El costo económico de la exclusión
Por estos días han escuchado mucho hablar de las leyes “anti”, aquellas que simplemente prohíben, esto lo digo a propósito de la prohibición del gobierno de los Estados Unidos sobre el ingreso de ciudadanos de 7 nacionalidades que profesan el Islam. Recordé una paradoja: Jack Daniel’s, una destiladora que produce uno de los wiskis más apetecidos de los Estados Unidos, está ubicada en Lynchburg, un pequeño pueblo de Tennessee, donde está prohibido el consumo de alcohol.
¡Así de paradójicas resultan las prohibiciones que reprimen una dinámica en lugar de encauzarla! La tolerancia por las ideas de los otros y la empatía son las condiciones básicas para el surgimiento de una innovación y el éxito de una sociedad. La exclusión no solo genera altos costos sociales y culturales sino también económicos.
Por ejemplo, la prohibición de Trump respecto al ingreso de algunos ciudadanos musulmanes cierra la puerta a productos estadounidenses al mercado de comida Halal, nombre con el que se conoce la comida que se ajusta a las prácticas alimenticias de la ley musulmana.
Para la comida Halal el mercado representó en 2014 un total de 1,8 billones de dólares y para 2020 se espera un crecimiento del 6 %, según el informe State of the State of the Global Islamic Economy Report 2015/2016. La moda que también es regida por el certificado Halal, representa un mercado potencial de 230.000 millones de dólares y equivale al 11 % del total mundial del mercado de la moda.
El 27 de enero se conmemoró el Día Internacional de la Memoria por el Holocausto Judío, ¡La muestra más grande de intolerancia y ausencia de empatía de la historia humana! Por si las dudas y si persiste algún sentimiento antisemita, los judíos que consumen alimentos bajo la preparación Kosher, regida por sus leyes religiosas, en ese rubro han gastado en los últimos años cerca de 165.000 millones de dólares.
Según la compañía internacional consultora de mercados Nielsen, el mercado hispano en los Estados Unidos está compuesto por 55 millones de personas, con un poder de compra actual de $1.5 billones de dólares. ¿Será que Trump, que es un hombre de negocios, pensará dos veces la idea del muro en la frontera con México?
En palabras de Aristóteles, las leyes se hicieron para acercar al hombre al justo medio, no para alejarlos de sí mismos. Ni mucho menos son escultura a la intolerancia.