Se inicia un nuevo calvario para 1.023 víctimas del Fondo Premium
La Supersociedades decretó este miércoles la liquidación de un fondo de inversión en el que sus responsables llegaron al punto de autoprestarse dinero, sin entregar debidas garantías para su pago. En juego están $320.000 millones de los damnificados.
Periodista y escritor. Diplomado en información económica y financiera, Geopolítica y finanzas para no financistas.
El inicio del proceso de liquidación del Fondo Premium Capital, decretado este miércoles por la Superintendencia de Sociedades, significa para 1.023 inversionistas damnificados reconocidos el inicio de un nuevo calvario para intentar salvar los 320.000 millones de pesos que allí tienen comprometidos.
La razón la dio el propio agente liquidador nombrado por la Supersociedades, Alejandro Revollo Rueda: aparentemente hay mucha plata para sortear esta crisis, pues los activos intervenidos suman 515.837 millones de pesos. Sin embargo, allí se incluyen 280.000 millones de pesos en deudas de muy dudosa recuperación, dato que se trata de obligaciones que al momento de la intervención de Premium tenían más de 180 días de vencidas. Los responsables del Fondo, liderados por Juan Carlos Ortiz Zárate y Tomás Jaramillo Botero, no habían hecho gestiones judiciales para su cobro y, lo más grave, es que son créditos otorgados sin suficientes garantías.
Los estados financieros del Fondo Premium revelan que el dinero, representado en diversos bienes, no alcanzará para devolverle hasta el último centavo a las víctimas ni, mucho menos, para compensarles los daños que han sufrido desde finales de 2012.
Además de la mala calidad de la cartera, Revollo Rueda recordó que en un proceso de liquidación los bienes tienden, no a ganar valor, sino a destruirlo. Dicho de otra manera, los agentes del mercado juegan con la necesidad de quien tiene que salir a vender activos por fuerza mayor.
En este caso, anotó el agente liquidador, además de la citada cartera, para la venta hay inmuebles que, por valoraciones iniciales, suman 130.000 millones de pesos.
La suma restante para llegar al medio billón de pesos en activos, son muebles, vehículos y acciones en empresas radicadas en el exterior y en Colombia, siendo las más relevantes el Hotel Santa Clara, la cadena Archie´s, Azul y Blanco y la textilera Fabricato.
Revollo Rueda anunció que la liquidación se hará “con celeridad y eficacia”. Eso significa la promesa de un proceso lo más corto posible, con el menor detrimento en el valor de los activos.