Petro frenó negocio de Ecopetrol que hoy valdría hasta US$8.400 millones adicionales
Un análisis estima que la decisión de frenar inversión de US$3.600 millones generó una pérdida potencial de hasta US$8.400 millones.
La negociación para que Ecopetrol adquiriera hasta el 49% de participación en activos de CrownRock, conocida como “Proyecto Oslo”, se frustró en agosto de 2024 tras la intervención directa del presidente Gustavo Petro. La operación ya contaba con avales técnicos, financieros y regulatorios dentro de la compañía.
El proyecto contemplaba la expansión de activos operados por Occidental Petroleum (Oxy) en la cuenca del Permian, en Estados Unidos, con el objetivo de fortalecer la producción mediante fracking, una técnica en la que Ecopetrol tiene experiencia desde 2019.
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La decisión final se tomó en una reunión extraordinaria en Santander, donde el mandatario expresó un “no rotundo”, alineado con su postura contraria al fracking, lo que llevó a la junta directiva a desistir del acuerdo.
¿Cuánto se habría perdido tras frenar el negocio?
Felipe Campos, gerente de Inversión y Estrategia, Alianza Valores y Fiduciaria, afirmó: “Con el petróleo subiendo de US$70 a US$120, esa inversión hoy valdría entre US$7.200 millones y hasta US$12.000 millones si incluimos la opción”.
Según el analista, esta cifra implica una pérdida potencial entre seis y doce veces superior a la que algunos críticos atribuyen al Banco de la República por no haber comprado oro en su momento.
De acuerdo con esas cuentas, la pérdida para la petrolera estatal sería significativa, pues en ese entonces dichos activos se calculaban en tan solo US$3.600 millones, por lo que hoy valdrían el doble o hasta US$8.400 más.
Se perdió un repunte en reservas probadas
De haberse concretado, el negocio habría incrementado la producción en cerca de 65.000 barriles diarios, elevado en 9% las reservas probadas y aportado aproximadamente el 14% de las utilidades de Ecopetrol.
Además, según las estimaciones del proyecto, los activos en Estados Unidos tendrían menores emisiones de carbono frente a varios campos operados en Colombia, lo que también era presentado como un argumento a favor de la inversión.
Las preocupaciones sobre el endeudamiento y la sostenibilidad financiera, que inicialmente generaron debate, habían sido resueltas tras más de un año de análisis previo a la decisión final.
El episodio reavivó la discusión sobre el papel del fracking en la estrategia energética del país. Aunque la inversión se realizaría en Estados Unidos, la negativa presidencial respondió a una postura ideológica frente a esta técnica.
El freno al proyecto también provocó la renuncia de técnicos en la junta directiva de Ecopetrol, evidenciando tensiones internas sobre el rumbo estratégico de la compañía.
Para Campos, la magnitud de la oportunidad perdida equivale “a varias reformas tributarias”, lo que ha intensificado el debate sobre el costo económico de decisiones basadas en criterios políticos frente a consideraciones técnicas.
Descapitalización en la bolsa
No es el único problema de la petrolera estatal, este lunes se conoció que la Unión Sindical Obrera (USO) ha elevado una denuncia ante la Comisión de Bolsa y Valores de Estados Unidos (SEC) y Wall Street, alertando sobre una presunta descapitalización de Ecopetrol. De acuerdo, con datos de la bolsa, la acción de la compañía ha caído 5,97% en el último mes y se ubica en US#14,03.
El sindicato sostiene que la decisión de la actual administración de no firmar nuevos contratos de exploración petrolera pone en riesgo la viabilidad financiera de la empresa a largo plazo.
Esta advertencia surge en un contexto de tensiones internas, donde los trabajadores señalan que el enfoque actual prioriza objetivos ideológicos sobre la sostenibilidad técnica de la petrolera estatal. La denuncia ante organismos internacionales busca proteger el valor de la compañía en los mercados de capitales, donde cotiza como una de las empresas más importantes de la región.
Para la USO, la caída en las reservas probadas y el estancamiento de la producción son señales alarmantes de una gestión que podría debilitar el patrimonio de los colombianos. El sindicato enfatiza que, sin una estrategia de exploración clara, Ecopetrol perdería su capacidad de generar las utilidades necesarias para financiar la transición energética que el mismo Gobierno propone.
Finalmente, el gremio solicita una revisión técnica de las políticas de inversión para evitar que la empresa pierda terreno frente a sus competidores regionales. La movilización ante inversionistas en Nueva York representa un hito en la relación entre el sindicato y el Ejecutivo, evidenciando una fractura profunda sobre el futuro estratégico de la principal industria de Colombia.
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