Economía

“En materia macroeconómica, el Gobierno actúa seriamente”

Para Leonardo Villar, gerente del Banco de la República, la principal preocupación económica sigue siendo la inflación, que no permite reducir la tasa de interés.

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Soy periodista egresada de la Universidad de Antioquia. Mi primera entrevista se la hice a mi padre y, desde entonces, no he parado de preguntar.

05 de octubre de 2023

En medio de la celebración de los 100 años de existencia del Banco de la República, estuvo en Medellín el gerente general Leonardo Villar, quien compartió con EL COLOMBIANO sus impresiones sobre la economía colombiana.

Su principal preocupación sigue siendo la inflación, cuyo dato de septiembre dará a conocer esta noche el Dane, y contó que hasta que no se vea que la reducción de la tasa de interés pueda ser sostenible en el tiempo, lo más probable es que la Junta no ceda a una primera disminución.

Además, celebró la manera seria y técnica con la que el Gobierno está manejando la macroeconomía, reduciendo el déficit y respetando la regla fiscal y la autonomía del Banco.

El Banco de la República no bajó la tasa de interés que era algo que la gente estaba esperando, ¿por qué?

“Hay un cambio en las circunstancias que es indudable, en el sentido de que hasta hace cinco meses estábamos subiendo la tasa de interés y desde abril no la hemos subido, la hemos mantenido constante, pero la discusión seguía siendo si la subíamos o la manteníamos constante, el cambio viene en un periodo más reciente en el que la discusión es si la mantenemos o la bajamos y eso responde a varios elementos positivos. ¿Por qué no se bajaron?, porque a pesar de que la inflación ya está bajando, sigue extraordinariamente alta y aún las expectativas de inflación no están totalmente alineadas con la meta (3%) y por eso nos pareció, en una decisión mayoritaria, que sería riesgoso bajar la tasa de interés y eventualmente no poder seguirla bajando después o tener que revertirla luego”.

¿O sea que usted cree que la inflación va a seguir siendo un problema importante?

“No hay duda, la inflación es hoy un problema muy importante y yo creo que es uno de los problemas más grandes que enfrenta la economía. La inflación está en un nivel de 11,4 %, y hoy vamos a conocer la cifra de septiembre, pero lo cierto es que está muy por encima de la meta que tenemos que es de 3%, una meta que esperamos cumplir a finales del año entrante”.

Muchos empresarios, e inclusive el mismo ministro de Hacienda, estuvieron pidiéndole al Banco bajar la tasa de interés, y se sentía como que el Banco fuera el verdugo del sector productivo, porque se está afectando la demanda y el crecimiento económico, ¿el banco tiene en consideración todos esos criterios a la hora de decidir o prima siempre la inflación?

“Los bancos centrales en el mundo entero tienen una función que es difícil de ejercer, porque tenemos que recoger el trago cuando está empezando lo bueno de la fiesta. Lo que empezamos a ver a finales de 2021, pero con mucha mayor claridad a mediados de 2022, fue una situación de exceso de demanda en la economía, una fiesta desbordada, que ojalá pudiéramos tener muchas fiestas de ese estilo, pero que fueran sostenibles, pero no lo era por muchas razones: primero, porque estaba basada en un crecimiento del endeudamiento muy fuerte, hacia el tercer trimestre de 2022 el crédito de consumo estaba creciendo al 23%, las personas se estaban endeudando mucho más rápidamente de lo que crecen sus ingresos y eso es peligroso porque después no tienen con qué pagar.

Y segundo, se veía que había una demanda mucho mayor a la que podía satisfacerse con la producción nacional, entonces llegan muchas importaciones, que crecen mucho más que las exportaciones, eso se refleja en lo que se conoce como el déficit de cuenta corriente de la balanza de pagos. En 2022 ese déficit era del orden del 6,2% del PIB, eso es uno de los niveles más altos que hemos tenido en la historia de Colombia y se dio en un momento en que paradójicamente teníamos muy buenos precios de nuestras exportaciones. Eso se está ajustando, las importaciones ya están cayendo y el déficit se ha reducido a menos de la mitad de lo que teníamos hace un año”.

Usted espera que la inflación llegue a la meta el próximo año, ¿significaría que las tasas de interés van a mantenerse altas durante mucho tiempo?

