Ponencia para primer debate del Presupuesto General de la Nación se radicaría en la noche de este martes
El proyecto muestra una deuda disparada que pone bajo presión el presupuesto aforado en $634,9 billones.
La ponencia para el primer debate del Presupuesto General de la Nación (PGN) 2027, de 340 páginas, pone sobre la mesa una nueva fotografía de las finanzas públicas colombianas y mantiene un monto de $634,9 billones.
El documento, que quedaría radicado en la noche de este martes en el Congreso, recoge la reformulación presupuestal presentada por el Gobierno nacional después de que las comisiones económicas devolvieran el proyecto inicial de la administración de Gustavo Petro por considerar que presentaba inconsistencias fiscales.
El nuevo texto, presentado por el Ministerio de Hacienda como el “Presupuesto de la Verdad”, busca transparentar las obligaciones del Estado, reconocer el déficit y ajustar las apropiaciones a las necesidades efectivas de gasto.
El proyecto revisado ya había sido radicado ante el Congreso por el ministro de Hacienda, Miguel Gómez Martínez, con un aumento de $59,3 billones frente a la propuesta inicial de $575,7 billones. Las comisiones económicas aprobaron posteriormente el monto global de $634,9 billones, que ahora entra en la discusión de los artículos y las partidas específicas.
Uno de los principales cambios de la reformulación está en las obligaciones que el proyecto inicial no habría contemplado en su totalidad.
En pensiones, la ponencia incorpora una adición de $6,5 billones frente al proyecto radicado el 29 de julio. La modificación responde a que la propuesta inicial contemplaba un crecimiento de apenas 6% en las transferencias destinadas a Colpensiones, sin reflejar completamente el efecto de la inflación ni el crecimiento vegetativo del Régimen de Prima Media.
Frente al presupuesto vigente de 2026, las apropiaciones para pensiones a cargo de la Nación aumentan en $12,6 billones, equivalentes a 15,4%, al pasar de $82,3 billones a $95 billones. Si se incluyen las pensiones correspondientes al FOMAG, el total llega a aproximadamente $96 billones.
En salud, la reformulación suma $2 billones para el aseguramiento. El proyecto inicial había considerado un incremento de 7,4% en la Unidad de Pago por Capitación (UPC), por lo que el ajuste busca llevar la asignación presupuestal a un nivel acorde con el costo del aseguramiento.
Para el aseguramiento en salud, las transferencias directas de funcionamiento del PGN alcanzan $49,9 billones. Al sumar todas las fuentes de financiación del sistema, los recursos ascienden a $71,96 billones, destinados a atender a 50,33 millones de afiliados. Sin embargo, el mayor ajuste está relacionado con el servicio de la deuda pública.
Servicio de la deuda llega a $155,4 billones
El servicio de la deuda aumenta en $37,4 billones frente al proyecto inicial y alcanza un total de $155,4 billones en el PGN 2027.
La ponencia atribuye este incremento, entre otros factores, al vencimiento de obligaciones de corto plazo contratadas a tasas de interés elevadas. En comparación con el presupuesto vigente de 2026, el salto es de $54,9 billones, equivalente a un aumento de 54,7%, desde los $100,5 billones de este año.
El peso de esta partida es uno de los elementos centrales del nuevo escenario fiscal. El proyecto revisado distribuye el presupuesto en tres grandes componentes: funcionamiento, servicio de la deuda e inversión.
El servicio de la deuda representa cerca de una cuarta parte del presupuesto, mientras que la inversión se mantiene como una porción mucho menor frente a los gastos de funcionamiento.
El gerente general del Banco de la República, Leonardo Villar, ya había señalado ante el Congreso que la estabilidad macroeconómica dependerá de que el proceso de ajuste fiscal continúe y se profundice durante varios años. En sus comentarios sobre el proyecto revisado, el Emisor destacó que el nuevo PGN asciende a $634,9 billones.
El terremoto del 10 de agosto de 2026 y la posterior declaratoria de Emergencia Económica, Social y Ecológica, mediante el Decreto 1261 de 2026, también introdujeron otra presión sobre las cuentas públicas.
El costo preliminar de la reconstrucción se estima entre 1% y 1,5% del PIB. El sismo afectó cerca de 560 municipios en 15 departamentos, con impactos particularmente fuertes en territorios del Chocó, Valle del Cauca y el Eje Cafetero.
La emergencia también modificó las previsiones económicas utilizadas para construir el presupuesto. La interrupción de actividades productivas y los daños sobre la infraestructura llevaron a reducir la proyección de crecimiento real de la economía colombiana para 2027, desde 2,2% hasta 1,8%.
