Economía

¿Se dará “la pela” el Congreso de ajustar el Presupuesto y el déficit?

El Presupuesto para el año 2027 enfrenta un complejo trámite en el Congreso: el déficit fiscal podría llegar a 9,4% del PIB. El Gobierno deberá buscar ajustes, nuevos ingresos y acuerdos políticos para contener las necesidades de deuda.

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Periodista de economía de El Colombiano. Oidor de tangos. Sueño con una Hermosa sonrisa de luna.

hace 2 horas

El proyecto de Presupuesto General de la Nación (PGN) para 2027, presentado por el Gobierno a finales de agosto por $634,9 billones, puso sobre la mesa un panorama más exigente para las finanzas públicas del país.

Las nuevas revisiones de las cuentas fiscales dejadas por el gobierno de Gustavo Petro evidenciaron un mayor deterioro y se anticipa que, sin medidas de ajuste, el déficit podría alcanzar niveles que aumentarían significativamente las necesidades de financiamiento del Estado.

De acuerdo con el escenario presentado, el déficit fiscal proyectado para 2026 aumentó a 7,2% del Producto Interno Bruto (PIB), frente a la estimación de 5,3% que había planteado el gobierno anterior, según anotó el equipo de economistas de DAVIbank, liderado por Jackeline Piraján.

Sin embargo, el desafío más complejo está en 2027. Bajo un escenario de inercia fiscal, es decir, si no se adoptan nuevas medidas para corregir el desequilibrio de las cuentas públicas, el déficit podría llegar a 9,4% del PIB.

Este nivel de déficit representaría una mayor presión sobre las necesidades de financiamiento del Gobierno, en un momento en el que el mercado seguirá de cerca la capacidad de la administración para ajustar el gasto, mejorar sus ingresos y establecer una senda creíble de corrección fiscal.

Presupuesto real, pero inviable

El exministro de Hacienda Mauricio Cárdenas advirtió que el Gobierno de Abelardo de la Espriella enfrenta un complejo escenario en el Congreso para sacar adelante el presupuesto y las medidas necesarias para corregir el deterioro de las finanzas públicas.

Cárdenas destacó que la administración ha hecho bien en “sincerar” las cuentas fiscales y mostrar la realidad de la situación. Sin embargo, señaló que el presupuesto presentado, aunque refleja las obligaciones y los ingresos que realmente tendría el Estado, resulta inviable en las condiciones actuales.

“Es un presupuesto inviable, es el de la verdad, pero es inviable”, afirmó el economista, al advertir que, si se aprueba sin modificaciones y no se toman medidas adicionales, el déficit fiscal del próximo año podría superar el 9% del PIB.

Para Cárdenas, un déficit de ese tamaño sería inédito para Colombia y tendría consecuencias importantes sobre el costo del financiamiento. El país tendría que acudir a los mercados con tasas de interés muy elevadas, lo que podría llevar a que una parte creciente de los ingresos tributarios se destine al pago de intereses de la deuda. “Eso no es viable”, enfatizó.

El exministro consideró que el Gobierno ya presentó el diagnóstico sobre la gravedad de las cuentas públicas, pero ahora debe comenzar la etapa de las decisiones. “Después tiene que venir otro episodio, que ojalá empiece ya, que es el de la acción”, sostuvo.

En ese proceso, el respaldo del Congreso será determinante. Cárdenas señaló que existe una oposición grande y fuerte, pero advirtió que el problema principal está en que los partidos cercanos al Gobierno todavía no conforman una coalición cohesionada. “Esa coalición hay que armarla”, dijo, al insistir en que gobernar también implica construir consensos y generar confianza.

El economista recordó que el Congreso deberá votar el monto total del presupuesto el próximo 15 de septiembre. A su juicio, aprobar el monto propuesto sin ajustes implicaría aceptar implícitamente un nivel de déficit que podría poner a Colombia en aprietos.

Por eso, sostuvo que el Gobierno debe pasar rápidamente del diagnóstico a un plan concreto de ajuste fiscal y, al mismo tiempo, construir los acuerdos políticos necesarios para lograr su aprobación.

Dudas sobre los ingresos

Desde la orilla política, el senador del Centro Democrático Carlos Meisel aseguró que su bancada está dispuesta a trabajar con el Gobierno en la construcción del Presupuesto General de la Nación, aunque advirtió que persisten dudas sobre la capacidad de ingresos para financiar el gasto previsto.

