Columnistas

Así era hace 20 años

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10 de enero de 2017

La llegada de este nuevo año me ha hecho recordar que hace 20 años ingresé a la Universidad (enero de 1997).

Con la mochila llena de ilusiones (y cuadernos, porque el Ipad o la Tablet no hacían parte ni siquiera de la imaginación) crucé la puerta de la Universidad Pontificia Bolivariana para asistir a la primera clase de lo que fueron cinco años (casi seis, con la tesis) de estudio de la carrera de Comunicación Social.

Hoy miras con simpatía las novedades de aquella época que ahora resultan casi tan corrientes como tomarse un vaso con agua.

Por ejemplo, uno de los cursos más actualizados, que hacían parte del entonces nuevo pensum era “Nuevas tecnologías”, dictado por Elvia Lucía Ruiz. “Muchachos, estamos en la era de internet”, nos dijo en una de sus primeras clases.

El libro base en aquel curso de Nuevas Tecnologías fue “Camino al futuro” de Bill Gates, quien entonces se hizo mucho más popular que el (hoy difunto) Steve Jobs. Y era literalmente una mirada al futuro que hoy es nuestro presente: aplicaciones, la posibilidad de descargar películas e imágenes “desde cualquier parte del mundo”, la presencia de un PC monedero en el que pudieras revisar tu correo, hacer transferencias de banco, leer noticias o escuchar tu música favorita ¡sin la necesidad de comprar cds! “Levanten la mano los que tienen Internet en su casa”, nos dijo una vez un profesor. Como mi papá es tan gomoso, ya había instalado este novedoso sistema desde hacía algunos meses en nuestro hogar. Teníamos un mail de outlook para toda la familia que yo revisaba con “frecuencia” (unas tres veces por semana) y algunos de mis compañeros me pedían el favor de ir a mi casa para ver su mail en nuestro aparatoso computador familiar.

A los pocos meses se hicieron populares un par de portales en los que ¡podías revisar tu mail desde cualquier lugar del mundo! Estos portales eran yahoo y hotmail, cuya bandeja de entrada se llenaba si es que dejabas de acumular más de 20 mails y la clave para que no se bloqueara tu correo era “mail leído, mail borrado”. A más de uno nos ocurrió que luego de haber escrito por mail una larga epístola dirigida a algún amigo que estaba lejos, oprimíamos el botón “send” sin darnos cuenta de que la conexión se había caído. Las palabras escritas en aquel mail habían desaparecido y no había ningún lugar en el ciberespacio en el que hubiera quedado grabada. No quedaba más remedio que intentar recordar las ideas y escribir de nuevo.

“¡Mira! Si tú pones en un buscador el título de alguna canción, puedes encontrar su letra!”, me dijo una vez emocionada una amiga. Ya no había que esperar hasta que llegara el viernes para ver en la sección ¡Qué nota! de este diario. Al contar estas historias a las nuevas generaciones de jóvenes, o millenium, te miran como si fueses un dinosaurio y no pueden entender (y uno tampoco) como esta herramienta era una novedad cuando tú cursaste los primeros años de tu universidad.