Economía

El consumo se sigue frenando y el panorama es retador para el comercio

Fenalco señala que 84% de sus afiliados tuvo volúmenes de ventas iguales o inferiores a los de febrero de 2023.

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14 de marzo de 2024

Las ventas del comercio continúan en estado crítico, según la más reciente Bitácora Económica de Fenalco, que evidencia que sigue frenado el consumo de los hogares colombianos; particularmente de bienes durables como computadores, muebles, electrodomésticos y artículos para la remodelación del hogar, y bienes semidurables como textiles, vestuario, cuero y calzado.

El 84% de los empresarios consultados por el gremio afirmó que sus volúmenes de ventas en febrero fueron iguales o inferiores a los registrados en el mismo mes del 2023 (50% reportó ventas similares y el 34% disminución). Solo un 16% reportó aumento.

“Pésimo balance frente al registrado en los últimos tres meses y el peor febrero desde 2017. Esperamos que desde el segundo trimestre las condiciones de acceso a crédito sean más amigables para los colombianos”, afirmó Jaime Alberto Cabal, presidente de Fenalco.

En este siglo solo en dos febreros se ha observado variación negativa en ventas según el Dane: en 2009 cayeron 4,1% como secuela de la crisis inmobiliaria iniciada en Estados Unidos y en 2017 retrocedieron 7% por efecto del aumento del IVA al 19%. Esta sería la tercera vez.

En cuanto a las expectativas, en general las empresas temen un mayor enfriamiento en la demanda en el futuro inmediato, de hecho un 47% piensa que la situación seguirá igual y un 26% se declara más pesimista.

Aunque lo que se conoce de la iniciativa de una nueva reforma tributaria es que tiene como objetivo intentar reducir la tasa nominal de renta de las empresas, un 73% de empresarios consultados por Fenalco rechazó esta posibilidad porque no es buena idea trasladar el sacrificio fiscal a las personas naturales, quienes sufrieron un drástico aumento con la Ley 2277 de 2022 (reforma tributaria).

Los comerciantes también expusieron las preocupaciones que más los aquejan en este momento en el país, en resumen ha bajado la intensidad del problema de la escasez de mercancías así como el aumento en los precios de las mismas, pero persiste el problema de la baja demanda y se acentúa notoriamente la percepción de inseguridad.

Mientras que en febrero de 2023 para el 10% de los empresarios la inseguridad era un problema muy preocupante, un año después esta proporción se elevó al 15%, situándose como el segundo de mayor gravedad.

Reportes de muchos distribuidores mayoristas que surcan las carreteras colombianas llevando mercancías al comercio ubicado en poblaciones distantes, indican que se ha dificultado enormemente su actividad ante las amenazas y extorsiones de grupos delincuenciales. Este problema también se aprecia en barrios periféricos de varias ciudades.