Columnistas

El Legado de Uldarico

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28 de septiembre de 2018

Por David González Escobar
Universidad EAFIT
Ing. Matemática y Economía, 4° sem.
davidgonzalezescobar@gmail.com

El pasado mes de mayo falleció Uldarico Peña, superpoderoso de los taxis en Bogotá. Junto a su socio José Hernández tuvo varias empresas que agrupaban unos 35 mil vehículos, cerca de la mitad de los taxis de la capital.

Poderosos como pocos, se especula que podían paralizar en cuestión de minutos el transporte en Bogotá, fuertemente dependiente del gremio taxista, como lo padeció la alcaldía de Mockus en el 2001 como consecuencia de la instauración de la medida de pico y placa.

Pero el poder de Uldarico no siempre fue así. Exmilitar, Peña empezó de pequeño a grande junto a Hernández en el mundo de los taxis, empezando como una asociación de unos pocos vehículos y creciendo gradualmente, apoyados en una innovación importante que permitió el despegue de su empresa: la primera central telefónica para solicitar el servicio de taxi en Bogotá.

Como se jacta la página web de “Taxis Libres” en la descripción de su empresa, con un número fácilmente reconocible como el 2111111 y una “acción acompañada de automatización, utilizando computadores que en esa época eran un lujo”, la empresa de Uldarico pudo consolidarse como un actor influyente en el sector de trasporte de la capital.

Por eso resulta un poco irónico, aunque no sorpresivo, que la última batalla de Uldarico haya sido contra Uber, un competidor que, al igual que su propia empresa en sus principios, cuenta con innovaciones que le permiten diferenciarse y ofrecer un mejor servicio. Pero más irónico todavía es que en vida Uldarico no haya perdido esa batalla, sino que luego de varios años de disputas todavía no se sepa con claridad quién es el ganador legítimo de la controversia entre Uber y taxis.

Uldarico se despidió con un imperio consolidado, pero ojalá dentro de unos años seamos capaces de ver su legado solo con nostalgia, y no que se permita que su industria de taxis sea un resistente del proceso de Destrucción Creativa, el mismo que le permitió a él surgir en sus comienzos.

Si los taxis han de sobrevivir, debe ser por mérito propio, no por intentar complacer el status-quo.

*Taller de Opinión es un proyecto de El Colombiano, EAFIT, U. de A. y UPB que busca abrir un espacio para la opinión
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