FRAGMENTOS DE LA SEMANA
Corazón delator: A veces suenan a la 1, 2 o 3 de la madrugada y te despiertan. Y en ese estado difuso entre sueño y conciencia, intentas entender si es una ambulancia o si se trata de un automóvil en apuros. Cuando ya estás despierto a plenitud, te das cuenta que suena una alarma activada por cualquier motivo: tal vez por un ladrón o un gato vagabundo en conquista. O quizás, el responsable es un simple error técnico del dispositivo. Hace unos días y en pleno domingo al amanecer, sonó por varias horas una alarma. Mucho más tarde y en la portería del edificio, un hombre se quejó por el mal sueño y la tal alarma que gritó con tanta histeria hasta perturbar a varios vecinos. Durante el tiempo que se escuchó de forma intermitente, recordé un fragmento de “Corazón delator”, aquel cuento de Edgar Allan Poe que habla de alguien sensible a los sonidos circundantes: (...) “Había tratado de decirse que aquel ruido no era nada, pero sin conseguirlo pensaba: no es más que el viento en la chimenea o un grillo que chirrió una segunda vez. Sí, había tratado de decirse que aquel ruido no era nada pero todo era en vano”. Después de escuchar esa alarma interminable, es posible preguntarse: ¿Qué hacemos los ciudadanos diariamente para disminuir los niveles de contaminación auditiva en Medellín? ¿Cuando alguien instala un dispositivo así, qué hace para evitarle molestias a otros? ¿Podemos soñar con una ciudad donde a veces no nos sintamos tan aturdidos por el ruido?
¿Material boy? ¿Chico materialista?: En el discurso en la convención de su partido, el candidato republicano a la presidencia estadounidense, Donald Trump, pulió su estilo y evitó polémicas. Centró su discurso en cómo lograr que Estados Unidos sea “grande otra vez”. Imagina un país deslumbrante como sus rascacielos y con un muro enorme en la frontera. No habló de la educación o de la ecología y aclaró que su gobierno se centrará en los intereses estadounidenses y en volver a ganarse el respeto del mundo. Impregnado de ego y con un tono despectivo frente a los inmigrantes y lo foráneo que no logró espantar ni con el discurso previo de su esposa, centró su intervención en temas materiales y en ganar respeto. En pocas palabras, definió parte de su gestión próxima como es él: una persona que busca protagonismo y se ha centrado en acumular propiedades y crecer materialmente. ¿Cómo podrá un hombre que se ha movido entre poder, dinero y fama, gobernar aquel mundo desconocido de la gente común?
Vergüenzas públicas: Hace unos días, un experto en educación le sugirió a grupo de profesores llamar a cierto estudiante fuera del salón y hacerle en privado las sugerencias. ¿La razón? No avergonzarlo al lado de sus compañeros. “No regañar frente a los demás, no divulgar conversaciones privadas y no formular a otros preguntas demasiado personales en ambientes erróneos, es un acto de buen gusto, compasión y respeto a la dignidad. Esto aplica para todos y también al mundo de los mails y Whatsapp donde todo lo que digas y escribas puede ser usado como evidencia”, dijo el experto.