Meisel señaló que el objetivo debe ser lograr un presupuesto que responda a las necesidades de los ciudadanos, pero que también tenga en cuenta las restricciones de las finanzas públicas.

“Que podamos construir un presupuesto junto con el Gobierno, un presupuesto que sea racional con las dificultades fiscales del país y que también busque lo que más se pueda cumplirle a las necesidades del ciudadano”, afirmó.

El congresista destacó que el país enfrenta un escenario fiscal complejo, con un déficit que, según indicó, alcanza el 9,2% del PIB. En este contexto, consideró positivo que el Gobierno haya presentado el conjunto de obligaciones y gastos que deberá asumir el país durante 2027.

Sin embargo, manifestó preocupación por el otro componente de la ecuación fiscal: los ingresos. “Tenemos nosotros grandes dudas sobre los ingresos para cubrir esos gastos, que no se ven tampoco con claridad”, sostuvo Meisel.

El senador enfatizó que, pese a las diferencias políticas, su posición es acompañar al Gobierno en la discusión presupuestal y buscar acuerdos que permitan sacar adelante un proyecto viable.

Frente a la posibilidad de que el trámite del presupuesto vuelva a enfrentar dificultades en el Congreso, como ocurrió el año anterior (cuando no se aprobó el proyecto), Meisel se mostró optimista y descartó anticipar un escenario similar.

“No tengo ni la intención ni el pronóstico que vaya a ser como el año pasado”, dijo. Según el senador, la expectativa es que el Congreso y el Gobierno logren construir una propuesta que tenga en cuenta tanto las necesidades de gasto como las restricciones fiscales.

“Creemos que del Congreso va a salir un presupuesto construido con el Gobierno, lo más razonable posible”, manifestó.

Ley de Ajuste Fiscal será clave

El debate presupuestal durante este mes de septiembre estará acompañado por la discusión de una proposición de Ley de Ajuste Fiscal, con la que el Gobierno buscaría llegar a acuerdos con el Congreso sobre un conjunto de medidas para mejorar las cuentas públicas.

Entre las alternativas que se anticipan están un recorte del gasto y otras decisiones de carácter fiscal. El objetivo sería reducir el déficit previsto para 2027 en 2,2 puntos porcentuales del PIB frente al escenario de inercia.

La discusión será especialmente relevante para los mercados, que estarán atentos a la viabilidad política de las medidas y a la capacidad del Gobierno para avanzar en un ajuste que permita contener el crecimiento de las necesidades de endeudamiento.

El nuevo proyecto de presupuesto, por tanto, se convierte en una especie de choque de realidad sobre la situación fiscal del país. El aumento de las proyecciones de déficit refleja una brecha mayor entre los ingresos y los gastos del Estado y obliga a definir medidas para evitar que el deterioro de las cuentas públicas continúe profundizándose.

Pero, ¿será suficiente el recorte para equilibrar las cuentas? Cárdenas advirtió que el Gobierno tendrá que enfrentar en los próximos meses un intenso debate en las comisiones económicas del Congreso para conseguir recursos y capacidad de endeudamiento, en medio de las dificultades de las finanzas públicas.

Para el exministro, el Ejecutivo tendría que tramitar varias iniciativas de alto impacto fiscal: el Presupuesto, una ley de financiamiento —que en la práctica corresponde a una reforma tributaria—, una ampliación del cupo de endeudamiento y la denominada Ley de Rescate.

Recordó que este tipo de proyectos suele avanzar de manera paralela al debate presupuestal. “El presupuesto es una aplanadora”, afirmó, al señalar que su discusión puede terminar impulsando otras iniciativas relacionadas con las necesidades de recursos del Gobierno.

La eventual reforma tributaria se sumaría a las presiones derivadas del nivel de endeudamiento público y de las necesidades de gasto para 2027.

Otro frente de preocupación está relacionado con el cupo de endeudamiento de la Nación. Cárdenas señaló que el Congreso establece un límite global de endeudamiento y que los gobiernos deben acudir al Legislativo cuando necesitan ampliarlo.

“Ya estamos llegando al techo”, afirmó el economista, quien anticipó que la administración tendrá que presentar una iniciativa para aumentar la capacidad legal de endeudamiento.

El exjefe de cartera de Hacienda también cuestionó que la reconstrucción derivada del terremoto del pasado 10 de agosto pueda quedar completamente incorporada dentro del Presupuesto.

