Trabajo digital y la tarea por garantizar derechos
Se necesitan regulaciones claras para que las plataformas aporten a la formalización.
Tengo más libros de fútbol que calzoncillos y medias.
Una encuesta elaborada por la Organización Internacional del Trabajo (OIT) aplicada a 3.500 personas que utilizan las plataformas digitales como medio para generar ingresos diarios o mensuales, encontró que 88 % de los encuestados “desearía realizar, en promedio, 11,6 horas semanales más de trabajo en las plataformas. En promedio, realizan 24, 5 horas semanales de este tipo de empleo, de las cuales 18,6 son remuneradas y 6,2 son no remuneradas”.
Este panorama da cuenta de la importancia de que estas actividades laborales cuenten con políticas que se ajusten a su aprovechamiento y no terminen siendo una explotación de los colaboradores, o al menos eso cree la OIT.
“Las plataformas digitales crean nuevas oportunidades laborales tanto a nivel local como en mercado digitales globales. Sin embargo, en muchos casos las nuevas formas de trabajo se desarrollan fuera de las regulaciones existentes, de manera que estos trabajadores no gozan de los derechos laborales y sociales”, afirmaron de manera conjunta (en el documento Coyuntura Laboral en América Latina y el Caribe) Alicia Bárcena, secretaria ejecutiva de la Cepal, y Juan Hunt, Director Regional a.i. para América Latina y el Caribe de la OIT.
En Colombia ya se están empezando a adelantar reglamentaciones. Las iniciativas para darle bases de funcionamiento al trabajo a través de plataformas digitales es urgente, si se tiene en cuenta que se enmarca dentro de la economía naranja, base del gobierno Duque, con la que se espera crecer al 4 %.
El proyecto de ley 082 de 2018 es la apuesta para empezar a regular el trabajo digital en el país. La iniciativa aún cursa en la Cámara de Representantes. El proyecto recoge las herramientas para que plataformas como Uber, Cabify o Rappi cumplan garantías laborales (también pagos correspondientes a seguridad) para quienes colaboran con este tipo de aplicaciones.
Urge el cambio
“Es necesario que se empiece a legislar pronto para quitar trabas. La propuesta de cotizar por horas podría ayudar a conseguir ese objetivo”, explicó Iván Jaramillo, director del Observatorio Laboral de la Universidad del Rosario.
De otro lado, con el artículo 348 del Plan Nacional de Desarrollo (PND) que fue aprobado en mayo de este año, se busca “caracterizar las condiciones de prestación de servicio y seguridad social que se generen del uso de plataformas como Rappi o Uber”.
La aparición de esta nueva mano de obra si se organiza podría ser fundamental para que el objetivo de conseguir 344 millones de empleos en el mundo de cara a 2030 se cumpla (según la OIT), esto sin contar los 190 millones de puestos de trabajo que se requieren para poner fin al desempleo actual (ver Informe).
Finalmente la OIT aseguró que la tarea no sólo compete a que los Gobiernos generen políticas para garantizar el pago de aportes a salud, pensión o riesgos laborales. También se necesita que los consumidores sean conscientes de asumir esos cambios.
“Como esperamos que esta forma de trabajo se expanda en el futuro, recomendamos el desarrollo de un sistema de gobernanza internacional de las plataformas digitales de trabajo que establezca y exija que las plataformas (y sus clientes) respeten ciertos derechos y protecciones mínimos”, concluyó la entidad.