Medellín

Implicados en magnicidio de Miguel Uribe y “La Oficina Premium” estarían relacionados en asesinato de mexicano en Provenza, Medellín

Se conocieron nuevos detalles de esta estructura, que según las autoridades estaría tras cuatro asesinatos de extranjeros de alto nivel, entre ellos el crimen por el cual fue capturado uno de los responsables del asesinato del precandidato presidencial.

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Comunicador social de la Universidad Católica Luis Amigó. Trabajé como periodista en Qhubo y El Mundo. Apasionado por los deportes, las estadísticas, los temas judiciales y de movilidad. Un curioso por buscar los detalles de la noticia.

17 de febrero de 2026

Cuatro homicidios de extranjeros registrados en los últimos años en Medellín serían responsabilidad de la llamada “La Oficina Premium”, un grupo sicarial que estaría enfocado en asesinar a extranjeros de alto valor en la capital antioqueña y otras ciudades del país. Un albanés, un mexicano, un estadounidense y un canadiense fueron las víctimas, de acuerdo con las primeras pistas que tienen los investigadores del caso.

“Una fuente humana nos dio información sobre estos cuatro asesinatos de extranjeros”, señaló un investigador del caso que se le lleva a esta estructura, luego de la captura de nueve de sus señalados integrantes dentro de una vivienda del barrio Kennedy, comuna 7 (Robledo), en el noroccidente de Medellín.

Uno de los crímenes a los cuales hacen referencia sería el mexicano Horacio Pérez Ledezma, de 54 años, un comerciante de productos tecnológicos atacado en un restaurante del sector de Provenza, en El Poblado, cuando estaba almorzando.

Por este caso también es investigado Elder José Arteaga Hernández, alias El Costeño o Chipi, quien estaría también implicado en el magnicidio del precandidato presidencial Miguel Uribe Turbay.

Con base en la información recolectada por las autoridades y lo que se pretende ubicar en los computadores, se espera establecer plenamente la relación entre esta denominada estructura y los criminales que son procesados por el magnicidio.

El otro caso sería el del albanés-ecuatoriano Artur Tushi, de 44 años, a quien balearon en 11 oportunidades en las afueras del centro comercial Santafé, en la comuna 14 (El Poblado), luego de que hombres armados lo interceptaron cuando iba camino a la casa donde se hospedaba.

Entérese: Asesinaron a un mexicano dentro de un restaurante de Provenza

Este crimen estaría relacionado con negocios vinculados con la trata de personas y el narcotráfico que implicaría a bandas criminales albanesas, ecuatorianas y colombianas.

Las autoridades no entregaron detalles sobre los otros dos asesinatos, ni el del estadounidense, ni del canadiense, aunque de esta última nacionalidad solo se han perpetrado dos hechos sicariales en los últimos tres años.

Uno de los casos ocurrió el 31 de enero del año pasado en el Mall del Indio, cuando asesinaron al canadiense de padres colombianos Jonathan Chistopher Acevedo García, de 42 años, en un crimen que habría sido ordenado por el exdeportista olímpico Ryan James Wedding, luego de que se conociera que el fallecido sería un testigo clave en su contra que terminó con su captura y el desmantelamiento de su organización.

El otro canadiense asesinado en la ciudad fue Jesse Marcel Arrigo, en hechos ocurridos dentro de otro restaurante, esta vez ubicado en la vía Las Palmas, a la altura del barrio San Diego. El fallecido se identificaba como Comisionado Internacional de Paz, pero estaría implicado en varios casos de estafa en su país.

El alcalde de Medellín, Federico Gutiérrez, también señaló que esta estructura, a la cual le dio el nombre de “La Oficina Premium” por los crímenes selectos que cometía, también estaría detrás de asesinatos perpetrados en México, República Dominicana y Chile, que habrían sido ordenados por organizaciones transnacionales.

“De los 29 celulares encontrados, en su mayoría tenían líneas de otros países y estamos investigando qué contactos se harían mediante estos equipos. Además encontramos documentos que vincularían a esta organización con Estados Unidos, con quienes ya estamos suministrando toda la información que sea requerida”, dijo el mandatario.

Lo que cobraban por crimen

El cobro que hacían por atentar contra los foráneos estaba entre los 400.000 y 500.000 dólares (1.465 millones a 1.830 millones de pesos colombianos), de acuerdo con la estructura y el perfil de la víctima.

Se investiga si los pagos por estos crímenes se harían mediante transferencias a cuentas en paraísos fiscales o mediante criptomonedas, buscando que no fuera fácil ubicar la transacción.

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Durante el operativo que se le realizó a esta estructura se le incautaron ocho armas de fuego, entre las que habría una subametralladora y varios revólveres. “Las armas serán sometidas al Sistema Unificado de Cotejo Balístico para determinar su posible participación en hecho de afectación a la vida”, añadió Gutiérrez.

Sacrificarían animales

Los vínculos de esta estructura con la brujería serían muy cercanos, puesto que durante la captura encontraron un altar con varias figuras religiosas y velas que serían usadas para las prácticas esotéricas que realizaban antes de perpetrar sus crímenes.

Se encontró que estas personas habrían sacrificado, por lo menos, cuatro chivos en el marco de estos rituales de santería. Este animal es usado dentro de estos rituales para tratar de limpiar sus culpas por los delitos que pretenderían cometer.

Esto sumado a que estos rituales los usarían con doble propósito. Por un lado, buscar su protección y, por el otro, estafar a quienes recurrían a estos servicios mediante esta organización criminal, haciendo altos cobros por promesas incumplidas.

Además, también hacían tomas de cada uno de los rituales para mandarles a las personas que los contratarían con el fin de convencerlos de que estarían protegidos por fuerzas externas para que sus crímenes fueran efectivos.

Sin embargo, todo lo mencionado por la Alcaldía, hasta el momento, es parte de una investigación preliminar que buscaría que estas nueve personas sean procesadas por más delitos, puesto que las audiencias que se les realizan desde el pasado fin de semana es por los delitos de tráfico y porte ilegal de armas.