Cumplir una Misión
Por Alejandra María Giraldo A.
Universidad Católica del Norte
Facultad de Com. Social, 6° semestre.
amgiraldo526@yahoo.es
Este próximo 18 de julio se cumple un año de la muerte de Sofía El Khoury, la niña colombiana de 10 años que perdió la vida en la piscina del hotel Hilton Dalaman Resort & Spa, de la ciudad de Ortaca (Turquía).
Ella no era famosa, nunca la conocí, solo hasta ese día fatídico que por los medios nacionales e internacionales nos enteramos de su absurda muerte, una muerte que se pudo evitar, como muchas más que han acontecido a otros niños en nuestro país, en similares circunstancias y que dejan muchos interrogantes, pero sobre todo el corazón destrozado para sus seres queridos.
Eso de que “Por algo suceden las cosas” tiene una realidad absoluta, incluso en un hecho trágico como este, que por más duro que sea para nosotros los humanos aceptar la pérdida de un ser querido, significa con el paso del tiempo aceptar realidades, designios divinos, experiencias que se deben afrontar o como lo queramos interpretar, porque lo que sí es cierto es que todos vinimos a este mundo a cumplir una misión, como lo dijo el Papa Francisco en El Vaticano durante una misa celebrada en la Casa Santa Marta “El Señor, cuando nos quiere dar una misión, cuando nos quiere dar un trabajo, nos prepara. Lo importante es todo el recorrido hasta el final para llegar a la misión que el Señor le confía”.
Sofía, en su corta existencia, sin saberlo, tuvo la misión de dejar un legado, de dejar una huella imborrable para transformar vidas. Con su muerte dio vida y esperanza a cuatro niños en Israel por la decisión de sus padres de donar sus órganos.
Su corazón y sus pulmones fueron trasplantados a un niño de 14 años; el hígado, a uno de 9; un riñón, a un varón de 16 y el otro riñón, a una niña de 9 años. Es la máxima expresión de nobleza, sus padres de una manera altruista, toman una decisión que para muchos es difícil pero que desborda sentimientos de un inmenso amor por ese ser que en su corta vida cumplió su misión.
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