aseguró que en la zona se planea una intervención integral para evitar que en un futuro este espacio sea aprovechado por estructuras criminales para que nuevas familias ocupen una franja que está en alto riesgo.
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