Columnistas

Esclavos digitales

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21 de diciembre de 2018

Por Filanderson Castro Bedoya

Universidad de Antioquia
Facultad de Psicología, 8° semestre
filanderson.castro@udea.edu.co

Siendo esta la época que más mueve el mercado y luego de ver algunas publicaciones nacionales y extranjeras en las cuales las personas actuaban de manera desenfrenada ante los descuentos en productos tecnológicos, es imposible no preguntarse sobre el uso real de estos dispositivos.

Las herramientas digitales llegaron a nuestras vidas para agilizar las actividades diarias; mapas, traductores, redes que te conectan con miles de personas y un extenso catálogo de opciones para anunciar productos y servicios, pero ¿es este el verdadero uso que le estamos dando a toda la tecnología que tenemos a nuestra disposición? Evidentemente hemos descuidado el lado útil de la información a la que accedemos y nos sumergimos en un ciclo de consumo masivo de contenido absurdo que parece someternos a hacer viral cualquier “bobada” en la búsqueda de una fama sin sentido.

Hemos dejado los grilletes atados a pesadas rocas del pasado para amarrarnos voluntariamente a una soga invisible que nos asfixia de forma casi imperceptible y que nos arrastra por un camino que no lleva a ningún lado, nuestro tiempo se desvanece como un puñado de cenizas ante el viento y nosotros solo agachamos nuestro rostro para visualizar ante una pantalla un comentario más, una “aprobación” más.

Entramos a nuestras redes sociales como quien entra al más concurrido de los casinos bajo la promesa de no permanecer más de 1 o 2 horas en el lugar, y ahí estamos, perplejos ante la nada, absortos por horas y horas, cuando volteamos la mirada ya se ha escondido el sol, cuando reaccionamos se ha esfumado la vida misma y nos hemos perdido la maravillosa oportunidad de compartir un café con un amigo o aprender a tocar esa vieja guitarra.

Nos convertimos en seres insensibles de la existencia propia y de los demás, hemos digitalizado nuestros sueños y nuestros sentimientos, viviendo bajo el yugo de la ansiedad de ser aceptados, de sobresalir y conquistar un mundo donde el amor no es más que un emoticón.

*Taller de Opinión es un proyecto de El Colombiano, EAFIT, U. de A. y UPB que busca abrir un espacio para la opinión
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