Animales
Inundadas las redes sociales de odio entre humanos, decidí deleitarme viendo los abrazos, allí publicados, de la amistad entre animales y humanos: una leona que salta eufórica sobre un hombre que le abre una reja, lo abraza con sus temidas garras y quiere comérselo a lametazos (léase besos). Un ganso que corre con sus patitas, graznando de la emoción, se lanza con las alas abiertas sobre la nuca de una mujer y acepta sin repulsa los brazos y abrazos que ella le ofrece. Un oso está acostado sobre un hombre del que solo se ve la cabeza y lame (besa) con ternura su cara; las garras tratan de abrazarlo y la inmensa cabeza se recuesta con cuidado sobre la cabeza humana. Lo que me parece un águila picotea (besa) con cuidado la cabeza de un hombre. Una gallina acepta el abrazo de un niño en cuclillas y con su estirado cuello, rodea el cuello del niño. Y la más impactante de todas: dos leonas corren hacia una mujer y se disputan cuál la abraza y lame primero y cuál recibe de ella abrazos y besos.
Pero no solo están los abrazos entre animales y humanos. También están las convivencias entre animales, que en otro tiempo los belicosos humanos habíamos dado por enemigos: juegos infantiles entre gatos y perros, entre perros y aves, gatos y ratones, loros y gatos, perros con monos, gansos con perros, gallina criando perritos, etc.
Muchos estudiosos están impactados con la amistad que se ha fortalecido en los últimos años entre los humanos y los animales. Además de las mascotas tradicionales, ahora se tiene por mascota a cerdos, tortugas, serpientes, gansos, toros, etc.
El asunto no es gratuito: desde hace unos 15 años las caricaturas animadas tienen a todo tipo de animales como personajes principales, con características humanas, lo que ha permitido que toda una generación humana crezca viendo a los animales como seres dignos de respeto y cuidado. Pero también, hastiados de tanta mezquindad de los de su propia especie, al menos por lo que se ve en las guerras, el cambio climático, las masacres, desplazamientos, violencias, violaciones e insultos en las redes sociales, los humanos demuestran ser cada vez más irracionales y peligrosos, mientras los animales resultan aliados nobles capaces de recibir y expresar ternura y lealtad.