Proyecto El Alacrán suma nuevo subcontrato y fortalece la legalización de mineros en Puerto Libertador
La Agencia Nacional de Minería aprobó la inscripción de Antiocor como el quinto subcontrato de formalización minera del proyecto de cobre El Alacrán, en Puerto Libertador (Córdoba), una iniciativa que ya beneficia a cerca de 500 personas y busca integrar la minería artesanal al marco legal.
Con el objetivo de transformar la minería informal en una actividad legal, segura y ambientalmente responsable, la Agencia Nacional de Minería (ANM) aprobó la inscripción de Antiocor como el quinto subcontrato de formalización minera vinculado al proyecto de cobre El Alacrán.
La iniciativa se desarrolla en zona rural del municipio de Puerto Libertador, en el sur de Córdoba, y hace parte de una estrategia para integrar a las comunidades mineras artesanales al marco normativo vigente, fortaleciendo sus capacidades técnicas, sociales y ambientales.
Este nuevo subcontrato se suma a los ya existentes —Raa, Buenos Aires, Pirita y Teherán— consolidando un programa que busca demostrar que la minería a mayor escala puede coexistir con la minería artesanal, siempre que esta última opere bajo estándares legales y técnicos adecuados.
El programa de formalización minera del proyecto El Alacrán beneficia en total a cerca de 500 personas, entre empleos directos e indirectos. En el caso específico de Antiocor, el impacto positivo alcanza aproximadamente a 80 personas.
“Este es un paso concreto en el camino hacia la legalidad de las comunidades mineras de la zona rural de Puerto Libertador. El proyecto de cobre El Alacrán está alineado con la política nacional de formalización minera y creemos que formalizar es transformar positivamente el territorio: es garantizar condiciones dignas, seguras y sostenibles para quienes han hecho de la minería su forma de vida”, señaló Sarah Armstrong-Montoya, CEO de CMH Colombia, compañía que lidera el desarrollo del proyecto.
Por su parte, Lina Franco, presidenta de la ANM, destacó que la formalización minera permite reconocer a quienes han dependido históricamente de esta actividad y brindarles un camino legal y sostenible. “Este quinto subcontrato refleja una apuesta real por mejorar la calidad de vida de las comunidades mineras y fortalecer el desarrollo de los territorios”, afirmó.
Formalización minera: clave para el desarrollo territorial
El proyecto El Alacrán parte de una premisa central: la minería industrial y la formalización de pequeños mineros son objetivos compatibles. En este contexto, la figura de subcontrato de formalización minera permite que los mineros artesanales operen dentro de áreas concesionadas con plena legalidad, cumpliendo estándares técnicos, ambientales y sociales.
La compañía promotora impulsa a los subcontratos en todas las etapas del proceso, desde la elaboración de estudios hasta la atención de requerimientos ante las autoridades competentes.
Además, los subcontratos son inscritos en el programa VETA del Ministerio de Minas y Energía, una iniciativa orientada a fortalecer las capacidades técnicas, ambientales y sociales de los mineros para una explotación responsable.
Los cuatro subcontratos previos ya cuentan con sus Programas de Trabajos y Obras Complementarios (PTOC) aprobados por la ANM, mientras que los estudios de impacto ambiental (EIA) están en evaluación ante la Corporación Autónoma Regional de los Valles del Sinú y del San Jorge (CVS), en espera de la licencia ambiental.
Acompañamiento integral para la minería artesanal
El proyecto de cobre El Alacrán brinda un acompañamiento integral a los subcontratos, que incluye asesoría técnica, respaldo financiero y apoyo en la gestión ambiental y jurídica.
Entre las acciones se destacan la elaboración de estudios ambientales, la atención de requerimientos regulatorios, la implementación de sistemas de gestión, capacitaciones en seguridad y salud en el trabajo, entrega de elementos de protección personal, señalización y apoyo en maquinaria.
Adicionalmente, se promueve la participación en el programa VETA del Ministerio de Minas y Energía para fortalecer las capacidades de los mineros en distintos frentes.
Con la aprobación de Antiocor, el proyecto de cobre El Alacrán reafirma su apuesta por la formalización minera como motor de desarrollo económico, social y ambiental en las comunidades rurales del sur de Córdoba.
La iniciativa se posiciona así como una contribución concreta a la política minera nacional, al tiempo que busca mejorar las condiciones de vida de los pequeños mineros y promover una actividad extractiva más responsable y sostenible.