Columnistas

Consignas y falacias

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21 de julio de 2016

Por Edwin Hurtado
Universidad de Antioquia
Facultad de Biología, 9° semestre
edwin0318@gmail.com

El debate sobre la tauromaquia ha vuelto a encenderse, por cuenta de la muerte del torero español Víctor Barrio. Esta confrontación es tan repetitiva que cada tanto vemos desfilar ante nuestros ojos las mismas frases, los mismos intentos de justificación, las mismas imágenes.

Por un lado vemos que muchos antitaurinos se han dedicado a repetir consignas que no resisten análisis: “La tortura no es arte ni cultura”, “Si la tauromaquia es arte, el canibalismo es gastronomía”, entre otras. Muchos difunden estereotipos sobre sus contradictores: “mafiosos”, “asesinos”, “ordinarios”, “paracos”. ¿De dónde sacaron que la cultura es solo lo que un sector de la población considera bueno o deseable? La cultura es amplia e incluye todo aquello que los humanos hemos hecho de manera sostenida en el tiempo. Así definida es evidente que la tauromaquia es una tradición cultural, aunque esto no implique que sea buena o respetable.

La discusión sobre si es arte es más compleja, debido a los desacuerdos en las definiciones, pero podemos convenir que comprende elementos estéticos y rituales que pretenden sacudir las emociones de los espectadores, englobando así buena parte de estas. Tampoco tiene sentido generalizar a quienes lo disfrutan, entre ellos hay ricos y pobres, derechosos e izquierdosos, mestizos, negros y blancos. Aunque sea más fácil repetir consignas que elaborar argumentos, debemos hacer el esfuerzo.

Del otro lado, tenemos a los taurinos entonando las mismas falacias. Su favorita es la ad antiquiatem, que enuncia que la tauromaquia es una actividad válida solo por ser una tradición. Otras son: que debe ser respetada porque son minoría; que la “especie” del toro de lidia desaparecería con el fin de la tauromaquia, como si se pudiera asegurar, como si fuera una especie y no una variedad, como si esto tuviera muchas repercusiones.

Considero, como animalista, que debemos cambiar el enfoque de nuestras protestas, que para cambiar nuestra cultura es menester aceptarla. Valen más las ideas estructuradas que las consignas, valen más los argumentos con evidencia que los insultos, más los cambios culturales debatidos que las prohibiciones. Los humanos hemos venido ampliando nuestro círculo de consideración moral, hemos revisado con relativo éxito las costumbres que incluyen a los animales . n

*Taller de Opinión es un proyecto deEl Colombiano, EAFIT, U. de A. y UPB que busca abrir un espacio para la opiniónjoven. Las ideas expresadas por los columnistas del Taller de Opinión son libres y de ellas son responsables sus autores. No comprometen el pensamiento editorial de El Colombiano, ni las universidadese instituciones vinculadas con el proyecto.