Economía

Precio del dólar pone en jaque a floricultores del oriente antioqueño

La fuerte caída de la tasa de cambio golpea los ingresos de los floricultores, mientras los costos laborales y de insumos continúan elevados.

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hace 3 horas

La caída de la tasa de cambio en Colombia comenzó a convertirse en un factor de presión para el sector floricultor, uno de los principales renglones de las exportaciones agropecuarias del país.

Mientras el dólar se ha acercado a los $3.000, los productores reciben menos pesos por cada dólar que generan con sus ventas en los mercados internacionales.

Analistas de Davivienda Corredores han advertido que la tendencia bajista del dólar puede generar desequilibrios en la balanza comercial, debido al crecimiento de las importaciones, y afectar el desempeño de la economía en el mediano y largo plazo. Para los floricultores, el efecto ya se refleja directamente en sus ingresos.

Hernán Restrepo, productor y comercializador de flores en el oriente antioqueño, señaló que el sector viene enfrentando dificultades de rentabilidad desde 2025, situación que se ha profundizado durante 2026.

“En enero de este año veníamos con una Tasa Representativa del Mecado (TRM) de $3.700 a $3.750 y hoy, en septiembre, estamos alrededor de $3.050”, explicó Restrepo. Según sus cálculos, esto representa una pérdida cercana a $700 por cada dólar vendido frente a los niveles observados al comienzo del año.

El problema para los productores no se limita a la tasa de cambio. Restrepo explicó que, mientras el precio del dólar ha disminuido, los costos asociados con la mano de obra y los insumos han seguido aumentando.

La combinación reduce el margen de rentabilidad de las empresas, especialmente de aquellas que dependen de sus exportaciones para generar ingresos.

“Estamos en el punto definitivo de si vamos a cerrar o vamos a continuar”, manifestó el productor, quien pidió al Gobierno Nacional establecer una mesa de trabajo con el sector para buscar mecanismos que permitan enfrentar el deterioro de las condiciones económicas.

La preocupación también está relacionada con el impacto que tendría una eventual reducción de la actividad floricultora sobre el empleo y las economías locales.

De acuerdo con Restrepo, en el oriente antioqueño el sector genera alrededor de 54.000 empleos directos e indirectos. La afectación, advirtió, podría extenderse a negocios que dependen del movimiento económico generado por las empresas floricultoras, como restaurantes, panaderías, peluquerías y otros establecimientos comerciales.

Pequeños productores, entre el dólar y los costos

Los pequeños y medianos productores también sienten el impacto de la revaluación del peso.

Edwin Quintero, productor de hortensias en el oriente antioqueño, hizo un llamado al Gobierno para que preste atención a las dificultades que enfrenta el sector.

“El producto se vende en dólares y hoy está demasiado bajito el precio”, afirmó Quintero, quien señaló que los productores están recibiendo menos pesos por sus exportaciones, mientras los costos de los insumos no han disminuido.

Según el productor, esta situación deja a las empresas con poco margen para absorber el impacto de la tasa de cambio.

La problemática resulta especialmente relevante para un sector cuyos ingresos están ligados al comportamiento del dólar, pero cuyos costos de producción se generan, en buena medida, en pesos.

Luz Ángela Zapata, representante de Magic Flowers y del gremio floricultor, manifestó también su preocupación por el impacto que está teniendo la tasa de cambio sobre las empresas y el empleo.

Zapata indicó que la floricultura genera más de 200.000 empleos directos a nivel nacional, por lo que una reducción en la capacidad financiera de las empresas puede tener efectos que trascienden al propio sector.

“Estamos haciendo despidos masivos”, señaló, al explicar que las empresas enfrentan dificultades para mantener los niveles actuales de empleo.

El impacto, agregó, también alcanza a otros sectores vinculados a la cadena de producción y exportación de flores, entre ellos empresas de transporte, agencias de aduanas y proveedores de insumos agropecuarios.

A la presión cambiaria se suma otro factor: las altas temperaturas. Zapata explicó que la actual ola de calor también está generando pérdidas en los cultivos y afectando la producción.

Ante este panorama, los representantes del sector plantean que la respuesta no necesariamente debe concentrarse en subsidios, sino en herramientas que permitan mejorar la capacidad de las empresas para enfrentar los cambios en la tasa de cambio y sostener el empleo.

“El llamado en este momento es al Gobierno Nacional a que le ponga el ojo a este gremio y que nos haga una mesa de diálogo”, afirmó Zapata.

Para los floricultores, el comportamiento del dólar se ha convertido así en uno de los principales desafíos para su actividad. La preocupación aumenta ante la posibilidad de que la tasa de cambio permanezca en niveles bajos durante los próximos meses, mientras los costos laborales, de insumos y las condiciones climáticas continúan presionando sus resultados.

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Bloque de preguntas frecuentes

¿Cómo afecta la caída del dólar a los floricultores?
Los floricultores reciben sus ingresos principalmente en dólares por las exportaciones. Cuando la tasa de cambio baja, cada dólar vendido representa menos pesos, lo que reduce sus ingresos y márgenes de rentabilidad.
¿Por qué los costos de producción siguen siendo un problema para el sector?
Aunque el dólar ha bajado, los productores señalan que los costos de mano de obra e insumos no han disminuido. Esta diferencia entre menores ingresos y gastos elevados está presionando las finanzas de las empresas.
¿Qué están pidiendo los floricultores al Gobierno Nacional?
Los productores solicitan una mesa de diálogo con el Gobierno para establecer herramientas de largo plazo que permitan enfrentar el impacto de la tasa de cambio, proteger el empleo y mantener la competitividad del sector.