de un congresiSta primíparo, para un congresiSta primíparo
Por FEDERICO HOYOS SALAZAR*
contacto@federicohoyos.com
Apreciado congresista,
Con estas líneas quiero dejarle algunas ideas para que medite y ojalá puedan ayudarle a ejercer una mejor labor en el legislativo. No le hablaré de política ni de la necesidad de ejercer grandes reformas o presentar determinados proyectos de ley, esta es una reflexión sobre el servicio público, resultado de mi experiencia durante los últimos años como representante a la Cámara. Espero que este breve texto sea provechoso.
El respeto genera respeto. Su responsabilidad como representante de los ciudadanos es generar puentes y no profundizar divisiones; su lenguaje, tono de voz, gestos y actuaciones públicas, serán claves a la hora de unir o dividir. Independientemente de sus opiniones y convicciones, hágalo con respeto, refiérase al otro con decoro, apunte a que su argumento vaya dirigido a controvertir la idea contraria y no al interlocutor.
Escuchar al otro. Suena básico, pero no es algo tan fácil de aplicar. En las discusiones en las que participará, se presentarán buenos, regulares y malos argumentos. Esté atento a todos ellos, seguro le ayudarán a votar de mejor manera. Agregaría además que la política no debe reducirse a un ejercicio de contradicción permanente sino a la búsqueda de consensos en medio de la diversidad, para esto debe escuchar con atención.
Estar presente. El ausentismo parlamentario es una de las mayores causas para el desprestigio del Congreso. Estoy seguro que con sólo asistir puntualmente a las sesiones, la imagen del legislativo mejorará, pero más importante aún, nuestra democracia se fortalecerá.
Servicio, no plata. Excúseme si esto suena duro. Es probable que llegue con la ilusión de acertar y hacer bien su trabajo, no obstante las mieles del poder seducen y pueden desviarlo de su propósito. Si de verdad quiere generar riqueza, dedíquese a los negocios privados, el servicio público es para servir a los otros, no a uno mismo.
Hacer pedagogía. La mayoría de los ciudadanos no conocen la diferencia entre la Cámara y el Senado ni la importancia de las decisiones que se toman en el Congreso. Conviene explicar constantemente a sus votantes lo que está haciendo. La rendición de cuentas genera confianza y es un deber ético con sus electores. Es necesario romper la perversa práctica de sólo aparecer en elecciones para dialogar con la ciudadanía.
Hablar claro. Lograr que el ciudadano conecte con su discurso es clave. Procure emplear un lenguaje sencillo, alejado de los tecnicismos políticos y jurídicos. La transparencia empieza en la comunicación; los ciudadanos merecen entender lo que sus representantes están discutiendo.
Buscar expertos. Serán muchas las materias sobre las que se tendrá que pronunciar y sobre las que tendrá que decidir. Hay innumerables centros de pensamiento, grupos de investigación, expertos gremiales y académicos que estarán dispuestos a dar su opinión, sólo necesita buscarlos y estar sinceramente abierto a escuchar sus ideas que seguramente lo ayudarán a tomar mejores decisiones.
Uno de los aspectos más relevantes de las recientes elecciones fue la renovación en el Congreso, esto genera expectativa y esperanza. De su comportamiento depende la recuperación de la credibilidad y confianza en una institución que la ha perdido. Le deseo muchos éxitos, el desarrollo de Colombia está en sus manos. Cordialmente.
*Representante a la Cámara del Centro Democrático por Antioquia.