“No. Habrá un momento en que las tasas de interés se puedan bajar en la medida en que las perspectivas de cumplir la meta del año entrante se vayan consolidando”.

En Colombia vamos también al ritmo de lo que va ocurriendo en Estados Unidos, que, si bien frenó el aumento de tasas de interés, la inflación empezó a rebotar un poquito...

“El comportamiento de las tasas de interés en el resto del mundo es muy importante porque nos da un parámetro y le ha dado un parámetro también en los flujos de capitales y puede afectar el comportamiento de la tasa de cambio, por ejemplo, lo que ha sucedido en esta semana en que la tasa de cambio después de haberse apreciado muy fuertemente el peso de los colombianos ha vuelto a depreciarse y eso en buena medida se explica por el comportamiento de los EE.UU. todos los países del mundo se han depreciado frente al dólar, porque se está previendo que pueda aumentar la tasa de interés allá”.

Hay una preocupación que emergió inicialmente con la llegada del presidente Gustavo Petro y el manejo de la inflación, ¿cree que en Colombia hay un riesgo de que lleguemos a niveles de inflación como los de Argentina?

“No existe ese riesgo porque, afortunadamente, la constitución colombiana le dio un mandato muy claro al Banco de la República de buscar una inflación baja y estable y le dio una autonomía a la Junta Directiva del Banco de la República para manejar la política monetaria y eso ha funcionado bien, hemos podido actuar con mucha cautela, de una manera que es dolorosa, con una política de restricción monetaria de aumento de la tasa de interés, pero esa política ya está dando frutos y debo decir que en la mayor parte de las circunstancias ha tenido el apoyo del Gobierno”.

¿El Gobierno en materia macroeconómica viene actuando de manera seria?

“Yo no quiero calificar a un gobierno u otro en particular, pero lo que sí diría es que el gobierno en materia macroeconómica viene actuando de manera seria, pues ha sido muy explícito en su respeto por la autonomía del Banco de la República y lo que vemos en materia fiscal es un proceso de ajuste muy importante, que se ve en que el déficit fiscal está reduciéndose este año y se han adoptado políticas no sólo para mejor en los ingresos tributarios, sino también a través de medidas que son también dolorosas e impopulares como el aumento del precio de la gasolina”.

Pero también oímos al director de Planeación diciendo que iban a reformar la regla fiscal, ¿le preocupan esos comentarios?

“En primer lugar diría que es muy importante mantener la regla fiscal; en segundo lugar diría que el gobierno ha sido absolutamente claro en que la respeta y la va a seguir respetando, el ministro de Hacienda, que es el responsable de las finanzas públicas, salió muy claramente en la sesión de rueda de prensa después de la junta que tuvimos a aclarar la situación y a decir que estaban comprometidos con la regla fiscal y que no había ningún proyecto específico para reformarla”.

¿Este tipo de comentarios no afectan la lectura que hacen los mercados sobre la economía del país?

“Los inversionistas internacionales, y también cada vez más los nacionales, saben que la voz más relevante, la que ellos deben oír cuando se discuten temas como el de la regla fiscal, es la del ministro de hacienda”.

¿Usted cree que esa percepción de seriedad en el manejo macroeconómico del país es clara para las calificadoras de riesgo o para estas bancas de inversión? JP Morgan dijo que es posible que pasemos a ser un mercado de frontera.

“Yo distinguiría dos discusiones distintas, una es la situación macroeconómica que se refleja, por ejemplo, en el comportamiento de los márgenes de riesgo sobre los títulos de deuda pública, los cuales han venido bajando de una manera muy significativa, bajando quiere decir mejorando, porque hay menor percepción de riesgo sobre la economía colombiana. La discusión sobre la bolsa de valores y el comportamiento de las acciones tiene mucho más que ver con temas sectoriales específicos y que afectan el comportamiento de una bolsa que siempre ha sido muy pequeña y muy poco líquida y que por muchas razones en el periodo reciente se ha convertido en menos líquida aún y ha seguido comportándose de una manera muy pobre”.

¿Estamos estancados en crecimiento?

“Para 2023, desde hace más de un año, estamos proyectando un crecimiento de menos del 1%, que es un crecimiento muy bajo. Ese crecimiento no implica que estemos en una crisis, implica un ajuste con respecto a unos crecimientos que se percibieron como excesivos en los dos años anteriores y que es consistente con que incluso creciendo muy poquito este año el nivel de actividad va a ser este año superior al que hubiéramos tenido si hubiéramos mantenido la tendencia previa a la pandemia.

