Columnistas

¿ESTAMOS PERDIENDO A AFGANISTÁN DE NUEVO?

Loading...
23 de octubre de 2015

Por Thomas y Joscelyn y Bill Roggio

“Alá nos ha prometido victoria y América nos ha prometido derrota”, dijo una vez el primer jefe del Talibán, Mullah Muhammad Omar, “así que veremos cuál de las dos promesas se cumple”. Cuando sus colegas admitieron este verano que Mullah Omar había muerto, Al Qaeda y sus grupos afiliados alrededor del mundo recordaron esas palabras -la victoria es una certeza divina- en sus elegías. Y en Afganistán hoy, aunque la mayoría de los afganos no se identifican con el Talibán ni Al Qaeda, la audaz resistencia de Omar frente a una superpotencia está empezando a parecer profética.

Desde principios de septiembre, el talibán ha arrasado con el norte de Afganistán, ocupando numerosos distritos e incluso la capital provincial Kunduz. Las Naciones Unidas han decidido que la amenaza del Talibán a aproximadamente la mitad de los 398 distritos del país es ‘alta’ o ‘extrema’.

Enfrentado con esta triste realidad, el presidente Obama ha decidido mantener 9.800 tropas americanas en el país durante gran parte del 2016 y 5.500 después de eso. El presidente tuvo la razón al cambiar de rumbo, pero es difícil ver cuánta diferencia hará una fuerza tan pequeña. Las tropas estadounidenses en Afganistán actualmente no han podido frustrar el avance del talibán. Esto sugiere que se necesitan tropas adicionales, no reducidas.

Mientras justificaba su decisión la semana pasada, el presidente explicó que las tropas americanas “permanecerían involucradas en dos misiones limitadas pero críticas, entrenar a las fuerzas afganas, y apoyar las operaciones antiterroristas contra los restos de al Qaeda”. Añadió, “siempre hemos sabido que teníamos que mantener una operación antiterrorista en esa región para apisonar cualquier resurgimiento de redes activas de al Qaeda.”

Al Qaeda ya ha resurgido. Solo dos días antes de las declaraciones del presidente, las fuerzas militares anunciaron que hicieron una redada contra dos campos de entrenamiento de Al Qaeda en el sur, uno de los cuales era un alarmante 30 millas cuadradas en tamaño.

“Golpeamos un santuario principal de Al Qaeda en el centro histórico del Talibán”, dijo el vocero militar Wilson A. Shoffner. Otras instalaciones significativas de al Qaeda ya están siendo identificadas en informes de la prensa local.

Recientemente Hossam Abdul Raouf, un teniente del líder de al Qaeda Ayman al-Zawahri, confirmó en un mensaje de audio que la cúpula de al Qaeda se ha reubicado al norte de Pakistán, lo cual no es secreto para las fuerzas militares ni la CIA, las cuales han estado buscando figuras principales de Al Qaeda en Afganistán y en otros lugares durante todo el año. El Talibán no está escondiendo su continua alianza con Al Qaeda.

Estados Unidos cometió muchos errores en las guerras del 11/S. Después de desviar al Talibán y Al Qaeda a finales del 2001, el presidente George W. Bush no dedicó los recursos necesarios para terminar la lucha. Obama tuvo razón cuando anunció un disparo de fuerzas en Afganistán, pero no duró mucho. Al Qaeda no está tan deteriorado en Asia del sur como lo ha declarado Obama.

No creemos que 5.500 tropas sea suficiente. Nadie está haciendo un llamado para una ocupación del país en gran escala. Pero una fuerza de entre 20 y 25 mil tropas apoyaría mucho mejor a nuestros aliados locales afganos, ayudándolos a defender múltiples capitales provinciales al mismo tiempo y luchar contra Al Qaeda y el Talibán en sus fortalezas.

Mientras que muchos creen que Al Qaeda está exclusivamente enfocado hacia ataques contra Occidente, ha dedicado la mayor parte de sus esfuerzos a librar insurgencias. Esa es la clave para comprender cómo ha sido capaz de regenerarse repetidamente a través de los últimos 14 años. Al Qaeda atrae a terroristas aspirantes de un amplio grupo de fuerzas paramilitares luchando por restaurar el poder del Talibán en Afganistán o construir naciones-Estado radicales en otros lugares. Por lo tanto la misión de los Estados Unidos es más grande que la que concibe Obama. Drones y selectas emboscadas antiterroristas no son suficiente para ponerle fin a la amenaza.

Al-Qaeda y grupos con ideas afines fueron fundados con base en el mito de que la Unión Soviética fue derrotada en Afganistán exclusivamente por la fe del muyahidín en Alá. Esto ayudó a engendrar una generación de nuevas guerras y ataques terroristas, la mayoría de los cuales han atacado a los musulmanes.