Economía

Se fabrican empaques y envases a partir del maíz

Emprendedores antioqueños usan una resina importada para producir botellas y bolsas compostables. Le contamos el alcance de sus propuestas.

Periodista de economía de El Colombiano. Oidor de tangos. Sueño con una Hermosa sonrisa de luna.

17 de abril de 2020

Por siglos el maíz ha sido uno de los productos básicos de la alimentación y es así como la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) dice que la evidencia más antigua de la existencia del grano, de unos 7 000 años, ha sido en México.

Nadie duda del éxito que este cereal ha tenido en la nutrición humana y animal, y se sabe de sus usos agroindustriales. Pero, emprendedores antioqueños como José Camilo Estrada y David Muñoz Gómez están aprovechando las bondades de la planta para la fabricación de envases y empaques.

En ambos casos, sus empresas familiares, utilizan resinas obtenidas en complejos procesos aplicados por empresas en Europa y Canadá, y elaborar aquí botellas y empaques compostables, es decir que se degradan en la tierra en 90 días.

Dando el giro

Estrada contó que por más de 30 años su familia ha producido bolsas plásticas para empresas textileras. Pero, entendiendo la animadversión que han desatado los plásticos, parte de la tarea de Beiplas, ubicada en el municipio de Sabaneta, ha sido buscar alternativas y hacer otros tipos de empaque.

“Encontramos en Indonesia y Chile algunas opciones usando papa y remolacha. Pero, descubrimos en Europa una resina que nos permitirá en un horizonte de año y medio transformar nuestra compañía y disminuir la producción de bolsas plásticas”, dijo.

El material que se denomina ácido poliláctico (PLA) sustraído de las plantas de maíz es la materia prima de la resina que se importa para hacer las bolsas compostables.

“Ya estamos llegando al comercio, y conquistando a algunas empresas de envíos, así como a tiendas que buscan promover la cultura de la conservación. También estamos en Viva Envigado, pues ellos apuestan por ser un centro comercial sostenible”, explicó.

Hoy, bajo la sombrilla de la empresa familiar, 8íz Biopack ofrece un portafolio de seis tipos de bolsas estándar y una línea de empaques personalizados, lo que genera unos 80 empleos (ver Para saber más).

En cuanto a costos, Estrada reconoce que estas bolsas son más caras que las de plástico, pero son más baratas que las de papel o las de tela.

Agua sin PET

A su turno, Muñoz relató que el haber evidenciado los contrastes de la abundancia del agua en zona rural de Donmatías, en el Norte de Antioquia, y la escasez del líquido en La Guajira lo llevaron hace unos ocho años a iniciar un proyecto empresarial de envasado y comercialización de agua natural mineral.

La apuesta fue por aprovechar un yacimiento acuífero del paraje Rincón Santo, que en palabras de este emprendedor tarda 100 años en ser filtrada naturalmente, antes de iniciar su recorrido en el cauce de uno de los afluentes de la quebrada Donmatías.

Recuerda que los primeros cuatros años fueron de estudios, pruebas de laboratorio, estructuración del plan de negocio, obtención de licencias, autorizaciones y concesiones, para llegar al embotellamiento y la comercialización.

Hasta 2018 en este proceso se utilizaron botellas de PET o plásticas. “Esta ha sido una tarea difícil, porque nunca estuve preparado para hacer empresa. He aprendido en el camino. Fue complejo formalizar los sueños, y entender las proyecciones financieras, el orden y la disciplina de los negocios”.

De ese aprendizaje surgió la inquietud sobre el uso de PET, lo que motivó la búsqueda de opciones diferentes, entre ellas el vidrio que por su alto costo fue descartada.

En el radar apareció una resina derivada del maíz, esta producida en Canadá, que con nuevas investigaciones le han permitido a Water Trade fabricar botellas compostables. “Sabemos que esto se ha hecho en Estados Unidos y Chile, y ahora nosotros. No inventamos la resina, pero sí con esfuerzos propios elaboramos el envase”.

En julio del año pasado se frenó el embotellado en PET y solo en diciembre se obtuvo el nuevo envase, certificado ante el Instituto Nacional de Vigilancia de Medicamentos y Alimentos (Invima).

Pese a tener una capacidad para producir 10 millones de botellas de agua al mes, la actual emergencia sanitaria tiene frenado el proceso, pero se espera que en un mes pueda reiniciarse.