“En los últimos tres años, los costos laborales han subido 40%”: Asocolflores
Augusto Solano, presidente del gremio, habló sobre el panorama actual del sector y sus críticas a la reforma laboral.
Periodista de la Universidad de Antioquia. Especialista en Gestión de la Comunicación en las Organizaciones. Antes en El Tiempo. Premio Camacol (2024) y Asobancaria (2021 y 2024).
El sector floricultor es uno de los más fuertes para Colombia a nivel internacional, pues cuenta con más de 1.600 variedades de flores que llegan a más de 100 países, algunos tan lejanos como Japón, Rusia o Australia.
Este año las ventas externas del sector crecieron 12% anual a junio; sin embargo, para Augusto Solano, presidente de la Asociación Colombiana de Exportadores de Flores (Asocolflores), el aumento en los costos laborales apocaron ese buen resultado.
En entrevista con EL COLOMBIANO, el dirigente gremial habló sobre la situación actual de esta industria, las preocupaciones en cuanto al agua y la energía, sus diferencias con el proyecto de reforma laboral y las proyecciones de cierre de año.
¿Considera que este ha sigo un buen o mal año para el sector?
“Este ha sido un año con sentimientos encontrados. Como dicen por ahí, ‘unas son de cal y otras de arena’. Ese 12% de crecimiento en el primer semestre fue un dato muy positivo, porque usualmente en ese periodo crecemos un 3%, o si nos va muy bien un 5%. Así que eso fue algo bastante bueno.
Lo otro positivo es que la logística mundial ha funcionado bien, con disponibilidad de transporte aéreo y marítimo.
Lo malo han sido los altos costos laborales, que en los últimos tres años nos han subido casi 40%. Y en otros sectores estos pueden representar un 20% o 25% de todos los costos, pero en nosotros es más de un 50%, porque somos un sector intensivo en mano de obra y en productividad. Además de que los precios de los insumos también han estado altos.
Todo eso no la cubierto la tasa de cambio, porque la mayoría del año ha estado muy quieta, muy plana. Si lo miramos contra el año pasado, ha tenido momentos de una revaluación de hasta del 20%. Afortunadamente, ahora ha empezado a reaccionar, aunque muy poco para lo que necesitamos”.
¿Cómo han estado en cuanto a mano de obra?
“Actualmente estamos presentamos escasez de mano de obra y la que hay está más cara, se puede encarecer mucho más y los competidores tienen unas condiciones mucho más favorables.
De hecho, tuvimos dificultades grandes en la temporada en San Valentín y en el Día de la Madre. También hemos notado que algunas de las personas que reciben subsidios del Gobierno ya no ingresan al mercado laboral formal porque los sacan de este, y eso nos ha perjudicado un poco”.
Ustedes han sido muy críticos de la reforma laboral...
“Nos parece inconveniente e innecesaria, y poco o nada ayuda a combatir el problema de la informalidad.
Tiene aspectos complicados como el tema de los aprendices del Sena, que los vuelve sumamente costosos. Y en el caso nuestro, como tenemos nóminas tan grandes, representan casi el 5% de la nómina. Hay otro problema y es que a veces ni siquiera el Sena tiene a las personas adecuadas para este trabajo, entonces en lugar de mandar operarios manda gente de oficinas.
Así que esto se vuelve un impuesto a la nómina y hace que los sectores formales perdamos competitividad”.
El país está atravesando por una coyuntura compleja en cuanto al agua, la energía y el gas, ¿cómo está impactando esto al sector?
“Lo que estamos haciendo en la sabana de Bogotá, y también en Antioquia, es usar el agua lluvia y el riego por goteo, aunque eso implica grandes inversiones en reservorios y en temas de conducción. En general, tratamos casi de no usar el agua superficial o de los ríos.
En energía, aún no hemos presentado problemas, pero sí nos preocupa el futuro. Si no se inician ya los proyectos importantes de transmisión y de generación de energía vamos a tener problemas gravísimos”.
¿Cómo esperan cerrar el año?
“En ventas esperamos terminar el año con incrementos entre el 5% y el 10%. Estamos atendiendo bien los mercados, aunque siguen preocupando los costos laborales, lo que pasará con la energía y las temporadas que se vienen, que son intensivas en mano de obra”.