Antioquia, una potencia empresarial: generó $259 billones y concentró 17,4% de los ingresos del país
Las compañías paisas aportan cerca de una quinta parte de los ingresos empresariales del país y el 16,75% de los activos de las sociedades analizadas por la Supersociedades.
Las empresas de Antioquia volvieron a consolidarse como uno de los principales motores de la economía colombiana. Durante 2025, las 5.393 sociedades analizadas por la Superintendencia de Sociedades contabilizaron ingresos operacionales por $259,1 billones y activos por $335,02 billones, de acuerdo con el Estudio Empresarial Regional 2026.
Estas cifras representan el 17,38% de los ingresos operacionales y el 16,75% de los activos reportados por las 29.133 sociedades incluidas en el estudio a nivel nacional, lo que evidencia el peso que tiene el departamento dentro del aparato productivo del país.
La entidad señaló que este desempeño responde a la fortaleza de una economía en la que convergen sectores estratégicos como el comercio, la industria, el turismo y los servicios financieros.
Los resultados hacen parte del Estudio Empresarial Regional 2026, presentado recientemente por la Superintendencia de Sociedades en Cartagena. Se trata de uno de los ejercicios de análisis empresarial más amplios del país, construido con información financiera reportada, validada y supervisada por la entidad.
El informe examina el comportamiento de 29.133 sociedades de todos los tamaños y sectores económicos, permitiendo analizar la dinámica empresarial de los 32 departamentos, nueve macrorregiones y seis macrosectores económicos.
A nivel nacional, las sociedades analizadas reportaron ingresos operacionales por $1.490,4 billones, activos por $2.000,1 billones y utilidades netas por $91,6 billones.
Además, el estudio muestra una estructura financiera sólida, respaldada por un patrimonio superior a $1.084,1 billones.
Entre los principales resultados se destaca que el sector comercio mantuvo el liderazgo en generación de ingresos, con una participación cercana al 40,5% del total nacional.
Por su parte, el sector servicios se consolidó como el principal generador de utilidades y el macrosector con mayor volumen de activos. Asimismo, las empresas pequeñas observaron el mayor margen neto de rentabilidad entre los diferentes tamaños empresariales analizados.
La Supersociedades indicó que el estudio permite identificar qué sectores impulsan el crecimiento de cada territorio, dónde se generan los ingresos y las utilidades empresariales y cuáles son las oportunidades para atraer nuevas inversiones.
“El crecimiento de los territorios comienza por conocerlos mejor. Detrás de los $1.490,4 billones en ingresos operacionales y de los $2.000,1 billones en activos reportados por las empresas del país hay sectores creciendo, empresas invirtiendo y territorios transformándose”, señaló la entidad.
La superintendente de Sociedades encargada, Nini Johanna Castañeda, aseguró que el estudio busca convertir la información empresarial en una herramienta para fortalecer la competitividad y orientar las decisiones de inversión y política pública.
“Este estudio refleja el compromiso de la Superintendencia de Sociedades con la generación de información técnica, rigurosa y confiable al servicio del país. Nuestra labor no se limita a la supervisión empresarial; también consiste en producir conocimiento que permita a los empresarios comprender mejor su entorno, identificar oportunidades y tomar decisiones informadas. Al mismo tiempo, ponemos a disposición del Gobierno Nacional, de las autoridades territoriales y de los responsables de la formulación de políticas públicas evidencia sólida para diseñar estrategias que fortalezcan el desarrollo empresarial, la competitividad y el crecimiento económico”, afirmó.
Las micro, pequeñas y medianas empresas (mipymes) de Antioquia observan un perfil marcado por la formalización, el emprendimiento basado en oportunidades de negocio y una mayor estabilidad laboral, de acuerdo con otro estudio, que elaboró Anif, que comparó las características de estos negocios en las diferentes regiones del país.
El análisis del tanque de pensamiento que lidera José Ignacio López revela que, frente a otras zonas, las empresas antioqueñas aprecian altos niveles de formalidad, una mayor contratación mediante vínculos laborales permanentes y un uso creciente de herramientas digitales para los pagos, aunque siguen enfrentando desafíos relacionados con el aumento de los costos de producción y las expectativas frente a la reforma laboral.
El estudio muestra que los propietarios de mipymes en Antioquia tienen como nivel educativo predominante la educación secundaria completa, con una participación de 30,6%, complementada por una importante presencia de formación técnica y tecnológica.
Este perfil contrasta con Bogotá y la región Central, donde predominan los empresarios con educación universitaria y de posgrado, mientras que en Atlántico, Valle del Cauca y la región Pacífica sobresale la formación técnica.
Otro rasgo distintivo es la participación de las mujeres en la dirección de los negocios. En Antioquia, el 59,2% de los empresarios encuestados son mujeres, una de las proporciones más altas del país, solo superada por Atlántico (62,3%) y ligeramente por encima de la región Central (60,2%). En Bogotá y Valle del Cauca, en cambio, la distribución entre hombres y mujeres es prácticamente equilibrada.
De otro lado, la identificación de una oportunidad de negocio continúa siendo el principal motor para crear empresa en Antioquia. Cerca del 71% de los empresarios consultados aseguró que esa fue la razón para iniciar su negocio.
Aunque este motivo también predomina en las demás regiones del país, en Antioquia se complementa con el deseo de ejercer una profesión u oficio y alcanzar independencia económica. En contraste, en la región Pacífica sobresale la búsqueda de independencia como motivo para emprender, con el 26% de las respuestas.
Uno de los indicadores donde Antioquia tiene mejores resultados es el registro mercantil. Más del 76% de las mipymes encuestadas en Antioquia afirmó contar con este requisito, nivel similar al observado en Bogotá, la región Oriental y la Pacífica. En contraste, el 64% de los empresarios del Atlántico y el 58% de los del Valle del Cauca aseguraron no tener registro mercantil.
La organización administrativa también refleja un mayor grado de formalización. Cerca del 45% de las mipymes antioqueñas indicó que un contador lleva el registro de ingresos y gastos.
En Bogotá predomina el uso de herramientas digitales como hojas de cálculo y software contable, utilizadas por el 37% de las empresas. En la región Pacífica todavía es común llevar estos registros en papel, mientras que en Valle del Cauca algunos empresarios afirmaron administrar las cuentas “de memoria”.
Aunque el efectivo continúa siendo el medio de pago más utilizado en todas las regiones del país, Antioquia aprecia uno de los mayores niveles de uso, con el 87,1% de las empresas aceptándolo como principal mecanismo de pago.
Al mismo tiempo, el departamento figura entre las regiones donde más avanzan los pagos digitales. Las transferencias electrónicas mantienen una alta penetración y se consolidan como el principal medio de pago digital, acompañadas por un crecimiento en el uso de códigos QR, tarjetas débito y transferencias Bre-B.
Estos resultados evidencian un proceso de digitalización que avanza sin desplazar completamente el efectivo.