Crean el Uber de los servicios domésticos
Seguridad social y confianza son dos obstáculos al contratar. Hogarú busca resolverlos.
Uno de los dolores de cabeza de las personas es la contratación por días del personal de limpieza, tanto en hogares como en oficinas. El tema legal y la referencia personal (antecedentes), hacen más difícil dar con la persona indicada.
La afiliación a salud (EPS), a riesgos laborales (ARL), calcular la prima, las cesantías y el subsidio de transporte del trabajador son requisitos que no siempre cumplen los empleadores para pagarle lo justo a esa persona que va a su casa solo uno o dos días a la semana.
Así nació Hogarú en febrero pasado, emprendimiento basado en una aplicación para celulares (APP) y el portal www.hogaru.com. Pese al poco tiempo en el mercado, ya “levantó” 1.000 millones de pesos en una ronda de inversión con un fondo de capital de riesgo paisa llamado Velum y otros ángeles inversionistas del país.
“El nicho que atendemos es el de personas que requieren empleadas domésticas por días, entrenadas, con implementos de dotación, seguridad social resuelta y sin tener que preocuparse por ningún sobrecosto”, dijo el italiano Matteo Cera, radicado en Colombia desde 2011 y presidente de Hogarú, una suerte de Uber, pero del servicio doméstico (ver recuadro).
El perfil de clientes son ejecutivos jóvenes entre 25 y 35 años sin hijos, con poder adquisitivo, pero sin tiempo ni ganas de hacer oficio. El otro nicho son las empresas que requieren el servicio de limpieza por días.
El costo del servicio laborado por día está en 60.000 pesos, tienen 70 empleados y esperan cerrar 2015 con 100, distribuidos en Bogotá, Cali y Medellín, atendiendo 5.000 servicios mensuales.
Con base en cifras del Ministerio del Trabajo, Hogarú señala que solo nueve de cada 100 empleadas son formales. Esta realidad llevó a Cera y a su esposa colombiana a crear una empresa con planes de expandirse a Perú.
Pero no solo quieren crecer en el mercado. Busca contribuir a generar equidad, vinculando madres cabeza de familia, víctimas del conflicto armado y personas en condiciones de vulnerabilidad. Eso sí, primero deben pasar unos exigentes filtros de selección y posterior entrenamiento, luego de inscribirse por medio de la página de internet.