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“Creo en el cine con valores”

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05 de julio de 2016

“Los 33” y “Milagros del Cielo” son dos películas que tienen algo en común: Buscar verse fortalecido en medio de las pruebas, de momentos de extremo dolor donde parece que ya no existe una salida.

Pero además hay otro elemento que las une: tienen la misma directora: Patricia Riggen, Mexicana y radicada en los Estados Unidos. Tuve la oportunidad de conversar con ella hace algunos días sobre ambas producciones.

“Los 33”, (2015 y filmada en Colombia) está basada en esa asombrosa historia de los mineros de Chile que quedaron atrapados durante 69 días a 720 metros de profundidad, tras el derrumbe de la mina San José.

Por su parte, “Milagros del cielo” (2016) se basa en la historia real de Annabel, una niña de diez años que sufre un extrañísimo trastorno digestivo del cual ni siquiera los médicos más competentes le daban esperanza de sobrevivir.

¿Qué puede aportar a una producción el hecho de que su directora sea mujer?, le pregunté a Patricia después de ver ambas producciones. “El hombre y la mujer somos muy diferentes, no vemos el mundo igual y no entendemos las relaciones amorosas o familiares de la misma manera”, me respondió.

“Si, por ejemplo, Los 33 hubiera estado dirigida por un hombre, la historia quizás se hubiera enfocado más en la máquina perforadora que rescató a los mineros pero como fue dirigida por una mujer, el enfoque estuvo más en las familias, en la historia de cada minero, en su llanto pero también en la esperanza de volver a ver a los suyos”. Su respuesta me dejó pensando... la diferencia entre hombre y mujer no quiere decir que uno sea superior al otro pero sí en que cada uno puede aportar elementos esenciales de su feminidad o masculinidad que pueden enriquecer mucho su entorno.

En cuanto a “Milagros del Cielo”, Patricia me contó que antes del rodaje de esta película, convivió un tiempo con la familia de Annabel hacia la cual expresó su admiración por ser “cálida, religiosa y a la vez moderna y fresca”. De la Annabel real, Patricia tuvo una excelente impresión: “Pareciera que fue al cielo y regresó. Tiene una madurez y calma especial”, elementos que hicieron que su historia fuera llevada a la pantalla grande.

Vale la pena que el séptimo arte, además de entretener, ofrezca mensajes positivos, como ocurre en este caso, sobre cómo salir adelante tras una prueba de dolor el cual, “te hace sabio, te pone la vida en perspectiva, te pone las prioridades mucho más claras sobre las cosas que importan y las que no. El dolor también te da una mayor capacidad de disfrutar la felicidad”, me comentó Patricia, quien está convencida de que las películas que transmiten estos valores tienen mucho que aportar a la industria cinematográfica: “Soy muy creyente en Dios, en los milagros y las cosas que no podemos explicar”, confiesa. “Me encanta la fortaleza del ser humano, la familia los valores y por ello me aventé en la dirección de estas películas”.