“Ácidos vitales”
Hace una semana, esta columna tuvo un formato diferente: estuvo dividida en historias cortas con opinión. En vista de los correos y llamadas de lectores que expresaron el deseo de que se repita ese formato, la columna de hoy está compuesta de dos textos breves. ¿Y el título? Hace un tiempo unos periodistas escribíamos en la revista Piedra Libre unos fragmentos de opinión que Paul Chamah, su director, tituló “Ácidos vitales”. En ellos, hablábamos sobre temas que no nos dejaban indiferentes.
El momento de oro: ¿Cuál es? Si tiene que ver con niños y familias, varios expertos dicen que se trata del momento de la cena y de los minutos antes de ir a dormir. Es ese espacio de tiempo entre las 6 y 7:30 de la noche o quizás hasta las 8. También algunos hablan ya de esa costumbre que ha desaparecido en tantas casas y que consiste en sentarse con las personas que queremos alrededor de una mesa para comer, hablar del día y confirmarles que no importa que tan temprano salgamos de la casa o con quién estemos durante la jornada, siempre volveremos para reafirmar esa promesa de acompañarlos en la vida.
Esto lo confirma Juliana Mesa, psicóloga infantil quien recuerda que a la hora de fortalecer los lazos, lo importante no es la cantidad sino la calidad del tiempo que pasamos con la gente que queremos y especialmente con los hijos. Y estar con ellos desde el final de la tarde hasta el momento previo a dormir aporta mucho a las familias. Expertos en diferentes disciplinas confirman cada vez más la importancia que tiene en la vida de una persona el tiempo entre los 0 y 7 años. Aunque en el resto de las etapas también hay momentos claves, en esta y dependiendo la relación que se tuvo con los padres o las personas que cuidaron de ellos, los niños aprenden la forma de relacionarse con otros e incluso el comportamiento que tendrán en sus relaciones sentimentales. Dicen, por ejemplo, que si la mamá y papá fueron amorosos, transmitieron seguridad y cercanía, los hijos serán adultos seguros que disfrutarán la compañía y soledad sin ansiedades y no tendrán miedo de acercarse más a otros. Al ver las agendas laborales de varias empresas, la oferta amplia de cursos y reuniones que organizan a las 6 p. m. y hasta tarde, uno se pregunta: ¿vivimos en una ciudad que da prioridad a las familias, niños y a sus momentos vitales? ¿O el más importante es el individuo?
El amor es lo que salva: el primer atentado de la historia reciente contra ciudadanos perpetrado con un vehículo, ocurrió en Jerusalén en el 2008. Un palestino que conducía un tractor de gran tamaño lo lanzó contra buses y transeúntes causando la muerte de tres personas y una decena de heridos. Lo peor vino después: cada vez que la gente veía un tractor por las calles de la Ciudad Santa, la gente se asustaba. En Niza, Francia, murieron 84 personas este jueves tras el atentado que un yihadista cometió con un camión. Solo cuando los gobernantes, maestros y líderes de esos movimientos radicales entiendan que el amor salva, inspira y todos somos parte de un mismo grupo llamado humanidad, habrá cambio.