DEAD: CÓMO IR MÁS ALLÁ DEL SISTEMA BIPARTIDISTA
Por Howard Dean
redaccion@elcolombiano.com.co
Yo estoy con Hillary Clinton en la carrera presidencial. Otros apoyarán a Donald Trump. Pero las encuestas sugieren que casi uno de cada diez votantes elegirá a alguien diferente al apoyar al candidato libertario, Gary Johnson, la candidata del Partido Verde, Jill Stein, u otro candidato.
Entonces una vez más los grandes partidos advierten en contra de desperdiciar votos para ‘candidatos sin posibilidades’ y critican a candidatos de partidos pequeños por lanzarse. Defensores de terceros partidos afirman que no hay diferencia entre los grandes partidos y culpan a los políticos de la corriente principal por excluirlos de los debates.
Seguimos repitiendo este ciclo. Por eso es que es tan importante que el estado de Maine el mes entrante pueda liderar a la Nación en convertir nuestras normas electorales en las cuales todos pierden en una situación en la que todos ganan, una en la que los partidos pequeños pueden competir en un campo más nivelado, pero los grandes partidos no temen ser perjudicados.
La pregunta número cinco en el tarjetón de Maine establecería la votación de segunda vuelta para las elecciones primarias y generales de 2018 para gobernador, congreso y legislatura estatal. Aunque las elecciones presidenciales y de la ciudad no están incluidas, la ciudad más grande de Maine, Portland, ya utiliza votos de segunda vuelta inmediata para elegir a su alcalde.
Es apropiado que el eslogan de Maine es ‘como la vida debe ser’. Yo creo que la segunda vuelta inmediata representa lo que será la democracia. Es una solución al problema de cómo hacer cumplir la regla de mayoría y darle más voz a los votantes al ofrecer más de dos opciones.
La votación de segunda vuelta inmediata ya es utilizada por decenas de millones de votantes, incluyendo en las elecciones nacionales de Australia e Irlanda, Londres, las ciudades gemelas de Minnesota y ocho ciudades americanas más para elegir a sus alcaldes. También se usa al elegir los nominados al Oscar para mejor película, y para elegir a líderes estudiantiles en más de 50 universidades americanas.
Es tan fácil como 1-2-3. Los votantes tienen la opción de clasificar a los candidatos de primero a último, y cualquier candidato con la mayoría de clasificaciones de primer lugar gana, como en cualquier otra elección. Pero si ningún candidato tiene una mayoría, entonces hay un conteo de segunda vuelta inmediata para comparar a los dos candidatos en los primeros lugares uno a uno. Los candidatos en último lugar son eliminados, y los votos de sus simpatizantes son contados para su siguiente opción. Cuando quedan solo dos, el ganador consigue la mayoría del voto.
La segunda vuelta inmediata representa a la segunda opción, la cual es la mejor. Los votantes pueden apoyar a sus favoritos al mismo tiempo que votan efectivamente en contra de su menos favorito. Tener más competencia motiva mejor diálogo sobre asuntos. La civilidad mejora sustancialmente. Tener que llegarle más a los votantes lleva a que los candidatos disminuyan los ataques personales y gobiernen de manera más inclusiva.
Algunos críticos sugieren que es una muleta para independientes y partidos pequeños porque estos pueden competir sin ser arruinadores y podrían ganar invitaciones a más debates. Otros sugieren que es un truco para hacer más difícil que ganen los terceros partidos. Pero la realidad es que todos tendrían que aceptar el reto de ser receptivo a más votantes.
El asunto fundamental es la regla de mayoría. Sin el estándar de mayoría, no puede hacer que los poderosos tomen responsabilidad.
El caso a favor de la segunda vuelta inmediata es imparcial. El senador John McCain, un republicano, y el senador Barack Obama, un demócrata, estaban opuestos uno a otro en la campaña de 2008, sin embargo ambos apoyaban la votación de segunda vuelta inmediata. Mi compatriota de Vermont, el senador Bernie Sanders, un independiente, apoya la votación de segunda vuelta inmediata y testificó a favor de legislación que la implementaría para las elecciones congresionales de Vermont.
Mientras el Congreso podría establecer la votación de segunda vuelta inmediata para las elecciones del Senado y la Cámara, no tenemos que esperar. Los estados ahora pueden empezar a actualizar sus elecciones, desde cómo eligen a legisladores hasta el presidente en 2020. Hay demasiado en juego como para disminuir nuestras voces.