El Olaya Herrera
Cambiarle el uso al Aeropuerto Olaya Herrera (AOH) solo podrá hacerse después de 2032 por la concesión que existe actualmente a una empresa privada. El concejal Daniel Carvalho asegura que algunos urbanistas han dicho que es preferible ese suelo para un gran parque: qué bueno sería saber los nombres y las empresas de esos urbanistas. Pero me imagino que muchos constructores se estremecen hoy de emoción pensando en las 112 hectáreas de superficie del AOH, en donde, según información publicada en la cuenta de twitter del concejal, se podrían construir 78 mil nuevas viviendas en el sector, acompañadas de 110 mil nuevos árboles, hasta 80 hectáreas de zonas verdes y un aumento del 11 % del espacio público efectivo en la ciudad.
Para algunos, el aeropuerto contamina el aire y genera mucho ruido en la ciudad, y tienen razón. Pero el aeropuerto es una muralla de contención para edificios de 20 y 30 pisos. Quienes defienden la continuación del aeropuerto, dicen que hay que pensar en los municipios de Antioquia que tienen al AOH como su más rápida y efectiva conexión con Medellín, y tienen razón; (si por lo menos hubiéramos dejado el Ferrocarril de Antioquia, el monopolio, hoy, no sería aéreo). La propuesta más atractiva parece ser la de un gran parque central, sin vivienda. Pero, ¿quién asegura que a la vuelta de la esquina no llegarán los constructores con su visión voraz de meter 200 viviendas aéreas en 200 metros de tierra? No sé si el POT vigente, que concibió una ciudad “vertical”, entendió que la idea no es multiplicar vivienda en el aire, cuando no se puede multiplicar la tierra en el piso: en Medellín ya no hay terreno para vías ni espacio público para cuando los que viven en el aire bajan a la tierra.
Yo espero, si se impone una propuesta basada en solo parque central, como pulmón y espacio público sin viviendas, que para entonces Medellín tenga una poderosa y fuerte institucionalidad, capaz de soportar la presión de los constructores sobre esas 112 hectáreas. Que no sea, como ya ha pasado, que algunos que hoy son ciudadanos pero mañana tienen un cuarto de hora como funcionarios públicos, se dejen convencer con argumentos de cemento que terminan en detrimento de una ciudad que, a 2018, ya está reventada. ¿Cómo sería con 78 mil nuevas viviendas?.