Convocatoria para novena a San Antonio
Voy a comenzar a rezarle la novena a San Antonio, no para que me dé novio sino que como él es quien ayuda a encontrar las cosas perdidas, para que ojalá no encuentren el tesoro hundido del Galeón San José, pues presuntamente “es de más de tres mil millones de dólares”, según la Ministra de Cultura, Mariana Garcés, en declaraciones a un periódico nacional este domingo, ¡Como está de alborotada la corrupción en Colombia, a más de uno de cuello blanco se le está haciendo agua la boca!
Hablando del Galeón San José, un barco hundido durante la colonia española hace 307 años, el bombazo que lo mandó al fondo del mar Caribe solo les permitió sobrevivir a 10 de sus 600 ocupantes. Los bombazos de la corrupción dejan muchas víctimas, la mayoría de las cuales son las personas más pobres, como dice una frase que todo el mundo (incluida yo) se roba: “La corrupción es el impuesto más caro que pagan los más pobres”.
Y tristemente sobreviven los corruptos: “En Colombia, solo uno de cada cuatro corruptos paga cárcel: Apenas la mitad son condenados con esta pena y de ellos, el 25 % obtiene detención domiciliaria. El porcentaje de condenas efectivas no supera 2 años”. ¡Les va mejor que a Leopoldo López, el opositor del régimen de Maduro, que le dieron prisión domiciliaria después de 3 años de cárcel, torturas y más de una voz internacional pidiendo que lo dejen libre!
¿Qué está pasando con los colombianos? ¡No quiero sonar a lamento de “vieja goda”, pero pienso que la inversión de valores es desbordante!
Hemos confundido el ser con el tener, para la muestra el Vicefiscal Anti-corrupción corrupto. El egoísmo supera el interés colectivo, véase los casos de corrupción en Chocó, Guajira o Buenaventura, o los carteles de la salud, casos que superponen el yo sobre el nosotros (y no continúo simplemente para no extender la lista). Pensamos que el Derecho a la Libertad está por encima del Derecho a la Vida, si llegan a ser culpables son los casos del Secretario de Seguridad, el Contralor Departamental o los Falsos Positivos. La lealtad a principios con seguir personas como en Odebrecht, la mermelada en Ecopetrol de la que habla Daniel Coronell en la Revista Semana de la actual edición, o el presunto favorecimiento a la familia de Gina Parody.
Pero la corrupción también amenaza con el riesgo de que los crímenes de las Farc queden impunes y no reparen a sus víctimas. ¡A que sus caletas con plata se van a quedar enterradas 307 años como el Galeón San José, al fin y al cabo, ambos casos se refieren a plata mal habida! ¡Cobraría vida la frase final de Gabo en Cien años de Soledad: «... porque las estirpes condenadas a cien años de soledad no tenían una segunda oportunidad sobre la tierra»!
¿Quién se suma a la novena a San Antonio?