Columnistas

Eh, eh, epa Colombia inmarcesible

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16 de julio de 2016

Por Óscar Eduardo Corredor C.
Fundación Universitaria Luis Amigó
Facultad de Com. Social, 7° semestre.
@kurkis81 - Zorro

Sin llegar a conocer a fondo lo que se quería o se pretendía con este cántico, las redes sociales no solo acabaron con el mismo, sino que, a su vez, atacaron a su creadora, una joven colombiana como cualquier otra que le gusta el fútbol -o quizás no- pero que simplemente quiso mostrar su alegría de una forma diferente a las que ya damos por conocidas.

Para que alguien, sin importar quién sea, no tenga aceptación en una sociedad ya carcomida por lo vil y ruin del egocentrismo, debe cumplir con dos requisitos: el primero es ser de estrato bajo y tener una particularidad al hablar; el segundo, es cometer el más mínimo error en tu trabajo –ojalá seas figura pública- y ser mortecina para los buitres de las redes sociales.

A la señorita “Eh, eh, epa Colombia” la acabaron en todas las redes sociales por su voz, por su atuendo, por ser ella y nada más. Ella, se alimentó del odio que le lanzaron y lo convirtió –inteligentemente- en alimento para seguir apareciendo por todo lado. ¿Acaso ella debía seguir cantando el “Sí, sí, Colombia, sí, sí, Caribe” que entonaba William Vinasco Ch. cuando narraba los partidos de Colombia? ¿Puede ella fastidiarse con una narración excelsa –repito, para muchos- de un argentino en un medio de gran nombre o tiene que mover su cabeza como muñeco de buseta aduciendo que le encantan cuando no es así?

Todos tenemos derecho a mirar las cosas desde una perspectiva diferente. Podemos opinar si no gusta, y criticar, de forma constructiva, lo que no parezca. Mientras podamos acabar con el vecino, perfecto. Como dicen por ahí “es lindo y está bien”. El día en que no ocurra nada de esto, ese día, quizás, logremos la paz en Colombia.

Nota del autor: ese ‘corito’, es cantado por los mismos que odian a Silvestre Dangond y entonan sus canciones después de unos tragos, o aquellos que no gustan del reguetón y lo bailan al estar “de ambiente”. En definitiva, todos cantamos el “eh, eh, epa Colombia”. ¡Fue un éxito rotundo!.

*Taller de Opinión es un proyecto de El Colombiano, EAFIT, U. de A. y UPB que busca abrir un espacio para la opinión
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