Ahora, esos procesos de ajuste son dolorosos, a veces afectan a algunos sectores más que a otros y eso obviamente ha pasado en el periodo reciente, entonces hay sectores que están golpeados, pero la economía sigue creciendo. Lo que debemos buscar es ese punto en el que el crecimiento sea compatible con una inflación baja, con que no tengamos un déficit excesivo en la cuenta corriente de la balanza de pagos, con que el crecimiento del crédito sea razonable dado el ritmo de crecimiento de los ingresos de las personas que se endeudan”.

¿En alguna de las perspectivas está la posibilidad de recesión?

“Uno nunca puede descartar totalmente esa posibilidad y en particular no puede descartar que eso suceda en uno o en otro trimestre. No hay ninguna proyección ni del banco ni que yo haya visto de algún analista en la que la economía vaya a decrecer”.

Hace unos meses salió un estudio del Banco de la República que sorprendió porque ha tenido un gran impacto, pues plantea que 450 mil empleos se perderían por la reforma laboral. ¿Por qué el Banco termina haciendo un estudio de estos?

“El tema laboral siempre ha sido materia de estudio por parte del Banco de la República y yo creo que es importante decirlo y mucha gente públicamente nos ha dicho que debíamos involucrarnos más en temas como el mercado laboral y el comportamiento del empleo. Nosotros hacemos estudios permanentemente y casualmente en Medellín, donde estamos, tenemos un grupo especial de analistas que se llama el Gamla, que se llama el grupo de analistas del mercado laboral, un grupo maravilloso de economistas de muy alto nivel, uno de los cuales es el hijo del ministro de Hacienda. Lo que se vio es que una reforma laboral con estos indicadores generaría la pérdida de 450 mil empleos, lo que podría afectar los indicadores macroeconómicos. La verdad sea dicha, la reforma que está hoy en consideración del Congreso es diferente a la que se revisó en ese momento, el gobierno presentó una nueva reforma y varios de los aspectos que se comentaban ahí como causantes de un aumento importante en los costos laborales y, eventualmente, de reducción del empleo fueron ajustados. Hay algunos cálculos muy preliminares que sugieren que el impacto sería del orden de la mitad de lo que se ha estimado hacia el mes de marzo”.

Viene también la reforma pensional y se ha dicho mucho de que podría en el futuro aumentar el hueco pensional que está a cargo del gobierno...

“Este es un tema que no ha sido visto por la Junta, cualquier opinión que yo dé sobre el tema pensional es absolutamente personal. Y quiero ser transparente en el sentido de que yo personalmente en el pasado, cuando estaba con Fedesarrollo, trabajé bastante sobre el tema pensional y tuve una posición muy favorable a la idea de crear un sistema de pilares en el sistema pensional, que es consistente con lo que está buscando el gobierno.

El sistema actual tiene un problema complejo y es que básicamente el común de la población entra a sistemas pensionales privados en su juventud y, cuando le faltan 10 años para la edad de pensión, la ley le permite pasarse al sistema público y cobrar la pensión del sistema público, que le da unos subsidios enormes. Y desde ese punto de vista, los propósitos que tenía el sistema privado no se están cumpliendo de una manera adecuada. El sistema de pilares trata de evitar eso.

Ahora, la idea de propiciar un sistema de pilares tiene cantidades de connotaciones y de impactos que son los que están en discusión y es si el primer pilar debe ir hasta tres salarios mínimos o debe ir hasta un nivel menor, eso está en discusión. Esa discusión, que es totalmente válida y prefiero no hacer un comentario sobre eso”.

Hay gran expectativa en esta ciudad porque se trastea el Banco de la República...

“Es algo que estamos estudiando. El Banco de la República tiene un edificio muy grande en el Parque de Berrío. Es un edificio que responde a lo que era el Banco en los años 70 y que hoy no lo requiere en esas dimensiones. Este es un edificio de 20 pisos, de los cuales estamos usando 3. Y la ubicación también es difícil, porque es un sector que está en buena medida peatonalizado y que genera problemas para la movilidad de la ciudad. Estamos es analizando posibilidades con la claridad de un compromiso que tenemos muy grande con nuestra presencia en Medellín. La búsqueda de alguna alternativa a este edificio es en algún sitio que nos permita en el centro de la ciudad o cerca del centro de la ciudad atender esa actividad cultural, y que la actividad de tesorería se pueda atender en ese mismo sitio o en otro, pero que sea más útil para el sistema financiero que funciona en Medellín”.

