¿Apoyar la paz?
Por Cristian Ramírez Sepúlveda
Universidad Nacional de Colombia
Facultad de Ciencias H. 3° semestre
cdramirezs@unal.edu.co
En los últimos días todos están pendientes de la actual coyuntura colombiana, unos a favor y otros en contra, y por supuesto, otros no saben ni qué decir del proceso de paz, y no es para menos, cuando se intenta hacer las paces con un grupo armado que lleva aproximadamente 52 años en guerra con el Estado, en donde los perjudicados casi siempre son inocentes.
Bien se dijo en la firma del cese bilateral al fuego: “Nadie ganó y nadie perdió”, claro, en términos de los líderes de ambos bandos, así se entiende, pero no se debería dejar de señalar las pérdidas humanas y de identidad cultural que jamás se recuperarán, aunque sea verdad que en este momento la cuestión se circunscriba principalmente a la dejación de armas.
Ahora, dejándonos de lamentaciones propias del pasado, se debe pensar en prospectiva, visionando las ventajas que obtendremos si el magno acuerdo se mantiene y se respeta. El país se sume en un gran pesimismo, y es normal cuando la actividad política ha sido corrupta, pero hay que tener en cuenta que la estructura colombiana así como la conocemos hoy, viene formándose y fortaleciéndose de muchos años atrás. Entonces en realidad hay sólidas razones para pensar positivamente de este proceso de paz entendiéndolo como un paso, así como lo exponen dos grandes académicos que han hecho su crítica.
El senador Jorge Robledo como un representante de la oposición, expuso también en un video que publicó en sus redes oficiales: “Si ponemos los pros y los contras del proceso de paz en una balanza, seguramente ganan los pros; y con esos pros ganados, podríamos empezar a resolver problemas como el de tener a Santos como presidente”.
Hablar de paz, son palabras de alto calibre que requieren sumo cuidado y rigurosidad, atendiendo la resolución de problemas desde todos los ámbitos, en donde en principio, estamos incluidos todos como individualidad. Así, sin duda este proceso de paz por más parafernalia que se le aplique al momento de firmar los documentos, tendrá éxito cuando se deje de perseguir a los individuos por sus ideas y en vez de eso, se haga política correctamente, respetando y concordando. “La paz empieza por cada uno”.
*Taller de Opinión es un proyecto de El Colombiano, EAFIT, U. de A. y UPB que busca abrir un espacio para la opiniónjoven. Las ideas expresadas por los columnistas del Taller de Opinión son libres y de ellas son responsables sus autores. No comprometen el pensamiento editorial de El Colombiano, ni las universidades e instituciones vinculadas con el proyecto.