Medellín

Familia quería donar 1.000 canastas de huevos para los pobres en Medellín, pero resultó estafada

Una supuesta firma avícola les habría arrancado cerca de $12 millones por un acto de caridad que no se hizo.

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hace 3 horas

Una familia que quería donar alimentos para los pobres en Medellín resultó siendo víctima de una millonaria estafa.

Luis Martínez, víctima de la estafa, hizo público su caso y señaló como responsable a una empresa que decía pertenecer al sector avícola.

La supuesta firma, sostuvo Martínez, al principio le generó confianza por mandar documentos como el RUT y mostrarse como una organización seria.

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El objetivo de la familia era hacer una gran compra de huevos para distribuirlos entre las familias más necesitadas de Medellín y así sumar su granito de arena en la lucha contra el hambre.

“Enviaron el RUT y enviaron mensajes muy profesionales de WhatsApp en los que se vendían como una empresa seria y grande y decidimos proceder a hacer la compra y realmente fue una estafa”, aseveró Martínez en diálogo con el informativo Noticias Telemedellín, en donde hizo la denuncia.

Además de los documentos como el RUT y los mensajes en tono corporativo, Martínez agregó que la compañía también mandaba supuestos videos en los que se veían las canastas de huevos apiladas que estaban por comprar, así como audios en los que se escuchaban los galpones.

“Como cualquier empresa responden muy profesional. Envía audios y videos donde muestran supuestamente las canastas de huevos que van a entregar y usted está convencido que está hablando con una empresa. No solamente es una persona, se habla con el supuesto vendedor, después se habla con el supuesto conductor”, añadió la víctima.

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En medio de esas conversaciones, Martínez relató que la supuesta empresa empezó a pedirle consignaciones.

Inicialmente, la demanda era la de realizar un desembolso parcial y el resto del dinero al momento de la entrega. Sin embargo, la versión fue cambiando, y el aparente proveedor les exigió pagar todo el pedido antes de la entrega, alegando necesidades logísticas.

Fue así como la familia Martínez hizo el pago y luego comenzó a recibir más pedidos de desembolsos, en este caso para una supuesta póliza necesaria para hacer los despachos.

Tras desembolsado el dinero, que según los denunciantes sobrepasó los $12 millones, la empresa no les volvió a responder y fue así que concluyeron que se había tratado de una estafa.

Para acabar de ajustar, los denunciantes ahora dudan de si la empresa es real, dado que una firma con un nombre similar aparece registrada en Bogotá.