¿Cómo ve la posibilidad de que las cripto sean negociadas y transadas en el país de forma legal?

“Es una realidad que se están transando las criptomonedas en el mundo entero, es una realidad que es una actividad muy mal regulada en el mundo y que eso ha conducido a fraudes gigantescas, donde centenares de miles de personas han perdido mucha plata. En un momento dado se vio como la gran innovación, creo que hoy se ve como algo realmente riesgoso que requiere verlo desde una perspectiva del riesgo que implica para los eventuales usuarios”.

El Gobierno tiene una propuesta de que el Banco de la República fuera comprador y vendedor de oro, incluso exportador de oro, pensando en que esta sea una forma de darle trazabilidad a esa cadena de suministro del oro. ¿Estaría en condiciones el Banco de la República de hacerlo?

“La verdad es que no ha habido nunca esa propuesta de parte del actual gobierno. La Constitución del 91 eliminó lo que antes existía que era un monopolio en la compraventa de oro por parte del Banco de la República. Ese monopolio no funcionaba bien y se convertía, por un lado, en una restricción para actividades legales que pueden hacerse por parte de compañías establecidas legítimamente que están exportando el oro y que lo pueden exportar o vender internamente. Y nunca pudo ayudar a impedir el desarrollo de las actividades ilegales. El banco ha estado siempre en disposición de comprar oro, tiene agencias de compra de oro, tiene un precio, ha hecho ajustes para mejorar el precio el cual compra, reducir el descuento con respecto al precio internacional, haciendo campañas publicitarias en las zonas productoras. Aquí en Medellín se hacen compras, pero hay compradores privados que lo pueden hacer también. Y lo que hemos visto en el banco es que no se ven motivos por los cuales darle nuevamente el monopolio de compra-venta al banco ayude a controlar las actividades ilegales de oro, de minería ilegal, que son claramente delictivas, que ameritan un enfoque diferente que el banco no podría enfrentar. Poner al banco a comprar todo el oro que le ofrezcan lo podría involucrar en la cadena de las actividades ilegales, lo cual no sería para nada conveniente”.

Todo el mundo habla de incertidumbre con el gobierno de Gustavo Petro, pero usted durante toda esta entrevista parece optimista frente al comportamiento de la economía. Si llegara un extranjero y le preguntara, ¿cómo está la economía de Colombia y cuál es su futuro?, ¿Qué respondería?

“Yo les digo a muchos extranjeros que nos visitan que Colombia está en el proceso de ajuste que requería, con uno o con otro gobierno, se requería ese proceso de ajuste. El ajuste se está dando, se está dando en materia monetaria para bajar la inflación, se está dando en materia fiscal, el ajuste está progresando bien, la política macroeconómica está funcionando adecuadamente, y eso genera perspectivas positivas hacia adelante. Creo que la imagen que existe a nivel de muchos inversionistas internacionales es acorde con esa visión. Hay otro tipo de preocupaciones sobre temas que no son de responsabilidad del Banco y sobre las cuales no me correspondería pronunciar”.

¿Hasta qué punto el aumento del dólar debería preocupar a la gente?

“El banco tiene una política de permitir que el dólar fluctúe debidamente, y el dólar puede fluctuar por muchas razones, incluyendo circunstancias que son totalmente ajenas a la economía colombiana, como la posibilidad de que la tasa de interés de Estados Unidos aumente, o el hecho de que la tasa de interés de largo plazo de Estados Unidos haya venido aumentando en las últimas semanas. Eso ha hecho que muchas monedas del mundo se deprecien frente al dólar, o que el dólar se aprecie. Y eso puede generar problemas de alguna manera para algunos sectores, pero lo que hemos visto es que es preferible permitir esos movimientos y permitir que la tasa de cambio absorba los choques internacionales, y que en lugar de hacer que esos choques internacionales se transmitan directamente hacia la economía colombiana”.