Columnistas

De Reyes, Barones y Vizcondes

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17 de julio de 2016

Con la entrega del premio Rey de España a los periodistas de El Colombiano, Santiago Cárdenas y Manuel Saldarriaga, por su investigación de los efectos contaminantes del mercurio en las zonas mineras, donde se valoró la documentación detallada de la dureza del trabajo de los mineros y del peligro para su salud y la del millón de personas que consumimos pescado de estos ríos contaminados, me topé con una noticia opuesta a esta celebración: la presencia en los medios de comunicación de periodistas que reciben pagos de empresas mineras de carbón para negar los efectos evidentes del cambio climático o de hablar en contra de las energías renovables, como la solar o la eólica.

De acuerdo a Damian Carrington, para The Guardian en Londres, un periodista y miembro conservador influyente de la Cámara de los Lores ha sido acusado de presionar al gobierno para el beneficio de la industria del carbón. Según este periódico, el vizconde y barón Matt Ridley, reconocido hombre de negocios, expresidente del Banco Northern Rock de Londres se beneficia económicamente de las minas de carbón en su estado natal, y utilizó su columna en el periódico The Times para restar importancia a la gravedad del cambio climático. Según este periodista, “Ridley recibe los pagos de las minas de carbón a cielo abierto que operan en su estado ancestral en Northumberland, aunque se niega a decir cuánto”.

Para Guy Shrubsole de Amigos de la Tierra (FOE por sus siglas en inglés) “es preocupante que el vizconde Ridley ...estaría usando su posición privilegiada en la Cámara de los Lores argumentando en contra de la energía renovable, mientras que hace Looby para beneficiar a la industria del carbón, donde él mismo tiene un interés financiero significativo”, afirmó a ese mismo medio.

Según The Guardian, el vizconde y periodista escribió en su correo electrónico a Bourne “Estoy deseando manejar las barricadas contra las centrales eólicas una vez más el martes”, como una aparente referencia a un debate en el Parlamento británico, durante el cual Ridley habló en contra de la energía eólica, según expresó Damian Carrington para el mismo medio.

Al respecto, el acusado le dijo a The Guardian que “la compañía ofrece potencial para la reducción de emisiones como un subproducto muy útil. Yo no tengo interés en esto ahora o en el futuro, porque mi interés en el carbón terminará antes de que cualquier cosa pase. La posibilidad de interés que mencioné anteriormente fue en nombre de los trabajadores de Northumbrian, quienes quisieran mantener sus puestos de trabajo. No me he contradicho de ninguna manera”.

Pero esta no es una práctica solo del Reino Unido. No es la primera vez que periodistas, empresarios o congresistas usan su posición privilegiada para beneficio de intereses personales y negar o simplemente no mencionar los peligros evidentes sobre la sociedad. Científicos del Panel Mundial del Cambio Climático -IPCC (por sus siglas en inglés) han venido advirtiendo que las inundaciones y las sequías son aptas para ser incrementadas con el actual calentamiento global y ¿quién en Colombia se ha preparado para ello? o ¿quién aplica las lecciones aprendidas? Gracias a la desinformación, se siguen ocultando los peligros del clima, inclusive de las oportunidades y del acceso a nuevos mercados y de nuevas tecnologías mucho más eficientes para el desarrollo del país.

¿Cuántos vizcondes y barones como Ridley tenemos en Colombia? o mejor ¿cuántos periodistas merecen también el Rey de España por su compromiso sincero con el medio ambiente colombiano?

El profesor Javier Darío Restrepo le dijo a Carlos Solano del periódico El Tiempo que “resulta evidente que el único periodismo que sobrevivirá es el ético, que es el que no se limita a contar el hecho, sino que lo explica; no se limita a excitar la vista y el oído de la gente, sino que estimula la inteligencia y, sobre todo, la responsabilidad de la gente con la sociedad...” entonces ¿sobrevivirá en Colombia el periodismo?.