FORMAS PARA QUE JEFF BEZOS SE GASTE US$131 MIL MILLONES
Por HAROLD POLLACK
Jeff Bezos, el fundador de Amazon, es uno de los empresarios más exitosos de todos los tiempos. Ha acumulado una fortuna inmedible, según los informes US$ 131 mil millones. Esto presenta una situación difícil. El Sr. Bezos comanda mucho más dinero de lo que una persona podría gastar, mucho más de lo que cualquier dinastía familiar podría gastar. ¿Qué debería hacer con todo este dinero?
Desafortunadamente, el Sr. Bezos parece haberse ingeniado una respuesta terrible.
“La única manera que encuentro para utilizar tanto recurso financiero es convertir mis ganancias de Amazon en viaje al espacio”, dijo en una entrevista reciente. Ha fundado una compañía llamada Blue Origin, que construye cohetes reutilizables. Quiere enviar a turistas al espacio y se imagina un futuro en el que la industria pesada -y millones de trabajadores- estarán basados allá. El Sr. Bezos llama a Blue Origin “increíblemente importante para la civilización a largo plazo.”
Cuánto piensa gastar el Sr. Bezos en esta loca aventura espacial? Dijo que comenzaría con US$ mil millones al año. Tiene todo el derecho a hacerlo. Me temo que irá más allá y lanzará gran parte de su fortuna al espacio. Eso derrocharía una asombrosa oportunidad de servir a la humanidad.
¿Cuán grande es esta oportunidad? Ignorando la inflación, supongamos que el rendimiento anual de su inversión es un 5 por ciento. Él puede gastar más de US$ 6 mil millones cada año, casi indefinidamente. Considere algunas maneras obvias en que este dinero podría ayudar a las personas aquí en el Planeta Tierra:
Si el Sr. Bezos quiere fortalecer la destreza científica futura de los Estados Unidos, podría financiar tutoría intensiva de matemáticas para unos dos millones de estudiantes de secundaria cada año, para toda la vida. Las pruebas aleatorias aquí en Chicago indican que tales programas brindan grandes beneficios académicos. También reducen sustancialmente las disparidades raciales en el rendimiento escolar, ayudando a crear una América más justa y próspera.
Si quiere nutrir el sector de alta tecnología que le abrió paso a su fortuna, podría dotar ocho universidades de tamaño M.I.T. en todo el mundo y todavía le quedarían miles de millones.
Si prefiere mejorar la salud global, casi sin sentirlo podría darle anteojos de US$ 1.50 a una colegiala india miope, a un conductor nigeriano hipermétrope y otros mil millones. O podría comprar un mosquitero de US$ 2 para todos los que los necesitan en África. Además de eso, podría duplicar los gastos anuales del Comité Internacional de Rescate para ayudar a los refugiados, para siempre. Todavía tendría suficiente para duplicar permanentemente los presupuestos de los programas de la Organización Mundial de la Salud que manejan enfermedades transmisibles, emergencias sanitarias, vacunas y otras amenazas para la salud mundial.
Si quiere mejorar la salud en Estados Unidos, podría permanentemente duplicar el presupuesto del Instituto Nacional del Cáncer. O podría triplicar los gastos del Instituto Nacional de la Salud en salud mental, adicción a las drogas y al alcohol.
Tal vez quiera mejorar oportunidades para la gente joven. Podría proporcionar empleos de verano para un millón de jóvenes de alto riesgo por todo el país, cada año, para siempre. Y aún tendría suficiente restante para abrir una cuenta de desarrollo individual de us$ 1.000 para cada recién nacido en Estados Unidos de ahora en adelante.
No hay duda de que los clientes y empleados de Amazon se han beneficiado del éxito empresarial del Sr. Bezos. Pero aparte de su admirable administración de The Washington Post, ha hecho mucho menos por ayudar a la humanidad que muchos otros magnates, incluso aquellos que poseen mucha menos riqueza. Los comentarios y el historial del Sr. Bezos con respecto a la filantropía reflejan una sorprendente falta de creatividad y visión estratégica con respecto a lo que su fortuna podría lograr.
El Sr. Bezos será recordado como un gran empresario. Es decisión suya si será recordado como alguien que utilizó su riqueza y talento para hacer del nuestro un mundo mejor para sus hijos, y los nuestros.