Columnistas

DE LA CULTURA DE LA BASURA

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10 de octubre de 2016

Por ANDRES CASTILLO GAMBOA
Universidad del Valle. Reg. Pacífico.
Gestión Portuaria, 5° semestre
tabaco-atomico@hotmail.com

“Somos la cultura de la basura tenemos la cabeza dura”, rezaban Los Prisioneros, banda de rock en español que mejor retrató los días finales de los 80’s en esa la Latinoamérica cargada de dictaduras, narcotráfico y ascenso de democracias, su canción recogía la mentalidad televisada de la época y las opresiones de algunos gobiernos represivos.

En nuestra época actual cae tan bien como anillo al dedo, esta Colombia llena de irrespeto por el otro, de odios por pertenecer a tal o cual partido político, considerando que no hay mucha diferencia en el escenario de disidencia y transfuguismo que se vive hoy aquí, esta sociedad que idolatra a terroristas muertos que desangraron al país y ahora tienen telenovelas y son referente de muchos cantantes de reguetón, hoy el mundo se embarca hacia las aras de la máxima imbecilidad, que lejos se ven las cosas que marcaban realmente la adolescencia; la música que incendiaba y cala hondo la conciencia, creando pensamiento crítico y rebelde que grita desde lo profundo ¡no te conformes con nada!, de la visceral y crítica visión de ciertas películas que retrataron más allá de la taquilla, las vicisitudes de seres perdidos en sí mismos, ahogándose en vasos de agua sin ver la solución y está frente a ellos. Vivimos en un mundo de fanatismo religioso radical extremo, de racismo eufemístico como la frase “ustedes mismos se discriminan” de inocencias perdidas, de ley del talión; del odio descarado que conduce al hombre a los lugares más lúgubres del ser, buscando hacer daño cuando han jurado proteger a la sociedad del mal que aqueja; ese mal que algunos hombres de la ley en Estados Unidos combaten y al mismo tiempo empuñan armas para cegar lo que creen diferente, lo que es libre, lo que es minoría; el mismo (hombre ), de la moraleja de la tortuga y el conejo: que no basta ser rápido, solo basta tener la valentía necesaria para ganar donde parece imposible. Porque quienes identifican su ventaja competitiva (saber nadar, correr etc.) cambian el entorno y lo aprovechan, esta canción tiene una buena connotación en el mundo de hoy, nuestros hijos y nietos dirán algún día cuando se pregunten de qué generación somos, de dónde venimos, pues bien, somos hijos de la cultura de la basura.

*Taller de Opinión es un proyecto de
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