Aunque reconoció que el proyecto presupuestal contempla un primer componente para atender la reconstrucción, sostuvo que los recursos necesarios serán mucho mayores y que la financiación debería estructurarse mediante un mecanismo independiente.

Su propuesta es crear un patrimonio autónomo con capacidad de endeudamiento, encargado de contratar y ejecutar las obras de reconstrucción. “Ahí no se pueden mezclar las platas del Gobierno con las platas de la reconstrucción”, sostuvo.

Según el exministro, este vehículo debería contar con una junta directiva y un esquema de gobierno corporativo sólido, además de buscar financiación internacional para cubrir las inversiones.

La deuda contratada por ese patrimonio autónomo podría pagarse durante un periodo de entre 10 y 20 años, de modo que el Gobierno nacional no tendría que asumir de inmediato todo el costo de la reconstrucción, sino atender gradualmente el servicio de esa deuda.

Cárdenas considera que esta separación permitiría garantizar que los recursos destinados a la reconstrucción tengan un manejo independiente y evitaría que su financiación compita directamente con las demás obligaciones del Presupuesto.

La óptica ministerial

El ministro de Hacienda, Miguel Gómez, aseguró que el Gobierno de Abelardo de la Espriella recibió unas finanzas públicas deterioradas, pero insistió en que existen razones para el optimismo y que la administración ya tomó medidas para corregir el rumbo fiscal.

Gómez destacó como primer paso el recorte de $21,9 billones en el gasto previsto para 2026, decisión adoptada por el Consejo de Gobierno. Según el funcionario, el ajuste es necesario para contener el desequilibrio de las cuentas públicas y avanzar hacia un presupuesto más realista.

“No podemos seguir gastando de esa forma. Estamos decididos a enderezar el camino”, señaló el ministro.

El jefe de la cartera de Hacienda explicó que Colombia lleva varios años gastando por encima de su capacidad de generación de ingresos, situación que ha obligado al país a recurrir cada vez más al endeudamiento.

A este escenario se suma el aumento del costo de financiamiento. Gómez explicó que el servicio de la deuda tiene un peso creciente dentro del Presupuesto debido, entre otros factores, a que el país está solicitando mayores recursos y enfrenta tasas de interés más elevadas.

“Como la situación fiscal se ha deteriorado, quienes nos prestan la plata nos cobran unas tasas de interés más altas, porque consideran que hay un mayor riesgo de problemas fiscales en Colombia”, afirmó.

El ministro advirtió que esta situación representa un retroceso frente al esfuerzo realizado durante años para garantizar a Colombia acceso a los mercados de capitales en condiciones favorables.

Para Gómez, el primer paso para recuperar la economía consiste en reconocer la magnitud del problema fiscal y presentar un presupuesto acorde con la realidad de las finanzas públicas.

En ese sentido, aseguró que la actual administración busca avanzar en un ajuste responsable, al tiempo que destacó que el país ha recibido señales de respaldo por parte de los mercados.

El ministro anticipó además que quienes revisen el PGN de 2027 encontrarán un monto particularmente elevado destinado al servicio de la deuda, reflejo del impacto que tienen actualmente las mayores obligaciones financieras sobre las cuentas del Estado.

“Gastamos más de lo que producimos desde hace años. Pero es la primera vez que tenemos un desequilibrio fiscal de esta magnitud”, sostuvo Gómez, al insistir en que el ajuste del gasto será una de las tareas centrales para recuperar la sostenibilidad de las finanzas públicas.

Bloque de preguntas y respuestas:

¿A cuánto podría llegar el déficit fiscal de Colombia en 2027?
En un escenario de inercia fiscal, el déficit podría alcanzar el 9,4% del PIB, lo que elevaría las necesidades de financiamiento del Gobierno.
¿Qué deberá definir el Congreso frente al Presupuesto 2027?
El Congreso deberá discutir el monto del presupuesto y las medidas de ajuste necesarias, incluyendo posibles recortes de gasto, nuevas fuentes de ingresos y mayor capacidad de endeudamiento.
¿Qué medidas plantea el Gobierno para reducir el déficit fiscal?
El Gobierno busca avanzar en un ajuste fiscal que reduzca el déficit, incluyendo un recorte del gasto. La meta planteada es disminuir en 2,2 puntos del PIB el déficit frente al escenario de inercia.