Explosión youtuber
Las filas de muchachitos recién salidos de la niñez se retorcían en bloques compactos que impedían caminar. En las afueras, la serpiente adolescente cubría cuadras y cuadras. La Feria del Libro bogotana nunca había visto tamaña concurrencia.
De lo alto llegó la orden de cerrar el ingreso, pues el recinto no resistía más. Mientras Fernando Vallejo atestaba el auditorio principal, con su verbo repleto de investigación y denuestos, los demás autores se quedaron sin público. Su gente no había aguardado cola desde varias horas antes de la explosión youtuber, como sí lo había hecho la del provocador antioqueño.
El astro de la tarde, en el día internacional del idioma, era Germán, así, sin apellido, pues el chileno Garmendia no lo necesita a pesar de que su nombre de pila es de los más fatigados.
Niñitas de catorce, imberbes de doce, algunos acompañados de papás turbados, gemían del susto ante el albur de no llegar a un metro de la deidad que firmaba libros. Eso sí, todos llevaban su tomo, lo agitaban como bandera, lo resguardaban como tesoro.
Los intelectuales y visitantes de toda la vida se dividían en opiniones. Los políticamente correctos despotricaban contra la frivolidad de los consejos del youtuber y el oportunismo de la editorial que convirtió en libro sus payasadas de video.
Los otros intentaban asomarse al hermetismo mental de esos ansiosos niños de internet. ¿Qué les da Germán que no les hayan dado sus familias, maestros, medios de comunicación, en una palabra los adultos? ¿Qué futuro le aguarda al planeta con esta temprana siembra emocional?
Por encima de este estupor de los mayores, es claro que los canales de video en youtube propician una brecha generacional diferente a las sucedidas desde los años sesenta del siglo pasado.
Las oleadas preadolescentes plantaron su presencia en la encumbrada Feria intelectual, sin protestar por nada, sin hacer violencia ni siquiera simbólica. Apabullaron el orden con su mera estadía, indiferentes a la cara de pasmo de los transeúntes al otro lado de la grieta.
Ninguna solución política, social, mítica, ideológica o sentimental, les sirve para habitar este globo de guerras, corrupción y sinsentido. Están recién llegados a un planeta próximo a la devastación. Antes de la explosión nuclear, eligen acogerse a la explosión youtuber.