El Instituto Salesiano Pedro Justo Berrío cumple 100 años formando talento que impulsó la industria antioqueña
Ubicado en Belén Las Mercedes, este colegio celebra con orgullo su primer centenario formando el talento que ha impulsado a la industria antioqueña. Lleva el nombre del líder político a quien el departamento le debe parte de su desarrollo porque fue el artífice de su modernización en el siglo XIX.
Comunicadora Social- Periodista de UNIMINUTO. Fui bibliotecaria y trabajé en Hora 13 Noticias, la Gobernación de Antioquia y hago parte de EL COLOMBIANO. Amante de la música, el cine y la literatura de Dostoyevski, Camus, Orwell, Maquiavelo y el desdichado Poe.
Los pupitres en que se sientan los alumnos del Instituto Salesiano Pedro Justo Berrío son hechos por ellos mismos; también lo son los estantes que usan para guardar los materiales y buena parte del mobiliario que luce la institución. Todo porque en su ADN está la formación en artes y oficios.
El colegio cumple este 2026 su primer siglo. En sus inicios fue fundamental para la preparación de buena parte de la mano de obra de las empresas aún incipientes que le fueron dando renombre a Medellín como ciudad industrial.
De hecho, uno de los egresados más ilustres de sus primeras promociones fue Jesús María Acevedo, quien falleció el año pasado a la edad de 106 años y fundó Industrias Haceb, una de las marcas de electrodomésticos más prestigiosas de Colombia, que exporta a otros países sus neveras, lavadoras, hornos microondas, lavadoras, dispensadores de agua y un largo etcétera de otros productos.
En los talleres del salesiano fue donde él aprendió a arreglar fogones y a hacer las parrillas eléctricas, siendo este el germen del emporio que montó. Así como don José María, hacia 1923 los jóvenes de la época se trasladaban al Centro, específicamente al sector de Tenerife con Pichincha, para aprender las artes y oficios requeridos en la llegada de la Revolución Industrial, como sastrería, zapatería, fotograbado, tipografía, ebanistería y mecánica.
El ciclo continuó bajo los mismos valores de Don Bosco y se transformó en el Instituto Salesiano Pedro Justo Berrío (PJB). El 26 de abril de 1926 la Gobernación les entregó el timón a los salesianos y le agregó el nombre del primer gobernador del Estado soberano de Antioquia (1864-1873), don Pedro Justo Berrío.
De Escuela de Artes y Oficios Sagrado Corazón de Jesús a Instituto Salesiano Pedro Justo Berrío
Pero los religiosos no pretendía actuar únicamente como administradores de un instituto de artes y oficios, sino promover una escuela para enseñar los valores de su santo patrón a través del amor, la amabilidad, la razón y la religión. El éxito de ese modelo académico fue tan notorio que se hizo necesario expandirlo y ampliar la oferta educativa en un lugar más grande y seguro, que pudiera acoger a más alumnos.
“En los años 70 se adquirió un lote en Belén Las Mercedes y en 1983 comenzó la construcción, porque el sector del centro había caído en la inseguridad y los muchachos sufrían mucho. Por eso se buscó un nuevo ambiente”, le contó a EL COLOMBIANO el padre rector Ricardo Antonio Villanueva Plata.
No se trata de contribuir al desarrollo solo de los estudiantes matriculados, sino de toda su familia, que a través de la educación se ayuda a construir una sociedad más viable, democrática y respetuosa de las leyes, la religión y la libertad de culto. Aunque el PJB está bajo el enfoque Salesiano, gran parte de su comunidad y docentes son laicos.
“Aquí vienen chicos de distintas partes: de la 80, La Floresta, Bello y de otros sectores utilizando el metro. Sin embargo, la gran mayoría son de la zona de Belén. A nosotros nos interesa que los estudiantes completen todo el ciclo formativo. Ellos reciben educación académica, aprendizaje en inglés y formación en los talleres. Esta es una doble exigencia que acerca lo académico con lo técnico”, agregó el padre Villanueva Plata.
El sentido de pertenencia
Cuando EL COLOMBIANO se acercó a la institución para vivir de manera inmersiva el espíritu salesiano, se pudo percibir un ambiente cargado de paz y en el que los estudiantes se sienten como en su casa. El silencio oportuno, la oración y la escucha fueron los aspectos que más se destacaron durante la visita.
“Mi proceso en los 11 años que he estado en el colegio ha sido muy fructífero, puesto que he podido aprovechar varias oportunidades que la institución y mis profesores me han brindado. A lo largo de estos años me he consolidado como una persona mucho más íntegra, he fortalecido mis relaciones interpersonales con mis compañeros y he adquirido muchos conocimientos. Y, sobre todo, he podido desarrollar esa parte vocacional que tanto nos inculcan”, expresó el representante estudiantil, David García Toro.
Logros y reconocimientos
Los inicios del Instituto Salesiano Pedro Justo Berrío (PJB) estuvieron marcados por la presencia de alumnos hombres. No obstante, hace pocos años se dio un avance en el que también incluyeran la matrícula de estudiantes femeninas, dando lugar a una educación mixta.
Esto representó un importante avance en materia de inclusión y en el papel de las mujeres en el siglo XXI, ya que ellas también serán profesionales y contribuirán a la construcción de un mejor país. Otro de los logros recientes del PJB es la Orden al Mérito Don Juan del Corral - grado Oro - una alta distinción que otorga el Concejo de Medellín por el aporte al desarrollo, el progreso y el bienestar de la ciudad.
¿Cómo se ve en el futuro el Instituto Salesiano Pedro Justo Berrío (PJB)?
Existen desafíos y un fenómeno latente relacionado con la caída de los nacimientos en Colombia. Según cifras del Departamento Administrativo Nacional de Estadística (DANE), en 2025 nacieron 433.678 bebés en Colombia, lo que representa una disminución del 4,5 % frente a 2024 (20.223 nacimientos menos).
En Antioquia se contabilizaron 51.254 nacimientos en 2025, la cifra más baja en 18 años.Aunque la percepción de los colombianos puede ser distinta respecto a los nacimientos, este comportamiento poblacional implica que haya menor ocupación en las salas de parto de los hospitales pero también menos niños y jóvenes en las escuelas. En este contexto, esta realidad podría llevar al colegio a reinventarse.
“El colegio todavía mantiene un buen número de estudiantes con 1.238 desde el grado prejardín hasta once. Todo este desafío educativo nos invita a mantenernos a la vanguardia sin perder nuestros principios pedagógicos”, concluyó al respecto el padre rector Ricardo Antonio Villanueva Plata.
Para adaptarse a los nuevos tiempos y mantenerse vigente en una subregión como el Valle de Aburrá que ha pasado de la industria pesada a tener una vocación por el turismo, ahora el PJB está reforzando la educación bilingüe.
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