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¿Cómo cuidarse de un tiroteo?

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08 de noviembre de 2017

El pasado 1 de noviembre, después del tiroteo ocurrido en un supermercado Wallmart en Thornton, Colorado (a unos 15 minutos de mi casa) recibí una llamada de una persona cercana para preguntarme si estaba bien. Pese a que el número de víctimas fue bajo (solo tres) era natural la preocupación, debido a la cercanía física de este hecho que cada vez se vuelve más repetitivo en los Estados Unidos.

“¡Cuídate!” fue el consejo que recibí y al colgar el teléfono me pregunté: ¿Y cómo se cuida uno de un tiroteo?

Este tipo de tragedias se hace tan frecuente que a veces uno pierde la capacidad de asombro. También vemos cómo se incrementa la gravedad de hechos en los que un desquiciado llega a disparar a personas que simplemente quisieron ir de compras y caminar por un paseo peatonal, que quisieron asistir a un concierto o, como ocurrió el pasado domingo en la pequeña población de Sutherland Springs, a la iglesia.

Esta última es la matanza más sangrienta de la historia del estado de Texas con 26 víctimas entre los 18 meses y los 77 años de edad. Donde murieron ocho miembros de una misma familia, entre ellos una mujer embarazada.

Los récords de las cifras de muertos y heridos en este tipo de atentados son cada vez más altos. Las causas cada vez más inciertas. Los problemas personales de quienes perpetran estas matanzas son, muchas veces, la raíz de esta plaga que desafía muchas medidas de seguridad en esta gran potencia mundial.

En este país donde, en muchos lugares uno puede manejar con la cartera en el asiento del copiloto sin temor a que te quiebren el vidrio del carro para robártela, donde muchas personas dejan la puerta de su casa sin llave o donde, en algunas cafeterías, nadie te atiende ni te cobra sino que pones el dinero en una canastita y te llevas lo que necesitas. Y sin embargo, en este mismo país, la muerte te puede tomar por sorpresa en cualquier evento público donde haya un individuo haciendo mal uso de la libre circulación de armas que irónicamente es permitida en este país.

El presunto autor del tiroteo en Texas, David Kelley de 26 años, quien murió después de la matanza (no se sabe si por suicidio o asesinato) había sido destituido de la Fuerza Aérea de los Estados Unidos tras evidenciarse que tenía problemas de agresión con su esposa y su hijo. Y compró (como quien compra una camiseta) el rifle Ruger AR-556 el año pasado en una tienda Academy Sports & Outdoors en San Antonio, según dijo un agente policial a la cadena CNN.

Y al volver a la pregunta sobre cómo cuidarse de un tiroteo, en muchos lugares ofrecen capacitaciones para que los civiles sepamos qué hacer si tenemos el infortunio de encontrarnos en el escenario de estos hechos. Correr, esconderse, pelear, son las tres acciones que una potencial víctima debe tomar rápidamente.

Pero los tiroteos son algo tan impredecible que a veces no da ni tiempo para pensar ni actuar. Creo que la mejor manera de cuidarse es orar para no estar en el lugar donde ocurra la próxima matanza.