Economía

Tiendas de barrio en Colombia sobreviven entre menores ventas, altos costos e inseguridad: Fenalco

Las tiendas atraviesan uno de sus momentos más complejos en los últimos años. Un estudio de Fenaltiendas reveló que casi la mitad de los negocios reporta caída en sus márgenes de rentabilidad.

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hace 1 hora

El más reciente estudio sobre el comportamiento económico del canal tradicional en Colombia, elaborado por Fenaltiendas, evidenció un deterioro en la capacidad de compra de los consumidores durante el primer trimestre de 2026.

Según la encuesta, el 50,45% de los tenderos considera que sus clientes cuentan con menos recursos frente al cierre de 2025.

Este fenómeno ha cambiado los hábitos de consumo en los barrios. El 45% de los compradores busca con frecuencia marcas económicas y productos sustitutos más baratos, especialmente tras los incrementos de precios y la aplicación de impuestos a ultraprocesados y bebidas azucaradas.

La presión sobre el bolsillo de los consumidores terminó trasladándose directamente a los ingresos de los tenderos, que hoy enfrentan mayores dificultades para sostener sus negocios.

El informe reveló que el 47,27% de las tiendas de barrio reportó una disminución en sus márgenes de rentabilidad frente al trimestre anterior.

Aunque una parte importante del sector mantiene cierta capacidad de resistencia financiera, la situación sigue siendo delicada. El 59,54% de los negocios asegura tener autonomía financiera para operar más de seis meses, de los cuales el 33,18% podría mantenerse hasta un año y el 26,36% por más de doce meses. Sin embargo, un 16,36% ya enfrenta una situación crítica, con menos de tres meses de sostenibilidad.

Para Fenalco, esta aparente estabilidad responde más a medidas defensivas y ajustes de supervivencia que a un entorno económico favorable.

“Las cifras muestran un sector que resiste, pero bajo condiciones adversas. La combinación de caída en la rentabilidad, presión en costos, restricciones de liquidez y debilitamiento del consumo configura un escenario donde la prioridad ya no es crecer, sino sostenerse”, afirmó Jaime Alberto Cabal, presidente de Fenalco.

Altos costos y restricciones de proveedores asfixian al tendero

El principal problema para los pequeños comerciantes ya no es únicamente la competencia de los formatos de descuento duro como D1, Ara u OXXO, sino el incremento de los costos operativos.

El estudio señaló que el 60,45% de los tenderos destina más del 10% de sus ingresos mensuales al pago de arriendo y servicios públicos, convirtiéndose en la principal amenaza para la viabilidad de los negocios.

A esto se suma un endurecimiento en las condiciones de abastecimiento. El 39,55% de los comerciantes reportó mayores restricciones por parte de los proveedores, incluyendo exigencias de pago de contado (20,91%), reducción en los plazos de pago (11,82%) y cobros financieros adicionales (6,82%).

Fenalco advirtió que esta situación afecta el flujo de caja y reduce la capacidad de maniobra de los tenderos, especialmente en un contexto donde muchos clientes siguen dependiendo del fiado.

Uno de los hallazgos más preocupantes del estudio está relacionado con el aumento de la inseguridad. El 64% de los tenderos aseguró que la inseguridad en los barrios se ha incrementado de forma notoria, obligando a muchos negocios a reforzar medidas de protección.

De acuerdo con la encuesta, el 29% de los comerciantes ha instalado rejas, cámaras o alarmas para protegerse de la delincuencia. Otro 29% indicó que ahora cierra más temprano sus establecimientos y un 6% afirmó que limita los domicilios a ciertas zonas y horarios.

Para el gremio, este panorama refleja un deterioro en las condiciones de seguridad física que afecta directamente la operación cotidiana del comercio barrial.

Pese a las dificultades económicas, las tiendas de barrio conservan fortalezas competitivas importantes frente a las cadenas de descuento duro.

El 42,73% de los tenderos identifica la cercanía y la confianza con los clientes como su principal ventaja competitiva. A esto se suma el conocimiento personalizado del consumidor, destacado por el 35% de los encuestados, y la posibilidad de vender productos fraccionados o al menudeo, mencionada por el 26,36%.

Sin embargo, el manejo del fiado comienza a verse presionado por la falta de liquidez. Aunque sigue siendo una herramienta clave para mantener la relación con los clientes, muchos comerciantes están adoptando políticas más restrictivas para evitar mayores riesgos financieros.

Rezago tecnológico limita la modernización del canal tradicional

El informe también evidenció una amplia brecha tecnológica en el sector.

El 85,45% de las tiendas no cuenta con sistemas POS para gestionar ventas y pagos electrónicos. Aunque el 42,55% considera que estas herramientas no son necesarias, el estudio concluye que en muchos casos las barreras reales son el costo de implementación y la falta de capacitación.

Además, el 49,55% de los tenderos no utiliza WhatsApp ni redes sociales como canales comerciales, perdiendo oportunidades de venta, fidelización y domicilios en un mercado cada vez más digitalizado.

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Fenalco insistió en que el panorama hace urgente la puesta en marcha de estrategias que permitan aliviar costos, facilitar el acceso a financiamiento y acelerar la adopción tecnológica en las tiendas de barrio del país.