Esto significa que el presupuesto debe responder simultáneamente a mayores obligaciones estructurales y a una nueva necesidad de gasto asociada con la emergencia.
Fondo Milagro centralizará recursos para la reconstrucción
Como parte de la respuesta institucional al desastre, el Gobierno creó el Fondo Milagro mediante el Decreto 1379 del 9 de septiembre de 2026.
Se trata de un patrimonio autónomo destinado a centralizar y financiar las acciones de asistencia humanitaria, rehabilitación, reconstrucción, reactivación económica y reducción del riesgo en las zonas afectadas por el terremoto.
La financiación del fondo contempla una combinación de fuentes: reasignación y racionalización del gasto público, operaciones de crédito, así como recursos provenientes de entidades territoriales, el sector privado y la cooperación internacional.
La creación de este mecanismo agrega una nueva dimensión a la discusión presupuestal, debido a que la reconstrucción deberá financiarse dentro de un escenario en el que el Estado ya enfrenta mayores compromisos por pensiones, salud y deuda.
La emergencia también obligó a modificar las prioridades de gasto. El PGN 2027 y la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD) deben ajustar sus apropiaciones para dar prioridad a proyectos de infraestructura, vivienda, transporte, salud y educación en los municipios declarados en calamidad o emergencia.
Parte de las discusiones estarán centradas en los mecanismos específicos para identificar y controlar el uso de los recursos destinados a la reconstrucción.
Además, se planteó un cupo diferencial de Obras por Impuestos para desarrollar proyectos en los municipios afectados. A esto se suman autorizaciones de desahorro extraordinario del FONPET, con el objetivo de que las entidades territoriales damnificadas puedan utilizar esos recursos en las labores de reconstrucción.
Ley de rescate económico aparece como pieza fiscal
La discusión del presupuesto también quedará vinculada a la necesidad de una ley de rescate económico, concebida como uno de los instrumentos para enfrentar las presiones fiscales que enfrenta el país.
El nuevo PGN parte de un ejercicio de sinceramiento de las obligaciones del Estado, pero el aumento de las apropiaciones para deuda, pensiones, salud y reconstrucción deja abierta la discusión sobre cómo garantizar la financiación de esas obligaciones sin profundizar desequilibrios fiscales.
El Gobierno ha presentado el proyecto como una primera fase de su estrategia para ordenar las finanzas públicas y garantizar los recursos necesarios para las obligaciones esenciales.
La ponencia recoge las posiciones expresadas durante la discusión por las distintas bancadas políticas, los organismos de control y el Banco de la República.
El debate no se limita al tamaño del presupuesto. También incluye la forma en que se financiará, la evolución de la deuda, el espacio disponible para inversión y las medidas necesarias para recuperar el equilibrio de las finanzas públicas.
La propuesta también mantiene la discusión sobre la sostenibilidad del endeudamiento. El monto destinado al servicio de la deuda, de $155,4 billones, es el mayor componente de presión identificado en la reformulación y obliga a incorporar el costo financiero dentro de la hoja de ruta fiscal del próximo año.
Con estas ideas, la ponencia del PGN 2027 busca establecer una hoja de ruta basada en mayor reconocimiento de las obligaciones fiscales, control del gasto y priorización de recursos.
El reto para el Congreso será discutir cómo financiar un presupuesto de $634,9 billones en un escenario de menor crecimiento económico, mayores costos financieros y nuevas necesidades de reconstrucción.
La discusión del primer debate, por tanto, no solo definirá la distribución de los recursos públicos para 2027. También pondrá a prueba la hoja de ruta con la que el Gobierno pretende enfrentar las obligaciones heredadas, financiar la emergencia y evitar que el aumento del endeudamiento se convierta en una presión fiscal difícil de administrar.
Para consultar contenido prémium o profundizar sobre sus temas de interés de Medellín, Antioquia, Colombia y el mundo, regístrese aquí.
Bloque de preguntas frecuentes
- ¿Cuándo comienza el debate del Presupuesto General de la Nación 2027 en el Congreso?
- La ponencia para el primer debate del PGN 2027, por $634,9 billones, entra a discusión de las comisiones económicas del Congreso.
- ¿Cuánto aumentará el servicio de la deuda en el Presupuesto 2027?
- El servicio de la deuda llegará a $155,4 billones, $54,9 billones más que en el presupuesto vigente de 2026, lo que representa un aumento de 54,7%.
- ¿Por qué el Congreso analiza un Presupuesto 2027 de $634,9 billones?
- El monto corresponde a la reformulación del proyecto inicial para incorporar mayores obligaciones en deuda, pensiones y salud, además de las necesidades de financiación asociadas con la reconstrucción tras el terremoto de agosto de 2026.