ECONOMÍA NARANJA, GRAN OPORTUNIDAD PARA MEDELLÍN
El sábado anterior tuve la oportunidad de asistir a la presentación de U2 en Bogotá. Un concierto que miles de personas habíamos reclamado por años y que al fin se pudo dar en el país. La banda irlandesa es inspiradora, no solo por sus letras, música, sino también por sus mensajes sobre los derechos humanos, la igualdad y la paz. Los más de 40.000 asistentes al evento me ratificaron la importancia y la oportunidad, que tiene la llamada Economía Naranja de ser estimulada en Colombia. Esto, a propósito de la Ley 1834 que fue aprobada en mayo pasado en el Senado de la República.
En efecto, en Medellín tenemos la oportunidad de generar nuevas empresas y empleos si aprovechamos los beneficios de dicha ley. Sería ideal para tal fin que una alianza entre las secretarías de Cultura y la de Desarrollo Económico, que podrían apalancarse, no solo en la ley de Economía Naranja, sino también en la 1556 de Cine, que contempla devoluciones del 40 % por contrataciones en servicios cinematográficos y 20 % por logísticos. Cuando creamos la Comisión Fílmica en Medellín se aprobó una devolución adicional a la del gobierno nacional entre el 10 y el 15 %. Con esa estrategia agresiva, captamos producciones que dejaron en la ciudad una derrama económica de más de 10.000 millones de pesos. Una proporción de 1 a 10 sobre lo invertido en la ciudad. A nivel nacional esa proporción de 1 a 3.
Algo similar sucedió con los grandes conciertos. El de Madonna movilizó en dos días más de 80.000 personas. En su momento fue catalogado, por la revista Billboard, como el que más gente movilizó en el mundo. Esto sin contar de nuevo con el tema de la derrama económica en hoteles, restaurantes, aerolíneas, transporte, entre otros.
Medellín, hace unos años, tuvo un auge en grandes eventos. Tuvimos personajes como Beyoncé, el director de cine Darren Aranofky, actores como Tom Cruise y Jhon Leguízamo, productores de cine como Charles Rowen. Además, esto es algo que no había contado antes, tuvimos la oportunidad de organizar Rock en Río en 2015. La idea era transformar el Parque Norte en un escenario que íbamos a denominar la Ciudad del Rock para celebrar este famoso festival cada 2 años. La decisión no se tomó por estar finalizando el gobierno de Aníbal Gaviria y no tener los patrocinadores suficientes para hacerlo en tan poco tiempo.
Pero no solo en cine y conciertos Medellín tiene oportunidades. También las hay con los videojuegos, estrategia que inició Alonso Salazar con Pipeline de Canadá en alianza con el Pascual Bravo; en el sector de moda y ferias; el mismo Desfile de Silleteros son una gran multitud para los artistas y los colectivos de la ciudad.
Esto me lleva a pensar que es indispensable contar con una estrategia que desarrolle esta industria de manera organizada y brinde oportunidades a miles de jóvenes. Se calcula que la Economía Naranja genera entre el 3,3 y el 3,5 % del PIB nacional y más de 800.000 empleos en Colombia. En un mundo donde la tecnología nos llevará a jornadas laborales de 3 a 4 días a la semana, gracias a la robótica y a la inteligencia artificial, el disfrute y las experiencias asociadas a la Economía Naranja cada vez serán más relevantes. Es el momento de pensar en serio en fortalecer esta industria.