EL REY
Es un boxeador multimillonario. Dicen que es el deportista mejor pagado del mundo. Tiene un salario de unos 285 millones de dólares al año. Tiene 40 años de edad. Lleva 19 peleando. Ha ganado más de 800 millones de dólares en su carrera y 300 millones en solo media hora, en su última pelea.
Su verdadero nombre es Floyd Joy Sinclair, pero en el mundo del boxeo se hace llamar Floyd Joy Mayweather ―“alegría de mayo”―. Ha sido campeón del mundo en cinco categorías. Su récord profesional es asombroso: 49 victorias y 0 derrotas.
La gente lo llama “Money” por el dinero que mueven sus peleas y porque disfruta alardeando de su riqueza. Su colección de autos vale unos 30 millones de dólares y está compuesta, entre otros, por cuatro Ferrari, dos Mercedes Benz, dos Lamborghini, tres Bugatti, un Porsche, un Bentley, dos Rolls Royce, un McLaren y un Trevita que vale 4 millones 800 mil dólares. Su casa en Las Vegas tiene más de 2 mil metros cuadrados y un garaje para 15 coches.
Me interesé por su historia por una foto en la que aparece mirando despreocupado por la ventanilla de un avión. Sobre sus piernas lleva cuatro fajos enormes de billetes de 100 dólares que sostiene entre sus manos como si fueran mangos.
Uno de sus pasatiempos es contar el dinero delante de la gente, como lo demuestra una foto en la que aparece depositando en un banco varios millones de dólares en efectivo. Fotos como esta son una de sus manías: hay una en la que aparece con 25 paquetes de billetes de 100 dólares sobre una mesa. Otra, en la que aparece impasible, con unos audífonos, acostado sobre un piso tapizado de dólares, rodeado de gente que cuenta los billetes. También encontré un video en el que está en bata de baño, contando billetes y arrojándolos al aire. A su alrededor bailan siete mujeres casi desnudas.
La figura de Floyd me dejó intrigado. Por eso me puse a averiguar su historia. Nació en Grand Rapids, Michigan, en 1977, y es hijo de un boxeador. Su infancia fue dura. Vivió en Nueva Jersey en una casa pobre donde ni siquiera tenían electricidad. Su madre era adicta a la heroína. Floyd cuenta que a veces la encontraba desmayada en el suelo, rodeada de jeringas.
Cuando empezó a triunfar como boxeador, el lujo se volvió algo normal en su vida. Hoy tiene cientos de zapatos, todos nuevos, porque solo los usa un día y nunca más vuelve a ponérselos. Para celebrar su cumpleaños, este año alquiló una discoteca y se gastó más de 50 mil dólares esa noche. En la fiesta tiró al aire puñados de billetes firmados con su puño y letra y después los quemó.
Pero los ricos también lloran. Los gastos de Floyd son de 75 millones de dólares al año. Por eso debe 6 millones 100 mil dólares en impuestos. Los ladrones le robaron en su casa joyas por un valor de más de 7 millones de dólares.
Floyd ha vuelto a ser noticia por estos días gracias a su nueva pelea contra un luchador de artes marciales. Me divertí viendo una entrevista en la que dijo que antes tenía tres jets privados, pero que ahora solo tiene dos. Durante el diálogo mostró una correa que llevaba puesta que le costó 100 mil dólares. También, una cadena con piedras preciosas que le valió 3 millones y un reloj de 1 millón 300 mil.
Cuando le preguntaron cuánto dinero llevaba en el bolsillo, dijo que no tenía billetera, pero sí una mochila que cargaban sus guardaespaldas. Los periodistas le pidieron que revisara cuánto había. Él lo contó y respondió con aire despreocupado: “Solo 80 mil dólares”.
Nadie le preguntó si era feliz.