Descifrar las señales del abuso sexual infantil
Por LUIS HERNÁN TABARES A.
Corporación Universitaria Americana
Facultad de Derecho, 10° semestre
lhernanta@gmail.com
La directora del ICBF, Juliana Pungiluppi, dijo desde el sepelio de la niña Génesis Rúa en el municipio de Fundación, que “el Departamento del Magdalena es del país con la tasa de abusos sexuales mas alta: 30 casos por cada 100.000 habitantes”. Además, afirmó que el subcampeón es su vecino Cesar. En palabras simples tenemos en la Costa Caribe a los más encapotados violadores.
Posteriormente la señora Pungiluppi afirmó que “este aterrador caso nos confirma que la mayoría de los abusadores sexuales de nuestros niños, niñas y adolescentes están en sus entornos más cercanos, en sus propias casas y barrios”. Si el departamento del Magdalena es en Colombia el número uno con más casos de violencia sexual contra los niños, niñas y adolescentes, ¿qué acciones se están tomando? ¿Cuál es la ruta de atención al abuso sexual infantil? ¿Cuáles son los programas de prevención?
En Colombia según cifras oficiales este abuso ha venido en aumento, en 2017 hubo 20.633 casos reportados por medicina legal. En estos, 15.131 correspondieron a niñas menores de 14 años. De estas violaciones 7.291 niñas menores de 14 años fueron violadas y abusadas por sus padres, abuelos, padrastros, hermanos, tíos y primos. Y en lo que va de 2018, 5.755 niñas menores de 14 años han sido abusadas y violadas.
Pero igual, estas cifras siempre salen a relucir cuando un caso aberrante nos parte el alma y nos desgarra el corazón. Por lo tanto, el Congreso debe dejar la pensadera, el debate y pasar a la acción. Debemos protegerlos a como dé lugar. La Constitución, las leyes, los principios supuestamente lo hacen y lo ordenan.
Con relación a las señales, en el fondo del corazón una madre sabe que algo malo le puede estar pasando a su hijita porque de un momento a otro puede cambiar su alegría desbordada por un mar de llanto. Al llegar del colegio se puede mostrar rabiosa y al momento de acostarse puede ser reacia a dormir o quedarse sola. En síntesis, cuando un niño o niña es abusado hay señales que nos dicen que algo anda mal, hay que tener en cuenta el comportamiento, las emociones, el silencio y aspecto físico. Mejor dicho, madres: a sospechar de todo el mundo.
Por todo lo anterior, la familia, la sociedad y el Estado deben ser entornos protectores por excelencia y todos debemos ponernos la camiseta de la protección a niños, niñas y adolescentes.
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