Dorilocos: de México a los barrios populares de Medellín
La preparación de Doritos con carnes, vegetales y salsas pasó de tendencia mexicana en redes sociales a oportunidad para negocios gastronómicos y emprendimientos locales.
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Si su paladar aprecia los manjares de esquina, esas preparaciones que nacen y surgen en las calles de las entrañas de los barrios populares, con seguridad ha probado ha escuchado escuchado mencionar a los dorilocos: una comida que combina una bolsa de frituras de la marca Doritos con una mezcla abundante de ingredientes frescos, proteinas, verduras y guacamoles. El aperitivo, que se originó en las cocinas callejeras de México hoy se ganó un espacio en la gastronomía paisa.
Su expansión comenzó en las redes sociales e impulsó a pequeños comerciantes de los barrios y comunas de Medellín a incorporar este producto a sus menús, más tarde la multinacional estadounidense PepsiCo, productora de Doritos, identificó una oportunidad para aumentar el consumo de su marca y apoyar a los establecimientos que utilizaban en dicha recta popular sus pasabocas.
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En el barrio 12 de Octubre, Santiago Gómez, fundador de el Paketón de Goguti, encontró la oportunidad de emprender después de que su hija le mostrara videos de mexicanos preparando Dorilocos en TikTok. En 2022 decidió probar la receta en casa y combinarla con una salsa propia. La aceptación del producto lo llevó a abrir un negocio que hoy tiene dos puntos de venta, uno en ese barrio y otro en Aranjuez.
Su oferta incluye preparaciones pequeñas que cuestan entre $14.500 y $20.000, con carne, pollo, tocineta, chorizo y queso mozzarella, además de una barra de acompañamientos. La versión grande, con doble porción de ingredientes, vale $36.000 y puede compartirse entre dos o tres personas.
Gómez calcula que de lunes a jueves vende entre 90 y 110 Dorilocos diarios, mientras que las ventas aumentan de viernes a domingo.
La expansión de esta comida también se observa en otros establecimientos. En San Javier, Pizzantino, cuyo producto principal es la pizza, incorporó los dorilocos a su carta para ofrecer combinaciones de diferentes tradiciones gastronómicas.
Daniel Ortiz, jefe de cocina del restaurante, mencionó que la propuesta mezcla los Doritos de inspiración mexicana con cortes de carne asociados a la cocina argentina y preparaciones locales. Entre sus combinaciones se destaca la tocineta caramelizada con crema agria y cheddar, a la que algunos clientes agregan más tocineta.
Ortiz afirmó que los productos preparados con Doritos representan alrededor del 70% de las órdenes del establecimiento, pese a que la pizza es su especialidad. El restaurante ofrece versiones con distintas combinaciones de ingredientes y proteínas, como pollo.
El manjar de calle
Otro ejemplo es Tacos La 13, emprendimiento de Jenny Castañeda, quien estudió gastronomía y lleva 18 años en el sector. Su negocio llama la atención por se una especie de caseta con coloridos colores y un concepto mexicano, que se ubica cerca al Cementerio Parroquial de La América.
La emprendedora relató que la idea surgió a partir de las experiencias que su hermana le contaba de sus viajes a México. A partir de esas referencias decidió emprender con una propuesta de comida callejera mexicana dirigida tanto a los habitantes de la Comuna 13.
Su menú desde dorilocos hasta nachos, desgranados y bebidas como limonadas de coco y piña colada. Las versiones pequeñas de dorilocos cuestan $12.000 y las medianas $22.000. Entre los ingredientes que utilizan están la crema agria, los fríjoles negros, el guacamole, el pico de gallo, el maíz, el plátano maduro y las salsas de queso.
PepsiCo lanzó Doritos Locos
Ante el auge que comenzó en los barrios, Pepsico vio una oportunidad para convertir los Doritos en una preparación de comida callejera, similar a esas otras opciones populares del país. “Vimos una oportunidad gigante de cómo justamente capitalizar esos Doritos locos para incrementar el consumo de los Doritos”, señaló Juliana Borrero, directora de marketing de PepsiCo, a EL COLOMBIANO
Aunque la multinacional no creó los negocios independientes que venden los Dorilocos, lleva dos años desarrollando un modelo para apoyarlos. Actualmente, su acompañamiento incluye alrededor de 1.000 establecimientos activos, mientras mantiene identificada una base de casi 10.000 negocios interesados en incorporarse.
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El apoyo se concentra en enseñar a los comerciantes cómo mejorar y ampliar sus operaciones, con recetarios, capacitación y herramientas para definir precios y aumentar la visibilidad de sus puntos de venta.
PepsiCo también comercializa directamente sus preparaciones, pero bajo el nombre de Doritos Locos. Lo hace mediante carros o food trucks en festivales, conciertos y algunas ferias y fiestas colombianas. Según Borrero, la compañía activa entre uno y tres puntos móviles por evento, dependiendo de la asistencia prevista.
Sin embargo, su estrategia no se limita a esos espacios. La empresa busca ampliar la presencia del producto mediante tiendas, restaurantes, supermercados y plataformas de comercio electrónico como Rappi. Asimismo explora alianzas con cadenas de restaurantes que quieren incorporar los Doritos Locos a sus menús y con cafeterías de supermercados.
Una de las iniciativas para conocer las preferencias regionales fue la Ruta del Dorito Loco, una campaña realizada con el influenciador Tatán Mejía. El recorrido pasó por Bogotá, Medellín, Cali, Cartagena y Barranquilla para identificar las preparaciones preferidas por los consumidores.
La diversidad de recetas es parte de la apuesta. Cada negocio combina ingredientes y salsas según sus clientes, lo que permite adaptar el producto a los gustos de cada ciudad.
PepsiCo proyecta mantener el plan de crecimiento durante los próximos años, con inversiones hasta 2030. Borrero explica que el objetivo es aumentar el consumo per cápita de Doritos y elevar su penetración en Colombia, que actualmente ronda el 40% de la población, frente a niveles superiores al 80% en México.
La compañía espera que, para 2030, al menos el 70% de los establecimientos que tiene mapeados participe en el modelo. El propósito es que los Doritos Locos se consoliden como una preparación habitual en distintos canales de consumo, mientras los pequeños comerciantes encuentran una nueva forma de diversificar sus negocios.
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